lunes, febrero 26, 2007

Cronología y resumen de la Reforma Sanitaria

por Eszter Aranyos

31 de marzo de 2007
Fecha límite para firmar los contratos sobre la financiación de los hospitales transformados.

15 de febrero de 2007
Introducen la tasa de visita médica.

18 de enero de 2007
El Parlamento vota la introducción de la tasa de visita y la constitución del Centro Estatal Sanitario.

4 de enero de 2007
El Parlamento acepta la lista y las condiciones de ciertos medicamentos que se podrán comercializar fuera de las farmacias.

1 de enero de 2007
Entra en vigor la quinta Ley sobre el Desarrollo Hospitalario.

19 de diciembre de 2006
El Parlamento acepta la quinta ley de la Reforma.

21 de noviembre de 2006
El Parlamento acepta la Ley sobre Eficiencia del Uso de los Medicamentos.

17 de noviembre de 2006
El Gobierno acepta la quinta ley de la reforma sobre el desarrollo del Sistema de Servicio Sanitario.

18 de octubre de 2006
El Gobierno acepta la cuarta ley de reforma sobre Seguro Sanitario.

11 de octubre de 2006
El Gobierno acepta las primeras tres leyes de la Reforma Sanitaria.

Fin de verano de 2006
El Gobierno acepta las pautas generales de la primera etapa de la Reforma Sanitaria.

(1ª) Ley de Eficiencia del Uso y Mejora del Suministro de los Medicamentos
Eficiencia del uso de los medicamentos


Responsabilidades de los productores y comercializadores

  • En un futuro, los productores y los mayoristas tendrán que pagar un canon obligatorio en base a sus ventas anuales. Los productores podrán ser eximidos de pagar, una parte o el total, si disminuyen los precios y se comprometen a mantenerlos así durante tres años. Además, tanto productores como mayoristas deberán pagar un extra por las ventas de los medicamentos subvencionados.
  • En caso de sobrepasar el presupuesto estatal para la Caja de Medicamentos, entrará en vigor la división de responsabilidades entre la Seguridad Social, productores y mayoristas. La ley posibilita la compensación del déficit con el canon por ventas, y en el caso de un déficit aún mayor, con el reparto de las responsabilidades por franjas. Hasta un 10% de déficit lo repartirán en tres partes, y sobre esa franja solo entre productores y comercializadores.
  • Se endurecerán las reglas y aumentarán los impuestos para la promoción y visitas médicas. Los productores tendrán que pagar 5 millones de forintos anuales (20.000 €) y 1 millón (4.000 €) por difusión de medicamentos y material sanitario respectivamente. Se limitarán las subvenciones para la realización y participación en conferencias y eventos farmacéuticos; y serán más estrictas las condiciones para emitir permisos para la publicidad de medicamentos.

Responsabilidades de los médicos

  • Si un médico, durante un tiempo prolongado y sin justificación, prescribe la medicación más cara, la diferencia le será descontada al médico de cabecera o, de haberla, a la institución de vigilancia médica del centro.
  • Los médicos de cabecera tendrán la obligación de usar el software recomendado por la Seguridad Social para la prescripción de medicamentos, el cual asegura la selección del mejor y más económico.

Responsabilidades de la Seguridad Social

  • Cambiarán las reglas de subvención de los medicamentos:
    • Se revisará periódicamente la lista de medicamentos subvencionados, quitando o cambiando las subvenciones.
    • Se harán concursos públicos de medicamentos.
    • Aumentarán las subvenciones a los medicamentos genéricos.
    • Se reducirá el proceso de asignación de subvenciones de 90 a 60 días.
  • Se intensificará el control de los médicos y especialmente de sus hábitos para la prescripción de medicamentos.

Responsabilidades de los enfermos

  • Desaparecerán los medicamentos gratuitos. El precio mínimo, en el futuro, para los medicamentos subvencionados será de 300 Ft. (1,2 €).

Mejora del suministro de los medicamentos

Facilidad en la creación de farmacias

  • Para la instalación de una nueva farmacia, será obligatorio dar el permiso en cualquiera de los siguientes casos:
    - si en la población no hay farmacia;- si el número de personas resultante por farmacia es por lo menos 5.000, y la distancia entre las entradas de las farmacias, en ciudades grandes, es mayor de 250 metros. Para poblaciones más pequeñas son 300 metros; - si en la población no hay farmacia en un radio de 1 km y fuera de ella en un radio de 5 km;- si se quiere abrir una farmacia en las cercanías de un establecimiento sanitario con servicio de urgencias, donde todavía no la hay;- si la farmacia se compromete a ofrecer servicios extras (por ejemplo: atención 24 horas, horario extensivo, servicio de urgencias, medicamentos a domicilio, pedidos a través de internet, etc.)
    · Para el mejor suministro, donde no hay farmacia, se podrá establecer, de forma provisoria, una “farmacia filial” siempre y cuando no supere 180 días u 800 horas anuales.
    · Los hospitales con servicio para enfermos en cama, podrán hacer funcionar una farmacia dentro del establecimiento.

Facilidad en el proceso para obtener permisos


· El derecho de dar permisos para establecer una farmacia, de la Cámara Húngara de los Farmacéuticos pasará a la Autoridad Nacional del Servicio Médico Municipal.
· Desaparecerá el sistema actual de Concurso Público Nacional de Derecho Individual para fundar una farmacia.
· La dirección de la farmacia corresponderá a una persona y no a una empresa. De esta manera prevalecerá la acreditación profesional por sobre el negocio empresarial.
Abolición de las leyes referentes al tipo de sociedad de las farmacias
· En el futuro, cualquier tipo de sociedad podrá gestionar una farmacia. Si el gestor es una sociedad económica, el profesional a cargo de la farmacia también deberá ser propietario de la misma.
Tasa de solidaridad para el apoyo de farmacias con pocas ventas
· El presupuesto de farmacias y las tasas de gestión de recetas se agruparán a favor de las farmacias desventajadas.
· Las farmacias con ventas anuales superiores a 30 millones de Ft (120.000€) tendrán que pagar una tasa de solidaridad para apoyar el funcionamiento de las farmacias pequeñas.
· Se facilitará la fundación de farmacias en zonas de poca venta con préstamos especiales.
Reglamentos especiales contra las fusiones
· Dos farmacias no podrán fusionarse, si en un círculo de
- 25 km, en el caso de un pueblo,- 10 km, en el caso de una ciudad,- 2 km, en la capital,
1/6-a parte de todas las farmacias está gestionada directa o indirectamente por la misma empresa o grupo empresarial.
· A base de unos criterios determinados sobre venta anual y concentración territorial, la fusión necesitará el permiso de la Autoridad de Competencia Económica.
Otros cambios en las farmacias
· Las farmacias tendrán la obligación de proveer a los clientes de un sistema de información que permita comparar los precios de los medicamentos que no necesitan receta.
· Solamente se podrán vender medicamentos a mayores de 14 años.
· Las farmacias no podrán aceptar medicamentos en concepto de regalos de los productores o distribuidores.
La posibilidad de distribuir los medicamentos sin receta fuera de las farmacias
· Con el cumplimiento de condiciones rigurosas se abrirá la posibilidad de la venta de medicamentos sin receta fuera de las farmacias.
(2ª) Ley de Creación de la Inspección de Seguridad Sanitaria
· La Inspección de Seguridad Sanitaria será una oficina central bajo el liderazgo del Ministerio de Sanidad. Su competencia comprenderá a todo el sector de la Seguridad Sanitaria.
· Las tareas de la Inspección serán:
- defender los intereses de los clientes de los Servicios Sanitarios y controlar el funcionamiento de todos sus establecimientos,- verificar el cumplimiento de las obligaciones de los establecimientos sanitarios,- asegurar la capacidad de los establecimientos sanitarios,- planificar, analizar y proponer el Presupuesto Estatal de Salud,- dar permisos, etc.
(3ª) Ley de la Reforma de las Cámaras Profesionales de la Sanidad
· La afiliación a las Cámaras Profesionales de la Sanidad será optativa.
· Las tres cámaras nombradas en la Ley –la Cámara Húngara de los Médicos, la Cámara Húngara de los Farmacéuticos y la Cámara de los Trabajadores Sanitarios Húngaros– seguirán siendo cuerpos públicos, pero se permite la organización de otras cámaras también.
· La autoridad legislativa del funcionamiento de las cámaras la ejerce el Ministro de Sanidad.
(4ª) Ley del Seguro Médico
Pago directo individual
· Desde el 15 de febrero de 2007 se introduce el pago de visita médica por valor de 300 Ft (1,2 €), en todos los niveles del Servicio Sanitario.
· Para casos especiales habrá que pagar un precio más elevado. Por ejemplo:
- servicio del médico de cabecera, por propia voluntad, fuera del establecimiento médico (600 Ft = 2,4 €);- servicio sanitario general, no urgente, con un médico diferente al de cabecera (600 Ft = 2,4 €);- servicio urgente sin justificación (1.000 Ft = 4 €);- atención de especialista sin volante de derivación o en un centro diferente del que se especifica en el volante. (600 Ft = 2,4 €).
· Se eximirá del pago de esta tasa, parcial o totalmente, en los siguientes casos (se estiman se beneficiarán de esta manera unas 4 millones de personas):
- en caso de catástrofes, control sanitario obligatorio, epidemias, exámenes preventivos, embarazo, posparto, parto, y para menores de 18 años (unas 2,1 millones personas) e indigentes;- en caso de los que necesitan tratamientos medicinales a largo plazo (tratamientos oncológicos, diálisis de riñón, servicio para los que tienen hemofilia de nacimiento, análisis relacionados con la donación de sangre, tratamiento de enfermos de diabetes, los que están en lista de espera para transplantes o trasplantados, tratamientos de SIDA y enfermos de psicosis graves)
· No habrá que pagar tasa de visita por tratamientos no hechos por médicos (p. ej.: curas reiteradas, inyecciones, vendajes, fisioterapia, etc.)
· Con las facturas de las tasas de visitas, desde la visita no. 21, el ayuntamiento devolverá el coste de la visita. En caso de permanecer en el hospital, la máxima estancia a pagar será de 20 días.
· Del pago de la tasa de visita se recibirá una factura.
· Paralelamente, será obligatorio introducir la entrega de un “certificado de cumplimiento” para el enfermo, donde figurarán los tratamientos realizados y sus costes.
Centro Sanitario Estatal
· Se crea el Centro Sanitario Estatal, que pertenecerá al Ministerio de Defensa y atenderá a los empleados estatales (ferroviarios, policías, soldados, etc.)
Paquetes de servicio
· Habrá tres tipos de paquetes de seguridad sanitaria:
- paquete básico: para todas las personas que residen en el territorio húngaro, independientemente de tener relación legal con el Seguro o no.- paquete de seguridad: para los asegurados.- paquete complementario: servicios extras que se podrán recibir a través de un pago extra.
Creación del sistema de listas de espera
· En el servicio sanitario normal se creará un sistema de listas de espera.
· Es el médico quien podrá poner al enfermo en la lista de espera.
· La lista será abierta. La identificación será a través de un código. El orden será según fecha de entrada. El orden no se podrá alterar pero la Inspección podrá derivarlo a otro establecimiento sanitario.
Esterilización
· La podrán solicitar las personas mayores de 18 años, aunque entre los 18 y los 26 habrá un período de reflexión de 6 meses. Pasados los 26 este mismo período se reduce a 3. Se deberá ofrecer información completa sobre el tema.
(5ª) Ley de Desarrollo de los Hospitales
· Se suprimirán un total de 16.000 camas activas pero se mejorará el servicio de los enfermos crónicos, con 7.000 camas hospitalarias más.
· Se establecerá una nueva clasificación de servicios: hospitales estrella, hospitales territoriales, ambulatorios y médicos de cabeceras.
· El objetivo es conseguir que haya por lo menos un hospital estrella cada 55 km, un hospital territorial cada 30 km, un centro ambulante cada 20 km, y además que la ambulancia llegue a cualquier lugar antes de 15 minutos.
· Los hospitales estrellas:
- contarán con la tecnología más moderna y se ocuparán sobre todo de enfermedades graves o especiales;- en el futuro, solamente aquí se podrán realizar tratamientos que necesiten una importante rutina o experiencia (oncología, transplantes, operaciones de corazón, etc.),- serán a la vez centros de urgencia: aceptarán pacientes los 365 días del año, durante 24 horas;- tendrán obligación de participar activamente, en caso de catástrofe o epidemia, dentro de las 3 o 6 horas de ocurrida o decretada;- habrá una parte de las camas destinadas a atención regional.
· Los hospitales territoriales:
- en la mayoría de los casos ofrecerán servicios generales;- tendrán mayor papel en la rehabilitación, servicios para enfermedades crónicas y cuidado de enfermos;- estarán bajo el control y la tutela de los Consejos Regionales Sanitarios
· Los ambulatorios:
- funcionarán junto con los hospitales territoriales;- podrán realizar los análisis más importantes;- podrán hacer funcionar el hospital de día, cirugía de un día, servicios para enfermedades crónicas y cuidado de enfermos;- trabajarán estrechamente ligados con el servicio general básico;- estarán ligados al servicio de salvación y salvación aérea.
· Cronograma de la transformación del Sistema Sanitario:
- entra en vigor el 1 de enero de 2007;- el ministro prepara una propuesta de división de responsabilidades, y en 8 días la envía a los Consejos Sanitarios Regionales (CSR);- los CSR deciden dentro de 20 días;- la decisión es válida si cada establecimiento sanitario, que presta servicio para enfermos en cama, acepta la decisión;- con o sin aceptación de los CSR, el Ministro decide dentro de los posteriores 8 días sobre la división de cada una de las regiones;- los contratos de financiación nuevos se firmarán hasta el 31 de marzo de 2007.

