sábado, mayo 20, 2006

Hungría. Corrupción a la carta. De primero Kulcsár con fritas


El lado positivo de la catarata de denuncias por corrupción que aparecen en la media local podría ser un síntoma de cierto proceso de purificación ético – político, juntamente con un alto grado de libertad de expresión.

Por otra parte el tono jocoso con que se llegan a presentar ciertos casos como el de Kulcsár y su banda, o la falta de asunción de responsabilidades políticas del gobierno nos dan justamente la impresión contraria.

Poder y corrupción van de la mano, y es bueno tener en cuenta que su acepción es amplia y variada, como indica Mantilla en su artículo al referirse a las discriminaciones del pueblo gitano o a la indefensión de los extranjeros que se dan de bruces contra el brazo duro de la ley.

Considerar la variedad de maneras en que el poder se corrompe no es especialmente útil para visualizar un supuesto enemigo: un complicado entramado de relaciones oscuras, algo así como los “ellos” del Eternauta; sino más bien para ampliar nuestra capacidad social y política de alianzas para contribuir a la mejora del espacio donde peloteamos.

Cuando todavía existía el peligroso bloque soviético los estudios sociológicos aseguraban que existía una relación directa entre concentración formal de poder y corrupción; actualmente, ya fenecido el chapulín colorado, esta aseveración podría ser cuestionada. La corrupción está por todas partes, y pertenece a un substrato que sobrepasa el modelo económico o político y más bien se cuadra en la disyuntiva individuo - sociedad que tanto entusiasmaba a los primeros estudiosos de las ciencias sociales.

Espero que disfrutéis con esta colección de artículos “Hungría. Corrupción a la carta. De primero Kulcsár con fritas” y que os animéis, quienes viváis o hayáis vivido en Hungría a escribir en las próximas ediciones. Solo tenéis que enviarnos un e-