Sana, sana, culito de rana

por Pablo Valentín

El pasado 15 de febrero entró en funcionamiento la controvertida Reforma Sanitaria en Hungría. Este acontecimiento supone un hito histórico en la política sanitaria húngara, con una clara tendencia de apertura hacia sistemas sanitarios privados. Los puntos que abarca esta reforma son, cuando menos, chocantes en un país donde todavía existen vestigios de mentalidad comunista. No es de extrañar que la Reforma Sanitaria, dentro de las medidas enmarcadas en el paquete Gyurcsány, sea tachada como una de las más impopulares.

Para poder entender la necesidad de las reformas en el Sistema Sanitario, basta con echar un vistazo a las tablas adjuntas, que representan las curvas de evolución del déficit del Fondo de Pensiones y Sanitario, y la evolución de la contribución de las nóminas (impuestos pagados por empleadores y empleados) al mismo.

El déficit en el fondo sanitario es cada vez mayor mientras que la contribución proveniente del pago de impuestos no es suficiente para cubrir ni gastos sanitarios ni pensiones. El mensaje es muy claro y contundente, el Sistema Sanitario anterior a la reforma es simplemente insostenible desde el punto de vista económico.

Este hecho afecta cada vez más a la calidad del servicio sanitario. Muchas instalaciones pertenecientes al Sistema Público Sanitario necesitaban inversiones para su mantenimiento y modernización. Y estas medidas debían tomarse con la mayor urgencia posible. Si no, el Sistema Sanitario se hubiese visto abocado a la banca-rota inexorablemente.

A la vista de la situación, la cuestión es por qué se tardó tanto en tomar estas medidas. Aplazar la presentación de la Reforma Sanitaria, así como otras reformas de carácter fiscal, para después de los comicios de abril del 2006, supuso un acto de clara irresponsabilidad política, teniendo en cuenta la gravedad de la situación. La Reforma Sanitaria era más que necesaria, desde hacía tiempo.

Haciendo un repaso a los diferentes puntos de la citada reforma, podemos destacar los siguientes:


  1. Cobro de 300 HUF por visitas al médico de cabecera, especialistas y días de permanencia en hospitales. Si se requiere visita a domicilio del médico de cabecera, o se realiza una consulta a un especialista diferente del asignado, las visitas costarán 600 HUF.

    Este sistema de pago por visitas tiene un tope de 20 visitas anuales. Por encima de dicha cantidad, se puede solicitar la devolución del pago al ayuntamiento.

    Existen ciertas excepciones. Los servicios de urgencias médicas son gratuitos. Los menores de 18 años no deben pagar, así como las personas sin hogar. Las personas que reciben algún tipo de subsidio estatal por accidente, minusvalía o viudedad, deben pagar las visitas, pero la cuantía de su subsidio se verá incrementada en 300 HUF mensuales para ayudar al pago de las visitas sanitarias.

    Determinados tratamientos médicos están también exentos de pago. Los tratamientos de enfermedades a largo plazo, como tumores, enfermedades hepáticas, diálisis, hemofilias, diabetes, transplantes, SIDA, esquizofrenias; los embarazos, partos y post-partos; y las vacunaciones y donaciones de sangre. Los tratamientos en casos de catástrofes sanitarias y epidemias también están exentos.


  2. Reestructuración en la red de hospitales. Actualmente existen unas 200 unidades independientes en la red de hospitales húngara. Primeramente se introducen nuevas definiciones para los diferentes hospitales existentes, según el tamaño de sus áreas de influencia. Lo cual afectará a la partida presupuestaria para cada entidad.

    En adición, se realizará un ajuste en el número de camas por hospital. El plan general contempla una reducción desde las 60.000 camas para enfermos actuales a 44.000 y una ampliación desde las 20.000 camas para enfermos crónicos actuales a 27.000. Lo que significa un recorte total de 9.000 camas.

    Esta reestructuración hospitalaria pone en peligro la continuidad de instalaciones como el hospital infantil Schöpf-Mérei, donde existe una incubadora que ha conseguido salvar ya la vida de 22 recién nacidos.


  3. Regulación del mercado de medicamentos. En caso de que las ventas de un determinado medicamento subvencionado sobrepasen el presupuesto anual para el Fondo Sanitario, se pedirá a los fabricantes que compartan los costes del exceso de ventas. También se pide a las empresas fabricantes de medicamentos una revisión a la baja de los precios de medicinas subvencionadas, que se hará pública en Internet.

    La promoción de medicamentos será ahora más cara, pues se establece una nueva tasa en la licencia para la venta de medicamentos. Las recetas médicas serán comprobadas “on-line” desde las farmacias, frente a una base de datos central. Se potenciará el uso de medicamentos genéricos (más baratos). Un nuevo software de descarga gratuita ayudará a los doctores en la expedición de recetas médicas.

    La prescripción de medicinas ya no será gratis. Se cobrará 300 HUF por caja incluso cuando el medicamento esté 100% subvencionado. Los medicamentos sin prescripción facultativa podrán ser adquiridos en establecimientos distintos a las farmacias. Existe una lista de 280 de estos medicamentos, incluyendo; anestésicos, cremas funguicidas, desinfectantes, antiinflamatorios, antihistamínicos, antiácidos, vitaminas, gotas para ojos y spray nasales. Dichos establecimientos deberán obtener un certificado del Servicio Nacional Público de Salud (ÁNTSz).


  4. Creación de la Autoridad de Seguros de Salud. Dicha institución tendrá como objetivo principal, atender los problemas derivados de las licencias a compañías de seguros sanitarios privadas, controlando los contratos entre proveedores y asegurados, así como el control de calidad de los hospitales privados. Los pacientes podrán realizar reclamaciones a esta entidad frente a las compañías aseguradoras o frente a desagravios en el trato ofrecido por determinados hospitales.

Entra un hombre completamente calvo con una rana encima de la cabeza a la consulta del doctor. El doctor extrañado le pregunta; - Pero hombre de Dios, ¿qué hace usted con una rana en la cabeza? ¿Es algún tratamiento alternativo contra la calvicie? En esto la rana le responde; - ¡Que tratamiento contra la calvicie ni que niño muerto! ¡Yo lo que quiero es que me extirpe el calvo este que me ha salido debajo del culo!

Todo en esta vida es una cuestión de perspectiva. Por esta razón, intentaremos analizar la Reforma Sanitaria desde distintos puntos de vista.

En visión del gobierno en funciones, la Reforma Sanitaria supone la respuesta para detener la creciente tendencia deficitaria de un Sistema Sanitario que amenazaba con la banca rota. Lo cual es entendible a la vista de los datos presentados. Nos guste o no, hay que poner remedio a esta situación. El Sistema Sanitario tiene un precio y hay que pagarlo.

Las empresas fabricantes de medicamentos no van a acoger la reforma de buen agrado, ya que les tocará pagar tanto los excesos en cuotas de ventas fijadas por el gobierno, como la imposición de nuevas licencias para la promoción y comercialización de medicamentos. Sin embargo, los grandes beneficiados serán los comercios para los que se abre la venta de medicamentos sin prescripción médica.

Los profesionales sanitarios tampoco han acogido la reforma con los brazos abiertos. Por una parte, la gestión de cobros del sistema de pago por visita les incrementa el trabajo de gestión. El gobierno aboga por la utilización de autómatas en los cuales se pueden realizar los pagos por visita, pero no sufragará la adquisición de dichos dispositivos. Si no que deberán ser pagados desde la partida presupuestaria para cada entidad.

Muchos profesionales sanitarios han apuntado que el sistema de pago por visita podría transgredir el juramento hipocrático. Como en el caso de que un enfermo precise asistencia médica pero no tuviese dinero para hacer frente al pago de la visita médica. Sin embargo, la Reforma contempla la gratuidad de las urgencias médicas. En adición, el anterior argumento entra en claro contraste con la tan extendida práctica en Hungría del “dinero de bolsillo”, aptitud que deja en entre dicho la ética de los profesionales sanitarios húngaros.

Una cuestión que la Reforma Sanitaria no toca y que sería más que deseable desde el punto de vista de los profesionales sanitarios y de los usuarios finales, es la integración del sistema de pago por visita con un sistema de cita previa, generalizado para todas las unidades sanitarias existentes. Actualmente, el sistema de cita previa sólo funciona para determinados especialistas. Sería muy deseable extenderlo a las consultas de médicos de familia.

La reubicación de personal que realizan actividades irrelevantes, como los ascensoristas en determinados hospitales, tampoco está contemplada en la Reforma. Si bien esta cuestión podría ser abordada desde el punto de vista de cada unidad sanitaria individual, se podrían haber dado ciertas directivas o recomendaciones al respecto. Tampoco se establece inicialmente ninguna medida para la renovación o mejora del material médico necesario para la praxis.

Otro punto muy importante que se podría haber abordado en la reforma es la inclusión o formación de profesionales en nuevas tendencias sanitarias. La experiencia está demostrando la efectividad combinada con el bajo coste de tratamientos como la homeopatía, la kinesiología, la acupuntura, la aromaterapia o el Reiki, para el tratamiento de ciertas dolencias leves y graves. Los servicios de estos profesionales son cada vez más demandados por los ciudadanos. De hecho, en algunos hospitales húngaros se empieza a practicar el uso de medicinas homeopáticas. Incluir estas prácticas en el Sistema Sanitario sería un gran paso.

Por último y más importante, enfocaremos la reforma desde la perspectiva ciudadana. La reacción ante la impopular Reforma Sanitaria ha sido de queja y resignación. A nadie le gusta que le hagan pagar obligatoriamente por un servicio que anteriormente le resultaba “gratuito”.

En contraste, muchos usuarios del Sistema Sanitario daban con gusto el famoso “dinero de bolsillo”. Práctica ilegal por otra parte. Todo el mundo sabe que los salarios del personal sanitario en Hungría son muy bajos. Los pacientes intentan incentivar un mejor trato por parte del personal médico, dando un dinero bajo cuerda. La cuestión es, ¿un mejor trato a quien? ¿No sería ideal que a todas las personas se las tratase correctamente, sin diferenciar?

Tristemente, ciertos profesionales sanitarios animan a la realización de esta práctica. Basado en mi experiencia personal, puedo contar como las enfermeras del departamento de maternidad del hospital Szent Imre en Budapest, explicaban en una reunión a los futuros padres, lo ventajoso de “concertar” sus servicios debido al alto número de bebés que tienen que atender.

El sistema de “dinero de bolsillo” hace más costoso el servicio de sanidad para el paciente, y a la vez no contribuye a ninguna mejora en la calidad del servicio a medio y largo plazo (instalaciones, material médico, aumento de profesionales), solo redunda en beneficio individual del personal sanitario que lo acepta. Esta práctica debería de ser perseguida y eliminada. Simultáneamente se deberían revisar los salarios del personal sanitario.

Será interesante comprobar si el nuevo sistema de pago por visita influirá de alguna forma en la disminución del ausentismo laboral motivado por pequeñas dolencias. Antes era bastante directo ir al doctor y pedir un justificante médico. Pero ahora eso cuesta 300 HUF.

A la hora de evaluar cualquier sistema sanitario, hay una cuestión que nos viene a la mente. La salud de una persona está estrechamente relacionada en muchos casos con el estilo de vida que practica, como ya se ha demostrado estadísticamente. Entonces, ¿por qué personas que practican un estilo de vida responsable y comprometido con su salud deben sufragar los gastos sanitarios generados por otras personas que no lo hacen? Parece justo que quien más use el sistema sanitario, mayor contribución deba hacer al mismo. Todo esto, claro está, entendido dentro de un marco de solidaridad en el cual se afronten de forma comunitaria los costes más elevados y se garanticen los servicios necesarios para todos. Desde esta perspectiva, la Reforma Sanitaria se percibe bastante acertada. Dentro de este marco de pensamiento, cuadra bastante la idea de dirigir parte de los impuestos que graben mercancías, como el tabaco y el alcohol, al Fondo Sanitario.

Cualquier movimiento orientado a la mejora de la sanidad en un país, debería incluir tanto campañas de prevención de enfermedades y dolencias como alentar estilos de vida más sanos. Una vez más, un gran trabajo se puede hacer a este respecto.

Si bien la reforma planteada, está claramente enfocada a remediar la alarmante situación económica del Sistema Sanitario, no incluye ninguna medida directa para aumentar a corto o medio plazo la calidad de los servicios en la Sanidad Pública, confiando en la entrada de aseguradoras sanitarias privadas como única alternativa para el incremento de la calidad.

lunes, febrero 12, 2007

Entre todos la vamos a arreglar. Una palmadita al medioambiente

Mato una mariposa. ¡Qué bendito divino minuto! La ecología, el santo placer de la matanza, no le importa un pito nadie. El discurso verde es, con todo mi odio, de un hipócrita insultante. Es un perverso juego que consiste en ver quien la tiene más grande, quien dice la mentira más impresionante. Vivimos encerrados en un paranoico juego de las apariencias, donde muere cada día este gusano de colores y solo quedan en cartel los cuatro mandamases con los cañones de la media siempre disparando. Al que espera a mañana, así le espera el día de mañana, nos dicen. Y usan y usan a diestro y siniestro las protestas verdes (todas ciertas por otra parte) para pelearse entre ellos.

¡Que la muerte se adelante a cada sonrisa de felicidad! ¡Que pierdan la fuerza y el valor antes del duelo! ¡Que la vida deje de ser siempre un alegre banquete para los demás! ¡Que todo oro queme! ¡Que cada beso sea un delicioso veneno!

Y si dejas de comprar tal marca, terminas comprando la otra y si llegas a lograr que te saquen el basurero atómico del jardín de casa es porque lo han conseguido colocar en otro parque. Eso es lo que pasa con lo verde, nunca sabes si estás arreglando algo o la está jodiendo como nunca. Llevamos años de luchas ecologistas y todo va peor. La mentira crece y los agujeros son cada vez más grandes. Quizás viviríamos más tranquilos aceptando nuestra odiosa e inmoral esencia y dejándo de llenarnos la boca con palabras vanas. ¿Quién quiere dejar el confort y las maquinitas? ¿Acaso tienes alas? ¿Aleteas? ¿Estás contenta?. ¿A quién se le ocurre compartir su riqueza con los pobres y reconocer, con los hechos, la explotación mundial? Tal vez a algún joven idealista, pero hoy por hoy, al menos en Hungría, por elegir alguna reivindicación, mejor se ocupan de protestar por el reciente cierre de los 21 institutos secundarios. Pues por eso te mato. Y soy feliz porque he matado.

Por suerte, esta editorial, inspirada en los hermosos versos de Endre Ady, que me he atrevido a traducir y colar en el texto, no son reflejo fiel de los artículos que acompañan. Ellos tienen todavía ese tilín romántico de la ilusión.

Espero que disfrutéis con esta colección de artículos de “Entre todos la vamos a arreglar. Una palmadita al medioambiente” y que os animéis, quienes viváis o hayáis vivido en Hungría, a escribir en las próximas ediciones. Solo tenéis que enviarnos un e-mail y os contestaremos a la brevedad indicándoos formato y tema.

Endre Ady (1906) Nuevos versos. He matado una mariposa

El reparto verde

por Sebastián Santos

Es de suponer que el devenir político de la Unión traerá a Hungría, junto con cientos de otras prácticas diseñadas en el oeste, un avance considerable de lo VERDE. Aunque de momento, no es más que una parcela de terreno a explotar, un campo de cultivo, pero con muy buenos antecedentes. El Círculo del Danubio, por ejemplo, allá por 1984, fue una de las primeras organizaciones fundadas en la clandestinidad, inicialmente en contra de la presa Gabcikovo-Nagymaros, y de ahí en más, contra el régimen soviético en toda su magnitud. A principios de los ’90, en el incipiente juego electoral, contaba con más de 100 de diputados en su haber.

La capacidad de convocatoria demostrada en el pasado, sumada a los abusos ecológicos propios de las jóvenes democracias, y al avance del movimiento verde como alternativa política a los partidos tradicionales en los centros de poder, hace imprescindible valorar el futuro de la ecología en el panorama político húngaro.

El terreno político húngaro es doblemente difícil a la proliferación de alternativas político partidarias verdes. La implementación, en 1989, de un modelo democrático bipartidista, supuestamente consolidado en Occidente, no hizo desaparecer, ni mucho menos, las prácticas totalitarias del pasado. El bipartidismo de occidente, junto con una triste tendencia al autoritarismo y al control de los medios de comunicación, hace que las iniciativas civiles o partidarias fuera de la doble paleta apenas tengan cabida.

El inevitable movimiento político internacional pone a los verdes en la mesa de los grandes partidos y los invita a desarrollar competitivas estrategias para asimilar sus conceptos, eslóganes, asociaciones y sus propios partidos.

La práctica democrática más recurrente, aquí y en todas partes, además de un sistema electoral que margina a las minorías (por ejemplo, por aquello del 5% mínimo para participar de las listas de compensación), es el típico discurso alarmista y radical electoral. Al llegar las elecciones, es tan encarnizada e insultante la supuesta lucha entre FIDESZ y MSZP que no votar a alguno de ellos parece, como mínimo, suicida. Es aquello del famoso voto castigo o voto en contra. Pero el caso es que los pequeños partidos se transforman aún en más pequeños o simplemente desaparecen ante el voto útil.

La siguiente práctica, y todavía por suerte nos mantenemos en el terreno de la legalidad, es la de absorber las consignas ecológicas. Aquí el problema central radica fundamentalmente en la falta de consenso a la hora de definir el discurso verde. Políticamente no es claro, no es de izquierda ni de derecha; puede estar con los comunistas o con los liberales. Si no, no hay más que leer a Máté Szabó, profesor de la ELTE, en su defensa de los liberales verdes.

El problema central de esta esquizofrenia política ecológica es sobre todo histórico, la historia de los movimientos de oposición. En Occidente se opusieron al modelo liberal, pero en Oriente lo hicieron al modelo socialista. De ahí que en España, por ejemplo, los verdes estén en el gobierno aliados al antiguo Partido Comunista y en Chequia, por mencionar algún país de Europa Central con representación en el gobierno (en las últimas elecciones han obtenido 4 ministros) son claramente de derecha.

En Hungría, la buena racha inicial de los ’90 quedó quebrada justamente por la derechización del movimiento verde, con la fundación en 1993 del Partido Verde de Hungría, de la mano de Zoltán Medvecki. Para daros una idea del perfil del partido, deciros, a modo de prueba, que usaban como símbolo aquel águila tan común en la Alemania nazi de los ‘30 y ‘40.

Por ende, que unos u otros coloquen propuestas ecológicas en sus programas electorales o lideren alguna que otra protesta en contra del gobierno de turno por cuestiones que afecten al medio ambiente, no es de extrañar, ni carece de lógica política. Lo que sí sucede, poco a poco, es que el término ecología o verde va perdiendo sentido en el abanico de opciones políticas.

El problema, digamos ético y patriótico, sobreviene cuando alguno de los partidos verdes, llámese Partido Verde de Centro, Unión de Demócratas Verdes, Partido de los Verdes o Partido de la Fuerza Verde (por mencionar los 4 que participaron en las pasadas elecciones locales) es elegido para el Parlamento Europeo y decide integrar una fracción. Básicamente para un verde hay una sola opción: La Federación Europea de Partidos Verdes, que por usar los tópicos es más de izquierda que de derecha. Esta apuesta estratégica europeísta repercute en el quehacer local y los priva de todo el abanico de alianzas con la derecha, privación que se suma a la tradicional oposición a la izquierda.

Esta europeización de la práctica política hace de la independencia el recurso mental más sano y lógico, no solo de los partidos verdes sino también de la infinidad de asociaciones ecológicas que funcionan en Hungría. Un caso ejemplificador es el de los Demócratas Verdes (ZD). Este partido, que anteriormente se llamaba Alternativa Verde, es el brazo político de una serie de asociaciones verdes, como por ejemplo, el mítico Círculo del Danubio, la Asociación Verde por el Diálogo Este-Oeste o la Asociación de gobiernos locales del Danubio. Apuestan por presentarse solos en las elecciones, y así lo hicieron, por ejemplo, en las pasadas elecciones de distrito de Győr, donde obtuvieron un representante.

El intento por funcionar electoralmente al margen de los grandes partidos va acompañado de precisas luchas a nivel local, reivindicando la salud del planeta. De esta manera, y sigo recurriendo al ejemplo del ZD, han logrado obtener representantes en el interior del país, en Dunaújváros, Pécs, Dunapátaj o la ya mencionada Győr. El trabajo político no se limita al período electoral y para seguir en cartel tienen, casi digamos obligación, que manifestarse contra los abusos del medioambiente. Un buen y claro ejemplo de ello fueron las movilizaciones en Dunaújváros contra la Central Motora de Gas. El problema principal, además de la obvia contaminación del aire por el gas residual, es el uso del Danubio como fuente de refrigeración y fin de los desperdicios de la central.

Las asociaciones, sean fundaciones u ONGs, funcionan muy bien para atraer al electorado descreído de la vida política. Los pequeños partidos verdes no son excepción, aunque el reducido número de militantes hace que en breve todos se conozcan, y ya no haya secretos de origen o pertenencia. No pasa lo mismo con los grandes partidos, cuya maquinaria es mucho más extensa y por ende pueden extender mucho más discretamente sus tentáculos sobre la apartidaria población civil. Establecer las debidas conexiones requiere tiempo y atención, tesoros de la vida moderna. Pero un ejemplo claro y famoso, por pertenecer a él el Presidente de Hungría, László Sólyom, es el de Védegylet (Sociedad por la Protección del Medio Ambiente y la Diversidad Cultural). Se trata de una escisión por derecha del Círculo del Danubio y es vox populi su afiliación al FIDESZ.

Para acabar con la serie de estrategias de los grandes para apropiarse de lo verde es obligatorio denunciar ciertas prácticas, sino ilegales poco éticas. Una de ellas (un botón basta de muestra y los demás a la camisa, como decía Sandro, el Rey de América) es la pasada invasión del FIDESZ al ZD. He de reconocer que todo son rumores y lo que aquí planteo tiene más que nada el valor de la duda, un compendio de chismes, que por su peso es de obligación comentar, para que sean contrastados con fuentes fidedignas.

Al parecer el FIDESZ, a través de uno de sus asociados, el Sr. László Ács, realizó lo que en términos de las grandes empresas podría ser una OPA hostil sobre el ZD. Básicamente la estrategia parece haber consistido en ofrecer una importante fuente de financiación, que permitió al partido cambiar de local, imprimir una revista y, entre otras cosas, proveer de telefonía móvil a buena parte de sus militantes. Si bien entró una buena cantidad de líquido, se habla de unos 50 millones de forintos, la operación también implicó la constitución de importantes deudas. De esta manera se estableció un vínculo ciertamente pernicioso de dependencia económica con el nuevo visitante político. Poco a poco Ács intentó modificar la estructura de organización y cargos del partido, lo que desencadenó en una gran crisis interna y el alejamiento de buena parte de los afiliados.

Después de varios ires y venires, Ács terminó abandonando el ZD, dejándolo hipotecado e inoperante, y fundó un nuevo partido, el Partido de los Verdes, del cual es el actual presidente.
Si el objetivo fue la absorción política del ZD o su simple destrucción solo lo sabrán los que idearon semejante jugada. De momento los demócratas verdes continúan en la cancha y se espera que en su próximo congreso del 24 de febrero recuperen la confianza de sus afiliados, con un nuevo estatuto y una nueva dirección.

No puedo acabar sin listar, aunque sean mínimamente, los problemas cruciales a nivel ecológico que se registran en Hungría y que son denunciados por distintos partidos y asociaciones, y como no, también por nuestros amigos del ZD.

La estrella es la ampliación de la central nuclear de Paks, a la cual los verdes califican de la más peligrosa de Europa, mientras el gobierno ya lleva gastados unos 3,5 billones de forintos en relaciones públicas para demostrar que, por el contrario, es la más segura.

Los ríos Danubio y Tisza se llevan el segundo puesto. Por un lado contra la vieja, pero constante iniciativa de la presa eléctrica entre Eslovaquia y Hungría; por otro por el diseño ecológico del transporte; y finalmente para modificar el trazado del Tisza y recuperar el tradicional sistema de irrigación. El entubamiento del río ha dejado sin agua a buena parte del territorio lindante y aumenta las posibilidades de inundación, tal como se viene repitiendo alarmantemente año tras año.

Y en tercer puesto y aquí acabo la lista, se encuentra la instalación de la OTAN de una torre de telecomunicaciones en pleno parque natural del Bük. Y si bien las constantes manifestaciones en contra han logrado que la torre no alcance las dimensiones del proyecto original, tampoco han logrado evitarla. Para más escándalo, parece ser que la torre se ha construido sin ningún tipo de permisos y sin abonar tampoco ninguna cuantía. El hecho ha sido denunciado en varias ocasiones y ha sido tema de debate en los últimos congresos verdes de Helsinki y Kiev.

Fuentes:

Fuente: Federación Europea de Partidos Verdes

El reto del medioambiente en Hungría

por Pablo Valentín

Budapest es una atractiva ciudad para la realización de conferencias, cumbres y seminarios. Buena prueba de ello, es el cuantioso número de este tipo de eventos que se organizan anualmente en nuestra ciudad. Los encuentros sobre ecología no son una excepción a esta regla. Cabe preguntarnos si la preocupación por la conservación del medio ambiente en Hungría va más allá de la mera organización de dichos eventos.

Poniendo nota

Si tuviésemos que poner nota a Hungría en el cuidado al medio ambiente, podríamos apoyarnos en el informe Pilot 2006, realizado por las universidades de Yale y Columbia. El informe Pilot 2006 analiza distintos aspectos relacionados con la salud medioambiental en 133 países, para confeccionar lo que se ha denominado “Environmental Performance Index” (EPI).

Los distintos factores analizados para confeccionar este índice son: mortalidad infantil, polución en el aire, reservas de agua potable, disposición de medios sanitarios adecuados, generación de partículas en las ciudades, concentración de ozono en aire rural, carga de nitrógeno, consumo de agua, protección de especies, protección de ecosistemas, eficiencia energética, energías renovables y emisión de Co2.

Sin embargo, este índice deja fuera aspectos muy importantes como: exposición humana a desechos químicos, gestión de residuos, lluvia ácida, tasa de reciclado, tratamiento de mercurio y metales pesados y desertización. La razón por la cual estos aspectos no se incluyeron no es otra que la ausencia de datos fiables proporcionados por los ministerios.

En primera posición de la tabla EPI encontramos a Nueva Zelanda, estando Nigeria en última posición. Hungría ocupa la posición trigésimo tercera. No está mal a primera vista. Pero una comparación dentro de la ventana total de países no es significativa, puesto que debemos comparar con naciones con similares características socio-económicas. Por lo tanto sería más correcto decir que Hungría ocupa la posición antepenúltima dentro del grupo UE, liderado por Suecia. Lo cual ya no parece tan alentador.

Un estudio de la Oficina Europea de Estadística (Eurostat) ha revelado que los diez nuevos países han desembolsado más dinero que los antiguos socios comunitarios en el cuidado del medio ambiente de la Unión Europea. Por países, España y Estonia han registrado los mayores gastos del valor bruto añadido (la contribución de cada sector industrial al PIB) frente a Hungría, donde se observaron las peores marcas. La industria manufacturera, especialmente la química y la del caucho, es la que más fondos ha destinado a favor del medio ambiente entre 1997 y 2002.

En el informe “5 años después de Río” elaborado en diciembre de 1999, podemos encontrar la siguiente información: “El gobierno Húngaro ha ido eliminando muchos subsidios del presupuesto del estado desde que empezó a moverse hacia una economía de mercado en 1989.

El porcentaje del total de subsidios presupuestarios en el total del gasto del gobierno cayo de 60% en 1993 a 42% en 1995 (FMI, 1995). La reducción del subsidio en el sector de aguas es significativa. El subsidio a la irrigación fue eliminado en 1990, equivalente a un ahorro mensual de $2 millones en 1986, cerca del 0.01% del gasto del gobierno (OCDE, 1994). Los subsidios del presupuesto del Estado para el suministro público de agua ha sido disminuido de 100% antes de 1989 a 30% a principios de los 90s (Bathia y otros).

En Hungría, el abastecimiento de agua alcanza al 96% de la población, la gestión de aguas residuales (purificación de agua y depósito de desperdicios) sólo llega al 59%.

Si hablamos del uso de fuentes de energía, el 40% de la energía que se consume en Hungría anualmente se provee por fuentes de energía internas (gas 39%, petróleo 32%, electricidad 14%, carbón 11%, otros 4%). Hoy por hoy, las energías renovables suponen un 2,2% del total del consumo de electricidad de Hungría. Por tanto sólo el 0,12% sobre el total de energías empleadas en Hungría corresponde a fuentes renovables.

Una observación personal

Entre el 25 y 29 de septiembre del 2006, se celebraron en Budapest las jornadas internacionales sobre tratamiento de metales pesados y seguridad química. En dichas jornadas el señor Kristóf Kozák, asesor principal en gestión de desechos y tecnología del Ministerio de Recursos Hídricos y Medio Ambiente de Hungría, habló sobre la importancia del tratamiento de desechos procedentes de metales pesados, como el mercurio.

Por otra parte, en los dos años que vivo en Budapest, entre otras cosas, pude observar desde la ventana de mi oficina, como ERECO Kft, una empresa dedicada a la gestión de metales pesados, sita en Maglódi ut, estuvo haciendo explosiones con dinamita para reducir a esquirlas diversos desechos procedentes de metales dejando una nube de polvo grisáceo en derredor. ¿Cómo se explica?

Valorando

Numerosas organizaciones no gubernamentales trabajan en Hungría realizando proyectos para evitar el deterioro del medio ambiente. Entre estas organizaciones podríamos citar a WWF y Greenfo.

Sin embargo, a nivel gubernamental, los guiños que se hacen a la ecología a día de hoy, denotan más bien simple insatisfacción con la situación actual, más que una clara determinación de cambiar nuestro estilo de vida hacia una solución sostenible entre desarrollo y medio ambiente.

El reto que plantea la ecología al hombre es el reto de aprender a convivir con sigo mismo. En este sentido, no podemos independizar la raza humana de cualquier otra raza que forme parte de nuestro sistema de especies.

Hemos llegado a un punto donde claramente sabemos lo que tenemos que hacer. Así que la pregunta ahora no es el qué, es el cuándo. Mejorar nuestro entorno no está tanto en qué se debe hacer, sino en qué no se debe hacer. Como en otros muchos aspectos de la vida del ser humano, la previsión o prevención es la mejor herramienta que podemos emplear.

Cada vez se revela con más fuerza la necesidad de la realización previa de una evaluación de impacto medio ambiental para cualquier proyecto o actividad económica antes de la implementación de la misma. Sería necesaria entonces la figura de un organismo, que basado en estos criterios y no otros, decidiese la licitación o no de determinados proyectos.

El problema base

¿Qué es lo que realmente frena al hombre a la hora de ejecutar modelos de crecimiento que integren criterios ecológicos? ¿Por qué no lo hemos hecho antes?

Dos ideas se revelan con bastante contundencia. La primera es que resulta muy difícil llevar a cabo acciones medioambientales que sean compatibles con el desarrollo económico o no lo dificulten de alguna manera. Nos guste o no, actualmente, la economía se impone por encima de la explotación del medio ambiente, en muchos casos de forma increíblemente irracional. La economía es un medio para conseguir un fin, nunca debe de ser un fin en sí mismo. Es necesario replantearnos los principios en los que está basado nuestro sistema de desarrollo y estilo de vida. Porque sencillamente nos están dejando de resultar útiles.

Sin embargo, en algunos casos no hace falta enfrentar el concepto de economía contra el de ecología. Bastaría con buscar mejores soluciones que fuesen compatibles con ambos criterios. Para ello resulta imprescindible empezar por valorar y medir aquellas variables de nuestro actual estilo de vida que afectan a la calidad medioambiental. Hacer un trabajo de investigación y posterior concienciación ciudadana, desarrollando una serie de pautas de comportamiento, no supondría un gran esfuerzo económico y podría ser muy efectivo. Se podrían utilizar los medios de difusión públicos para propagar ideas ecológicas, como por ejemplo, el uso de servilletas de tela en lugar de servilletas de papel, la emisión de facturas electrónicas, la obligatoriedad de árboles de Navidad en macetas (el espectáculo post-navideño en Budapest con pinos arrojados a la basura es vergonzoso), la bajada de termostatos de la calefacción usando prendas de abrigo dentro de los hogares, etc.

En los supermercados de Budapest, las bolsas de plástico para realizar la compra siempre se cobran. Esto obliga a la gente a reutilizar sus propias bolsas de plástico, reduciendo así la basura generada. Es un pequeño gran ejemplo sobre como compatibilizar el criterio económico y ecológico.

La segunda, es la visión a corto plazo del ser humano. Seguimos anteponiendo los intereses económicos frente a los medio ambientales, porque la mayoría de las personas cree que la explotación incontrolada del entorno, solo traerá consecuencias graves en un futuro que probablemente no será para nosotros. “Ya habremos muerto cuando las consecuencias medio ambientales más duras se manifiesten”. Pero si le diésemos la vuelta a este paradigma de pensamiento, podríamos decir que si cuidásemos de nuestro entorno aumentaríamos nuestra esperanza de vida y la calidad de la misma también.

¿Y si el cuerpo humano, bajo las circunstancias adecuadas pudiese durar mucho más de lo que inicialmente creemos que es posible? Parece que no es una casualidad que Nigeria, el último país en la tabla EPI, sea también el país con la menor esperanza de vida (48,0 años para los hombres y 49,6 años para las mujeres, según fuentes OMS).

Observando la virulenta manifestación de la sintomatología alérgica en Budapest y el creciente número de este tipo de enfermos, podríamos también pensar que está relacionado con el empeoramiento de la calidad medioambiental en Hungría. O bien podemos seguir echando la culpa a pólenes y ácaros y seguir arrancando plantas como la ya famosa Vadkender (responsable en teoría de los pólenes más agresivos contra los alérgicos), aunque estas siempre hayan estado ahí, incluso antes de la manifestación y proliferación de las enfermedades alérgicas.

Las culturas que creen en ideas como la reencarnación, son bastante más sensibles a las necesidades de la integración y coexistencia con la naturaleza que nuestra desarrollada civilización occidental. ¿Estaremos de paso en este mundo o verdaderamente hemos venido aquí para quedarnos? ¿Sabrán ellos algo que nosotros desconocemos?

Quizás la evolución en el campo de la ecología está muy estrechamente relacionada con una evolución individual espiritual. Si podemos potenciar esa revolución espiritual en el mayor número de individuos, estaremos contribuyendo a la mejora del medio ambiente y a otros muchos aspectos de la sociología universal.

Para aquellas personas que estén interesadas en una visión diferente sobre la ecología, me gustaría recomendar la lectura de los libros: “The Last Hours of Ancient Sunlight” de Tom Hartmann y “Mutant Message Down Under” de Marlo Morgan.

¡Olé! ¡Hungría tiene energía gratis!

por Ami Preisz

Todo el mundo esta preocupado por proteger el medioambiente. Se ha convertido en una preocupación “automática”: la oímos, la leemos y la repetimos incansables. Somos conscientes hasta el hartazgo de la contaminación de la tierra y de los cielos; y también de que podríamos reducirla, si quisiéramos.

Nosotros, ese grupo de humanos ordinarios y bien acomodados que habita sobre todo en el norte del planeta, producimos basura en exceso, emitimos todo tipo de gases maléficos y gastamos demasiada energía en una vida llena de caprichos. La agricultura y la industria contaminan sin parar, explotando cuanto recurso exista, para ponernos en bandeja esa multitud de pequeñas cosas que ya se han hecho imprescindibles para nuestra efímera vida.

Los daños a la biosfera ya son irreversibles, y los cada día más caros combustibles fósiles pronto se agotarán. Por eso ya no podemos dejar de pensar en el uso masivo de las energías renovables. Y Hungría posee un recurso excepcional: la energía geotérmica, o sea, la energía que emana constantemente del propio calor de la tierra. Podríamos reducir buena parte de las emisiones que contaminan el medioambiente y ahorrarnos una buena cantidad de dinero. ¡Suena magnífico!

Y para ello no solo contamos con los centros hidrotérmicos, que recogen agua caliente a alta presión; si no también existe la posibilidad de apropiarnos directamente del calor emanado de la tierra.

Esto se explica porque en el valle de los Cárpatos, donde descansa nuestro bello país, el diámetro de la corteza terrestre es sensiblemente inferior al del resto del continente. El calor se abre paso, así, desde el centro del globo hasta la superficie con más facilidad. Cada metro hacia las entrañas de la tierra es dos veces mas caliente que la media de Europa; es decir 0,042-0,066 °C/m contra 0,020-0,033 °C/m. A esto se suma una litosfera más porosa que permite una mejor transmisión del calor y asegura multitud de depósitos de agua a altas temperaturas.

Sin embargo todavía no utilizamos todos los potenciales de la geotérmica. La mayor parte del agua termal de Hungría se destina al turismo. Tenemos aproximadamente 140 balnearios repartidos a lo largo del país.

El 70% de las fuentes de aguas termales restantes es aprovechado por la horticultura. Y tan solo el 30% restante se utiliza para calefacción de complejos residenciales, edificios públicos, escuelas, guarderías, hospitales y algunas industrias.

Extraer agua termal es un proceso muy costoso, y por eso el uso a nivel individual resulta impagable. Hacer un pozo de entre 1000 y 2500 metros de profundidad puede costar entre 200 y 600 mil euros. Pero por otra parte, una obra de estas características, por la que se obtendrían miles de centímetros cúbicos de agua entre 60 y 98º, podría proveer de calefacción y agua caliente a miles de viviendas. Incluso, a largo plazo, los costes se pueden reducir una enormidad si se construye un circuito circular, o sea, que el agua vuelva al lugar de donde se extrae. Los avances tecnológicos seguramente potenciarán aún más la capacidad ecológica de la geotermia.

La clave está en el reciclaje y en el uso compartido del sistema energético. En algunas localidades, como Veresegyház, Szarvas, Szentes, Csongrád, Szeged, Bóly, Vasvár, Mosonmagyaróvár, Hódmezővásárhely ya funciona el uso común de energía geotérmica entre polígonos industriales e instalaciones municipales.

Fuera de este esquema industrial ya existe una propuesta geotérmica para las viviendas privadas. Se trata de la bomba de calor. Se trata de un sistema de sondas y tuberías, encarnado en la tierra, que calienta el agua por compresión. Para ello se requiere un mínimo de energía externa, pudiendo ser eléctrica o gas. Los costes, una vez instalado, son insignificantes. Incluso la energía obtenida puede usarse también no solo para calentar sino también para enfriar.

Según las estimaciones con este método podríamos sustituir aproximadamente el 25% de nuestro consumo de energía; no más, porque su uso debe ser moderado si se quiere conservar. La utilización indiscriminada puede ocasionar la pérdida del recurso energético.

La Unión Europea ofrece subvenciones a Hungría, así como al resto de estados miembros, para proyectos alrededor de recursos renovables, limpios y/o alternativos. A lo largo del año pasado recibimos importantes cantidades de dinero para usos geotérmicos, que mejoran el medioambiente y de los cuales ahora podemos disfrutar.

Fuentes:

A geotermikus energia hasznosítása
Porció kft
http://www.enebc.org/Castellano/bomba/cap1/


Muchas gracias a Gábor Szita, jefe administrativo de Porció Kft, quien me ha ayudado y facilitado datos muy útiles para este artículo.

Un helado en un baño sauna

por Kléber Mantilla

En Budapest, este último invierno solo ha nevado un día y por pocas horas. En esta ciudad, secular por soportar los más largos y gélidos inviernos de Europa del Este, ahora su gente transita meditabunda y sin chaqueta, en medio de un primaveral ejemplo del calentamiento global del planeta. En realidad, es indiscutible el anuncio de la desintegración del polo norte.

Y si en Hungría no hay nieve, en la mayoría de pistas de esquí de los Alpes hay que producir nieve artificial para no perder clientes. El hielo polar siberiano ya está abierto y se derrite tan rápido como un helado de cono dentro de un baño sauna.

¿Algún presidente idiota todavía tiene dudas? Pues habría que gritarle al oído que si no ratificó el Protocolo de Kioto (PK) ahora tendrá que escuchar el informe de la Reunión Mundial del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC). El PK expira en 2012 y fue firmado por multitud de países que se comprometieron a reducir la emisión de gases que producen el efecto invernadero. Estados Unidos no lo firmó, pese a ser el primer contaminador mundial.

En París, este febrero, el informe de los 500 delegados de Naciones Unidas, que participaron de la cumbre climática, solo confirma que la sociedad consumista, la economía de competencia y el industrialismo sin control, serán los destructores de toda la especie humana. Así, el calentamiento global funciona como un trailer a gran velocidad que está por chocarse contra un edificio de acero. Hay un conductor ebrio dentro, que representa los intereses de las empresas petroleras y energéticas del mundo, y no hay quién pise el freno.

El IPCC, que representa a 192 estados miembros, confirma un alza de las temperaturas de entre 2 y 4,5 grados, por una duplicación de las concentraciones de CO2 en la atmósfera en relación a la era preindustrial. El economista británico Nicholas Stern, dice en otro informe sobre el coste económico del cambio climático que es “imperativo actuar de inmediato y fijar un precio mundial del carbono”. El termómetro mundial ha ganado 0,8 grados desde el comienzo del siglo XIX, con una aceleración en los últimos 30 años, que los científicos achacan a los gases con efecto invernadero, emitidos por energías fósiles: gas, petróleo y carbón.

Como consecuencia indiscutible, los glaciares en la Isla de Ellesmere y las costas de Groenlandia se están derrumbando. Apenas unos 400 kilómetros de hielo quedan en la orilla norte de Groenlandia conectándolos con el hielo polar. Y se separan. Grandes superficies de hielo polar se han pulverizado y miles de kilómetros cuadrados flotan en el océano Ártico. Según expertos, la costa norte de Alaska está libre de hielo, tal como toda la costa norte de Siberia. Es decir, el polo norte se está desintegrando.

Asimismo, estamos en las vísperas de ciclones, tifones, huracanes, tsunamis y maremotos. En un año, en el Pacífico Noroeste, se registraron 22 ciclones tropicales, 14 de los cuales se clasificaron como tifones. Los Tifones Chanchu, Prapiroon, Kaemi, Saomai, Xangsane y Cimaron, junto la tormenta tropical Bilis trajeron muertes, heridos y daños severos a su paso. Los ciclones tropicales causaron más de mil muertes. El tifón Durian afectó a más 1.5 millones de personas en Filipinas entre noviembre y diciembre de 2006, provocando muertes y desaparecidos.

A nivel local, el año pasado, la lluvia y los fuertes deshielos produjeron inundaciones extensas por el Río Danubio, que alcanzó su nivel más alto en más de un siglo. Áreas de Bulgaria, Hungría, Rumanía y Serbia fueron inundadas y decenas de millares de personas afectadas.

Pese a esto, el IPCC advirtió que el calentamiento de la Tierra es irreversible debido a las emisiones de dióxido de carbono (CO2) y de otros gases de efecto invernadero de la era industrial. “En función de las acciones que se tomen, la subida de las temperaturas se situará para fin de siglo entre 1,8 y 4 grados, y la del nivel de los mares entre 18 y 59 centímetros. Todo ello conllevará fenómenos climáticos extremos como canículas o lluvias diluvianas, o violentos ciclones. Se acerca el día en que el desajuste climático escapará a todo control: estamos en el umbral de lo irreversible”, dice.

¿Pero a quién le importa? En una última encuesta sobre cuál es el mayor problema mundial, 34% de los europeos consultados responden que es la economía; el 29% menciona el desempleo; un 16% señala el terrorismo y la inestabilidad política; el 10% incide en la inmigración; y sólo al 9% le preocupa el calentamiento global. La guerra le preocupa solo al 7%.

Por ahora, son vientos lejanos los que soplan al barco de la Unión Europea que busca fortalecer las propuestas de reducir el 20% de las emisiones de gases de efecto invernadero para el año 2020.

El comisario europeo de Medio Ambiente, Stavros Dimas, pidió a Estados Unidos que se comprometa en las negociaciones para reducir los gases de efecto invernadero y anunció una ley para los fabricantes de automóviles que los obligue a reducir las emisiones de CO2. A partir de 2012 todos los vehículos nuevos emitirían un máximo de 120 gramos de ese gas por kilómetro. ¿Serán estos esfuerzos suficientes para evitar el acelerado calentamiento? ¿serán estos esfuerzos suficientes para evitar el deshielo de los polos?

Fuentes:

Televisión Española
http://geocaa.blogspot.com/search/label/Recurso%20did%C3%A1ctico

viernes, enero 26, 2007

El teatro cada vez se pone más serio

La abundancia de obras en Budapest es un hecho. Patearse el cartel es una operación cansadora y probablemente imposible. Tal es la dimensión de la plataforma teatral húngara que hasta el universo hispano tiene su lugar. Estos días tenemos la oportunidad de apreciar varias creaciones de directores hispanoamericanos y de obras basadas en piezas de la península o Latinoamérica. Todo un lujo para la diminuta colonia latina “atrapada” felizmente en Hungría.

El teatro que se hace en Hungría no es contestatario ni especialmente provocador, más bien resulta de una tradicional mezcla de piezas célebres, profundas y serias con los latigazos de las nuevas generaciones experimentales. No son las grandes escenografías, sino las piezas pequeñas las que cuentan. Y todo ello gracias al buen número de salas de Budapest que funcionan sin parar temporada a temporada ofreciendo cada una de ellas varias piezas al mismo tiempo.

Ahora parece que algo está por cambiar porque el gobierno ha anunciado que eliminará, a partir de este mismo año, un buen porcentaje de los subsidios al teatro, en el marco de su repetido Plan de Convergencia. Si las cosas no cambian, unas 13 salas habrán desaparecido antes de diciembre de 2007. Una verdadera pena. Y al final tendremos que conformarnos con las puestas en escena que nos ofrece la naturaleza, aunque a veces ni eso. ¿Por qué la terrible tormenta, que tanto divirtió a los británicos, a nosotros no nos quiso azotar la semana pasada? ¿Por qué pasó, sigilosa, fronteriza? Igual, aunque poco, me gustaría saber lo que el viento se llevó aquella noche.

Espero que disfrutéis con esta colección de artículos de “El teatro cada vez se pone más serio” y que os animéis, quienes viváis o hayáis vivido en Hungría a escribir en las próximas ediciones. Solo tenéis que enviarnos un e-mail y os contestaremos a la brevedad indicándoos formato y tema.

El sueño de los dramaturgos

por Kléber Mantilla

Francis Bacon decía que el leer hace completo al hombre, el hablar lo hace decidido y el escribir lo hace exacto. Pero yo aumentaría que ver teatro lo hace soñador. Y el gran sueño de un vehemente viajero curioso y amante del buen teatro, es arribar a Budapest para caminar por la calle Pál, respirar en ese añejo barrio y constatar algo de las páginas de un viejo libro. Claro, yo ya en algún momento, he recorrido ese sitio y he vivido el mundo de otra infancia a través de la imaginación de Ferenc Molnár (1878-1952), este escritor húngaro que se inspiró para retratar situaciones románticas en divertidos diálogos, convertidas luego en piezas cortas de teatro.

“Los muchachos de la calle Pál”, escrita en 1907, fue el anuncio de una intensa multiplicación de sueños y fantasías del vigoroso teatro húngaro, que en los inicios del siglo XX, ya no ocultaba la creciente preocupación por los problemas de los pobres y las inequidades sociales.

Las obras de Molnár escenifican la vida de los salones de Budapest y las calles. El diablo (1907), Liliom (1909), El cisne (1920), El molino rojo (1923) son la expresión dramatúrgica magyar más célebre de las décadas posteriores, siendo recurrentes en el viejo teatro Vígszínház, de la Teréz körút.

Luego de pocos años otro húngaro, nacionalizado estadounidense, Sándor Márai (1900-1989), cuyo verdadero nombre fue Sándor Grosschmid, continuó con la plasmación de sueños a través de la dramaturgia: La música en Florencia, El último encuentro, La herencia de Eszter, Divorcio en Buda y La amante de Bolzano son obras fabulosas, solo comparadas con las de Thomas Mann y Gyula Krúdy. También Márai no perdió de vista la gente, pues alguna vez habría dicho que la clase media húngara se desintegraba. “Tal vez la única obligación de mi vida y de mi trabajo como escritor sea elaborar el proceso de esa desintegración”. Murió por suicidio en California, Estados Unidos.

En un camino paralelo, el judío húngaro György Tábori/George Tabori (1914), construyó otra extensa obra dramatúrgica basada en la crueldad de las pesadillas de la Segunda Guerra Mundial. Su padre murió en Auschwitz en la cámara de gas, mientras su madre se salvó por el perdón de un nazi al ver sus ojos. En su obra “Mi madre coraje” narra el episodio y dice que los ojos azules la salvaron. Tábori es uno de los más geniales creadores del teatro europeo. Según sus críticos, “producto de un recuerdo que se empeña en entender, el Holocausto aparece en las obras de Tábori con restos de oscura ensoñación, con un humor negro feroz y con elementos imaginarios que subrayan la atrocidad de los otros, supuestamente reales”. Las obras más importantes son Los comensales (1968), Mi madre coraje (1978) y Mein Kampf, farsa (1987). Aquí el dramaturgo ironiza al joven Adolf Hitler cuando llega a Viena para ser pintor y vive con el judío Schlomo Herzl, vendedor de biblias y kamasutras.

Tábori, fue periodista de la BBC, vivió en Hollywood y escribió guiones donde actúan Mia Farrow y Elizabeth Taylor. Además, en América fue amigo de Thomas Mann, Theodor Adorno, Bertolt Brecht, Greta Garbo y Viveca Lindfors, su esposa. Luego en Nueva York se vinculó a Lee Strassberg y Elia Kazan, en la firma el Actors Studio, con actores como Marlon Brando o Marilyn Monroe. En 1952 representó en teatro “Huida a Egipto”, que fue aplaudida por Alfred Hitchcock, quien le pidió que escribiera el guión de la película “Mi secreto me condena”.

Cuando volvió a Londres para escenificar varios textos de Brecht, por ironías de la vida, estrenó en la misma Alemania Los comensales, con un éxito contundente. Ya en el ocaso de su vida, montó en Viena Purgatorio, donde Roosevelt, Churchill y otros, esperan la orden de pasar al Cielo o al Infierno. Y en Berlín montó Velada Brecht, inspirada en una persecución de dos espías del FBI.

Faltan muchos en la lista de dramaturgos, como la baronesa Emmuska Orczy (1865-1947) con su novela “La pimpinela escarlata” sobre la Revolución Francesa, donde cuenta las aventuras de un noble inglés que se esconde tras un disfraz para salvar de la guillotina a los nobles de la corte.

Otro importante es Károly Kisfaludy (1788-1830), dramaturgo de las Guerras Napoleónicas. Su obra teatral Los tártaros en Hungría (1819) es un clásico. También tiene en su haber Irene (1820), una obra trágica, y una comedia, Los pretendientes (1819).

En sí, el teatro es un universo onírico construido con un juego de ficción y realidad, risa y escalofrío, tragedia y sentido. El sueño de un circo con sangre, risas y miles de recuerdos.

Extracto de Purgatorio de György Tábori

“Un cementerio junto al Rhin, hoy, donde los muertos están condenados a recordar aquello que preferirían olvidar, es decir, el octavo círculo del infierno...

LOTTE. -La eternidad dura un segundo, el cielo está reservado para los Goyim y el infierno para nosotros, aquí y ahora, y no allá, abajo, más allá... La mayoría de los que explican chistes comienzan con -interrúmpanme si ya lo saben-, pero no se les puede impedir a los muertos que cuenten una y otra vez los mismos chistes. Los chistes de los muertos y sus risas, no las homéricas sino las más amargas, son recomendados como divertimento para necrófobos, exorcistas, cazadores de fantasmas, amantes frustrados y el resto de la mayoría silenciosa…

LOTTE. -Yo personalmente considero la vida. ¡Oh, sí la vida!, una muy cuestionable forma de entretenimiento, un aburrimiento de por vida. Dicho brevemente, a la vida...que le den. Pero mi muerte, no quisiera presumir, pero mi muerte, ¡Oh, sí mi muerte!, fue un grotesco espléndido, más hermosa que la de Ofelia o la de Juana de Arco, las llamas nunca me gustaron…

ARNOLD. -El tiempo es sensible a las formas; el tiempo, como la música, tiene las más exquisitas formas de la elegancia. Toda vida tiene un principio, un cenit y un final, aunque no precisamente por este orden.”

Fuentes:

Ceremonia sin telón, Geomundos: artes escénicas

“El Quinteto de los milagros”

de Carlos Rodero

Entrevista de Sebastián Santos

CARLOS: Toda esta historia empezó con una idea, que era hacer una adaptación o versión del Retablo de las maravillas de Cervantes. Primero me puse a trabajar en el texto y empecé a tirar del hilo de lo que había y terminamos con una versión totalmente libre. Quedan las huellas, el nombre de los personajes, algunas situaciones del Retablo, pero se convirtió en algo completamente distinto.

Yo el texto lo escribí pensando en la puesta en escena, en el juego para los actores. Las primeras tres semanas de trabajo fueron improvisaciones a partir del material que les llevé y durante ese tiempo reescribí y cambié algunas cosas hasta llegar al resultado final.

El título es “Csodakvintett”, que es algo así como el Quinteto de los milagros. Añadimos algunos personajes, porque en el retablo original son dos personajes que luego convocan al resto. La obra es una especie de compañía que aparece de la nada. No se acuerdan quiénes son, por qué están allí, ni qué tienen que hacer. Entonces poco a poco van tirando, van tirando, hasta que aparece una improvisación nueva sobre el texto de Cervantes.

S.: ¿El contexto cuál es?

CARLOS: El contexto es una especie de farsa política, pero muy suave. Es muy interesante porque la sátira o la parodia, está dibujada en abstracto, en el sentido que un español cuando ve la obra, o un húngaro o un americano o cualquiera, puede hacérsela suya. Los húngaros que la han visto la han llevado completamente a su terreno. Y nos preguntan, por ejemplo: “-Ese tío que hay allí, es un inspector del APEH, ¿no?”, o “-Este es Gyurcsány, ¿no?”. Bueno, sí y no. Es un presidente que puede ser cualquier presidente. Tiene algo de Bush, de Zapatero y de Gyurcsány. El señor del APEH es un poco más autobiográfico, como cualquiera que tenga en Hungría una Bt. o una compañía, pero podría ser un inspector de Hacienda de cualquier país.

La base es el juego de los actores en un espacio completamente vacío. Los 3 actores encarnan a todos los personajes que aparecen en la obra. Van cambiando, a veces en cuestión de segundos, de un personaje a otro y todos los espacios los van creando ellos. Es un trabajo de actores. El acento, la fuerza, la intensidad está en los actores y espero que en el texto también haya algo interesante.

Luego hay un juego al final de la obra (que no lo voy a contar) en el que se le da la vuelta a la tortilla, de forma que involucramos al público real de esta función. Cosa que en Hungría ya se está haciendo pero no es tan común todavía. He visto algo por el estilo en Bárka, en un Hamlet. Durante la obra los actores estaban mezclados entre el público, y aunque no tenían que participar se notaba que estaban incómodos (eso del teatro tradicional que nadie te molesta, que estás allí a oscuras, como un voyeur atento de lo que está pasando delante, aunque el escenario se haya quedado vacío).

A nosotros, cuando planteamos esto, el asistente e incluso los actores, nos advirtieron que en Hungría no es tan fácil, pero ya lo hemos probado y va muy bien. Yo siempre lo he defendido. No es un enfrentamiento directo, ni les hacemos participar de una forma muy activa, con mucho protagonismo, pero rompemos con la convención de la cuarta pared. Los actores bajan. Vamos a ver qué pasa en Budapest.

S.: ¿Cómo es el Tivoli? ¿Cuál es su público habitual?

CARLOS: El Tivoli es un teatro del Budapesti Kamaraszínház. Es la más grandes de sus 3 salas. Las otras son la Shure y la Ericsson. En el Tivoli hay un aforo de entre 150 y 190. Y la programación, si bien no es muy burguesa, tampoco tiene muchas sorpresas. Nosotros somos vendégek, invitados.

S.: ¿El grupo con el que ahora estrenas es de un teatro o es un grupo independiente?

CARLOS: Esta es una compañía que se ha hecho específicamente para montar esta obra. Es una producción independiente. Juntamos director, actores y producción y aquí estamos. Nuestro objetivo es que la temporada que viene ya no seamos invitados, sino que estemos dentro de la programación de algún teatro. Hasta mayo, entonces, haremos actuaciones de invitados y si alguien nos pide la mano entonces ya habrá que pensar más en acomodarse a la línea de la programación.

Es una tarea fácil o difícil, según toque, porque en Hungría los 5 grandes festivales que hay los lleva la misma empresa. Si les gustamos estaremos en todos y si no les gustamos no estaremos en ninguno. Son dos críticos, un director y un dramaturgo. Van a ver las obras durante el invierno y si la cosa funciona, creo que el primero importante es el Poszt Pécs y luego viene el Őszi fesztivál.

S.: ¿En Hungría ya has trabajado para algún teatro?

CARLOS: He trabajado para el Merlin, en el Festival de Ultramar. A los teatros les gusta probar directores extranjeros, por lo exótico, aunque no creo que necesariamente de España, sino más bien en general. Se habían comprometido a montar las obras españolas que se habían traducido.

S.: ¿Siempre tocas autores españoles?

CARLOS: Hasta ahora todavía no me he desenganchado de eso. Pero es una cuestión que no tiene que ver con los húngaros sino con los españoles. Los españoles cuando dicen que te van a apoyar un proyecto es porque tiene alguna conexión con algún texto español. Entonces claro, a los húngaros les interesa ese apoyo económico, porque rebaja muchísimo sus gastos de producción. Y es todo como una pelota. Hasta que tu no seas un director que tengas un sello propio no vas a hacer lo que te de la gana, ni va a venir el teatro a preguntarte qué quieres hacer.

La ayuda que ahora hemos recibido es porque el autor es español, aunque desconocido o joven y la obra está vagamente inspirada en Cervantes, que queda como una especie de mecenas, ahí detrás.

S.: ¿Y cuándo estás pensando en liarte con un teatro, estás pensando en teatros de Budapest o del interior?

CARLOS: No me quiero liar con ningún teatro. Yo lo entiendo como un trabajo de encargo. Si un teatro me llama para hacer algo, lo haría con cualquier teatro. Si me llamaran de Szeged o Kaposvár para dirigir una obra lo haría encantado. Me interesaría una alianza parecida a la de Krétakör. Ese es el modelo, en el sentido que es una compañía independiente que presenta sus obras en distintos espacios, ahora en Thália, ahora en Vidám, por ejemplo.

Trabajar en plantilla de algún teatro tiene ventajas pero también desventajas. La desventaja es que eso se puede convertir en un funcionariado y entonces el teatro va a la oficina, digo el actor va a la oficina. Y está en 15 obras. “-¿Qué toca mañana? -Mañana toca Ibsen y pasado mañana Pintér y luego tengo una película en no sé dónde”. Eso a veces convierte a los teatros en fábricas, en industrias. Además las obras difícilmente se ensayan más de un mes y medio y esto ya se va alejando del arte, del trabajo a conciencia.

S.: Y con los actores, ¿cómo te manejas con el tema del idioma?

CARLOS: Trabajo siempre con una tolmács, que es una santa. Nos conocemos bien. Aunque en esta última también me he animado a intervenir en húngaro. En situaciones muy concretas, con instrucciones muy claras, me he animado a hablar directamente.

La traducción cansa. Pero ahora no siempre tiene que ser en las dos direcciones. Cuando yo me lío en español, entonces pasa por el intérprete; pero cuando ellos me dicen algo en húngaro, muchas veces no es necesario que la intérprete lo traduzca al español. Y ocurre otra cosa interesante también, que es que entre los actores y el director hay un lenguaje no verbal. Con una palabra en el momento preciso, en el contexto adecuado, ya no hacen falta explicaciones. Lo entienden y viceversa. A veces un gesto o una mirada es suficiente. Por ejemplo con el túljátszik, cuando el actor sobreactúa, cuando el actor se pasa, una mirada y el actor ya me ha entendido perfectamente.

Mi ilusión es repetir con los actores. Uno de los 3 actores ya estuvo conmigo en Tomeo y eso facilita las cosas enormemente. Él ya me conoce a mi. Yo ya lo conozco a él y entonces hay muchas veces que ya sabe por donde voy. Ya sabe lo que necesito en este momento y viceversa.

S.: ¿Y qué fue lo de Tomeo?

CARLOS: “Los misterios de la Ópera”, pero sonaba como “Rejtélyek az operában” . Fue un suicidio, una locura. Existía una adaptación de unos valencianos, pero ni a Javier ni a mi nos gustaba. Es una novela corta, yo estaba dudando, pero cuando me dijo que podía reescribirla a mi gusto acepté e hice una adaptación prescindiendo completamente de la que había. Le gustó y la montamos. La tradujeron y la montamos. Pero fue un trabajo durísimo con actores viejos, de edad y de mentalidad. Estaban Vallai Péter del Vígszínház y una mujer que se llama Bordán Irén, una pesadilla.

S.: Y volviendo al principio, ¿cómo llegaste a Hungría?

CARLOS: En bus. Crucé Europa en autobús. Vine de Berlín. Lo que pasa es que pasé por Francia e Italia en un viaje que duró casi una semana, pero yo sabía que venía a Hungría. Fue hace 6 años. Apenas lo había decidido una semana antes.

Una pareja de húngaros fueron los que empezaron a hablarme de Budapest. Nosotros, ya sabes, no conocemos nada de Hungría, poco más que formaba parte del Imperio Austrohúngaro. Había gente que me decía si no tenía miedo de irme a los Balcanes o a Bucarest. Hay un gran desconocimiento. Recuerdo que visité Barcelona un mes después de estar aquí. Recorrí las librerías, las grandes, a ver qué podía encontrar de literatura húngara en español. Ahora hay más pero en aquel entonces había 4 cosas. Se acababa de publicar la de Márai y estaba el libro de familia de Nádas Péter. También había alguna cosa de Esterházy y poco más.

Yo estaba buscando un año sabático. Estaba escribiendo. Y escribir en Londres, en Berlín o en París es carísimo, porque tienes unos recursos que se te agotan en seguida. Lo que yo quería era escribir y trabajar lo mínimo, porque ya si te sientas en la dinámica de trabajar, ya no escribes. Era cuestión de trabajar lo justo y tener el máximo de tiempo libre posible.

Quería estar lejos. Por eso me fui de Barcelona. Eso lo tenía claro, no sabía donde poner el huevo, digamos, pero lo que tenía claro era que no quería estar en España y cuánto más lejos mejor. En Barcelona habían sido 10 años de una actividad frenética, con millones de cosas, buenas, malas, de todo. No es que tuviera exactamente mal rollo, lo que tenía era una sensación de cansancio, de hartazgo y de necesidad de encontrar cosas nuevas, distintas, completamente diferentes.

S.: ¿En Barcelona que hiciste esos años?

CARLOS: En Barcelona, entre otras cosas, tuve una compañía, que duró 4 años. No estuvo mal. Trabajé también durante un año en la sala pequeña del Instituto del Teatro y en Terrassa en la Lonja. Allí había grupos de teatro amateur que me llamaban para dirigir sus obras. Pero no había nada que me atara, nada lo suficientemente jugoso, potente, ni atractivo. Y dije: “-Bueno, vamos a vivir la aventura.” Nunca imaginé que podría dirigir o montar cosas fuera de Barcelona. La idea solo era vivir, escribir.

S.: ¿Y lo que has escrito?

CARLOS: Irónicamente lo que estaba escribiendo todavía no está terminado. Mi relación con la escritura es desde 2 lados. Uno para la práctica, por ejemplo para montar una obra concreta. La otra forma de acercarme a la escritura es lo menos práctica que te puedas imaginar, llámalo experimental, llámalo como te dé la gana. Es el teatro que yo imagino o que a mi me gustaría. Es un placer enorme escribir así, sin ataduras, pero esa es la parte menos desarrollada, porque luego viene lo práctico y la realidad se impone, y más ahora que he entrado en una dinámica como la de Barcelona. Vuelvo a no tener tiempo para mis aventuras personales.

Por ejemplo, el año del Quijote teníamos una propuesta que quedó en proyecto, no acabó de cuajar. Y eso era algo práctico, porque era una cosa que si la hubiéramos llevado adelante podría fácilmente haber terminado en escena. Pero para hacerlo habría tenido que desaparecer por un par de meses y escribir, porque una cosa así no la puedes hacer en el tren ni por la noche después de una jornada laboral brutal.

S.: Estás haciendo bastantes cosas. ¿No tienes también un curso de teatro en el Cervantes?

CARLOS: No, en el Cervantes lo proponen cada año, pero para que funcione habría que hacer una búsqueda artesanal de la clientela. En la ELTE, para los alumnos del departamento de español, sí habíamos hecho un taller de escritura, en el que ellos escribían teatro, con una serie de dificultades, a partir de unos ejercicios concretos de dramaturgia. Para una cosa así tienes que tener un nivel de español medio alto y te tiene que interesar mínimamente el hecho de escribir teatro. En realidad no es como algunos piensan algo tan profesional y solo para “escritores” sino es más bien algo lúdico y divertido.

Mi trabajo principal durante el invierno es la coordinación de departamentos de teatro en los bilingües. Hay 5 ciudades que están en el proyecto. Cada semana las visito. Está Budapest y cada semana voy a Miskolc, a Szeged, a Pécs y a Debrecen. Hay un festival, abierto, que este año se hace en Budapest y se presentan los trabajos de todo el año de los 5 institutos. Desde octubre hasta abril se van preparando las obras y se presentan durante 2 días en Kőbánya-Kispest. Este año será a principios de abril. Va a haber 4 obras largas y 4 pequeñas. Trabajar con adolescentes me encanta. Es un regalo.

S.: ¿Y ahí el proceso de creación es como en esta de los milagros?

CARLOS: Ahora estoy desarrollando 3 fórmulas más o menos distintas. En una digamos que yo soy el promotor más directo; en la otra los profesores y en la tercera fórmula, que es la mayoría, los alumnos participan también. Esta es la que yo estoy empujando. Todas las piezas son de autores españoles, es una condición que nos pone el Ministerio de Educación. Hay una adaptación de un clásico que es mía, y luego creaciones colectivas.

Este proyecto se está expandiendo ahora a la República Checa, a Bulgaria y a Rumanía. La fórmula es que yo visito estas ciudades trimestralmente y trabajo con los profesores de los institutos. También hay un festival internacional que este año es en Sofía y yo me encargo de la inauguración.

S.: Por último y como dato a los actores españoles que quieren sacar sus obras fuera de España, ¿como pueden hacer para traer obras aquí a Hungría?

CARLOS: La única fórmula más o menos realista es que pase por Emilio Vilanova, por Exteriores y Cultura de la Embajada. Ya se ha hecho. Ellos asumen los gastos del viaje y el teatro los gastos de la representación. Es cuestión de proponerlo cada año en la fecha adecuada, antes del 15 de diciembre para traerlo durante la temporada siguiente.

También hay teatros, como el Trafó, que son ellos los que quieren traer compañías de fuera. Pero tienen que estar en su línea. El Trafó es muy vanguardista y suele traer compañías americanas, inglesas y alemanas. Creo que son los únicos que lo hacen de forma regular.


"El cuarteto de los milagros" (Csodakvintett) se presenta los próximos 31 de enero y 1 de febrero, a las 19 horas, en el Teatro Tivoli (Bp. VI Nagymező u. 8. Tel.:06/1/351-6812)

Dossier de la obra

Mundos paralelos

por Aranyos Eszter

A Borges lo descubro cucaracheando, en movimiento y poco a poco. Normalmente yo no voy a él, sino que él se mete en mi mundo, con insistencia y parsimonia.

Hace 17 años tuve el primer encuentro con el escritor argentino, en clase de –y gracias a– Andrea. Cada semana venía con una novela diferente, y nos dejaba a todos impresionados. Teníamos que leer, analizar y traducir partes de las piezas. Era tal la inmersión, que trabajar con ellas era como vivirlas. Mi preferida era La biblioteca de Babel. Primero fue descubrir los símbolos, de a poco. Los libros. Los caracteres. La escalera. El espiral. El hexágono. Luego la Biblioteca ilimitada y periódica compuesta de galerías hexagonales. Universos paralelos donde, si uno buscase durante un tiempo indefinido, podría encontrar su Vindicación, “o alguna variación pérfida”.

También tengo grabada en la memoria una historia de Andrea y Borges, que probablemente me haya inventado entre lectura y lectura y que me he ido repitiendo a mi misma durante los últimos 15 años. No lo sé. Andrea tenía una entrevista con él en Buenos Aires, y hacia allí volaba cuando se enteró, en el mismo avión, que había muerto justo el día anterior. Más que una simple tragedia si a mi profesora húngara agrego la de una decena de personas que desde distintas y distantes partes del mundo, ese mismo día, habían acudido a una cita imposible.

Pasaron los años, ¿y quién lo diría? caí rendida como una mariposa en celo frente a uno de sus paisanos, otro argentino. Bueno, en principio no parece ser tan difícil, ya que dicen que están por todas partes, pero de primera sentí que nos conocíamos de algún lugar lejano, de otro mundo. Por Argentina jamás me había sentido atraída, no estaba en mi lista de países favoritos, ni mucho menos.

Y tirando del hilo, al final, este verano, estuvimos allí, en la capital más europea y más familiar de América Latina que jamás haya visto. Estar en Buenos Aires era como estar en casa.

Uno de esos días, paseando por San Telmo, el barrio natal del tango, nos llamó la atención un teatrucho de nombre pretencioso, que más parecía una sucursal de la ONU que un teatro. Se llamaba algo así como CELCIT, “Centro Latinoamericano de Creación e Investigación Teatral”. De la curiosidad por lo impensable pasamos a la sorpresa cuando mi querido maromo dijo que justo ahí mismo se reunía con su banda de amigos en los ’80. Entonces el teatro se llamaba “El Parque”. Para rematar, y leyendo en detalle, descubrimos que el director del teatro no era otro que Carlos Ianni, director de “Cita a ciegas”, la misma obra que Andrea estaba traduciendo al húngaro.

E ir al “Cervantes” a ver la obra de Ianni fue simplemente dejarse llevar por la acumulación de coincidencias. Vimos el Buenos Aires de Borges, o mejor, vimos Buenos Aires con Borges, o mejor todavía, vimos a un viejo ciego sentado en un banquito escuchando con suma paciencia historias ajenas. Y el viejo, de un verbo precioso, dio y preguntó hasta que finalmente descubrió la famosa conexión babeliana de los mundos paralelos, y el círculo se cerró, y nos fuimos a comer una pizza a la calle Corrientes.

Ahora, en Hungría, las cosas fluyen tranquilamente. Unos están contentos, otros tristes. Unos se curan, otros se enferman. Unos descubren la razón de su vida, otros empiezan a perder el rumbo. Y todos, lentamente, vamos engarzando las piezas sincrónicas de cada universo paralelo.

Dentro de dos semanas, el 16 de febrero de 2007, se presentará en Miskolc, por primera vez en Europa, Cita a ciegas.

Dossier de la obra

Noches de celuloide

por Gastón Dirk

Mi relación con el cine no es común, supongo que muchos compartirán esta memoria de la infancia, pasando tardes de vacaciones escudriñando con la mirada la luz catártica del televisor, que es infinitamente mejor que la realidad cuando se es niño.

Las imágenes en blanco y negro de los detectives privados como Sam Spade (Humphrey Bogart en “El Halcón Maltés”), Philip Marlowe (Bogart en “The Big Sleep”), Mike Hammer, o agentes secretos como James Bond (sobre todo Sean Connery) y el joven Ethan Hunt (Tom Cruise en “Misión Imposible”) son figuras que más o menos quedan marcadas en la infancia.

¿Quién no ha soñado con ser agente secreto? Mafioso como Al Capone (De Niro en “Los Intocables de Elliott Ness”), Michael Corleone (Al Pacino en “El Padrino”) o Jimmy Conway (De Niro en “Goodfellas”), vaquero como Clint Eastwood en la “Trilogía de dólares” de Sergio Leone o Charlie Bronson en “Once Upon A Time In The West”. Podría continuar: Lee Marvin, John Cassavetes, James Dean… todos son iconos, mitos, figuras que prácticamente superan al mismo dios del trueno Zeus.

No sería nada descabellado decir que estos actores moldean con sus interpretaciones las personalidades de gran parte de la población “civilizada”. Uno siempre puede recordarse citando una película, encontrando analogías entre un film y una experiencia propia, o imitando los gestos y palabras de estos personajes. El llamado séptimo arte es una bendición. La conjunción perfecta entre arte pictórico/visual y literatura. Una imagen vale más que mil palabras, pero si las mil palabras se superponen a sucesiones de imágenes, el resultado es asombroso y totalmente artístico.

Con el tiempo he observado que el cine es un pasatiempo para el llamado “vulgo”, una actividad recreativa de fin de semana para amenizar los días de trabajo o de estudios. Después existe una cierta sociedad secreta, si se le quiere llamar así, que es la casta de los intelectuales, que no solo se tragan diez veces más películas, sino que también se interesan por aquellas producciones artísticas o vanguardistas, que para el “vulgo” resultan aburridas, insoportables y pesadas por solo mencionar unos pocos adjetivos de los que suelen usar para referirse a estos films.

Yo sin embargo (y confesando que me gusta mucho el cine popular) pertenezco a la casta intelectual (y esto no es pretensión, es un hecho). Admiro a directores de cine independiente, como Jim Jarmusch, que exprime el absurdo de las situaciones más cotidianas, o Werner Herzog, siempre inmerso en la oscura jungla, que es la psique humana y los sueños imposibles. Las divagaciones de carácter marxista y existencialista con toques de cine negro de Jean-Luc Godard (un verdadero merecedor del calificativo “genio”), la sexualidad explicita inherente al ser humano y la representación de los instintos en las historias de Bernardo Bertolucci, la metáfora de la vida como un recorrido por largas autopistas en las obras de Wim Wenders o la genialidad de Garci, entre otros.

Perteneciente a esta subcategoría del cine, que es el cine artístico, se encuentra un film en concreto que cuenta entre mis primeras impresiones húngaras: “Kontroll” de Nimród Antal: un debut excepcional para el director, muy buena banda sonora, guión adecuado, personajes perfectamente perfilados, situaciones cómicas, misterio, un reflejo fiel de la especial atmósfera que se respira en el metro de Budapest.

Sinceramente no he encontrado a muchos húngaros que alaben esta película, pero yo sinceramente opino que es una obra hecha con maestría sobre todo si se tiene en cuenta que es el primer trabajo del joven director. No por nada es la primera película húngara en aparecer en el prestigioso Festival de Cannes en los últimos 20 años.

Para seguir con Hungría, hay dos directores que personalmente tengo en un pedestal y son: István Szabó y Béla Tarr.

Como es bien sabido, al menos entre cinéfilos, István Szabó es el director mas aclamado por la crítica en la historia del cine húngaro y probablemente el cineasta más conocido que este país haya dado. Sus filmes artísticos de los 60 y los 70, son de lo más sutil: “Apa”, “Szerelmesfilm”, “Tűzoltó utca 25” o “Budapesti mesék” entre otros. Sin embargo su gran paso fueron los tres trabajos que yo considero el punto álgido de su carrera, junto al actor austriaco Klaus Maria Brandauer, que fueron su adaptación del Fausto “Mephisto” (que le valió el Oscar a Mejor Película Extranjera” y ha sido hasta ahora el único Oscar concedido a una producción húngara), “Redl ezredes” (ganadora del premio del jurado en Cannes) y “Hanussen” sobre el ocultista Erik Jan Hanussen, simpatizante del régimen Nazi a pesar de su origen judío. Estos tres films son una crítica totalmente abierta, sincera y certera al fascismo y se sumergen en la conciencia humana con fuerza, apoyados en una gran carga de simbolismo visual. Szabó ha realizado varios trabajos en los Estados Unidos junto a actores de Hollywood como Ralph Fiennes en “Sunshine” y más recientemente Jeremy Irons y Annette Bening en “Being Julia”.

Por otro lado el director Béla Tarr, algo más experimental en la esencia de sus trabajos, es otro personaje en el mundo del cine que tengo por fascinante. Su primer trabajo “Családi tűzfészek”, comparado por la crítica con las obras de John Cassavetes como director, es una crítica social, con un pequeño apartamento como escenario que le da un aire ciertamente claustrofóbico. A partir de aquí sigue realizando películas de gran calidad artística pero de estilo similar como puedan ser “Szabadgyalog” o “Panelkapcsolat”.

Su adaptación televisiva de Macbeth significó un cambio radical en su forma de hacer cine y pasó a tener una cualidad más metafísica que realista. Con experimentos visuales interesantes como el rodar dicha adaptación de Shakespeare en dos tomas: una de 5 minutos y otra de 1 hora. Su adaptación de la novela “Sátántangó” del escritor László Krasznahorkai es una película épica de 7 horas que llevó más de 7 años en hacerse. En estos últimos trabajos, Tarr optó por tomas largas de hasta 10 minutos. Con sus películas más recientes como “Werckmeister harmóniák” y “The Man From London” que sigue en preproducción, retrasada desde 2005 debido en parte al suicidio del productor, el director recibe más calurosos aplausos de la crítica en general y aún tiene mucho que dar, o eso espero.

Terminadas estas divagaciones sobre mis dos directores húngaros predilectos me gustaría confesar, simplemente a modo de apertura de la sección, los momentos mágicos que el cine provoca. Las cosas más triviales se vuelven fundamentales como dijo Enrique Bunbury, cuando por ejemplo Tom Waits e Iggy Pop comparten una taza de café en “Coffee & Cigarettes” de Jarmusch y luchan por resistir la tentación al paquete de tabaco que alguien ha dejado sobre la mesa. La escena de “Banda a part” de Godard en la que los protagonistas atraviesan el Louvre corriendo. La escena de apertura en “Sátántangó” de Béla Tarr con las vacas y los dos chicos caminando por la calle con la basura moviéndose por el viento a su alrededor. El cine es definitivamente el vehículo de expresión más poderoso de todos los que hay.

En las calles de Budapest, donde toda clase de individuos acechan en las esquinas, muchas veces me siento, como si estuviera en una película, bellamente rodada y con un guión imprevisible.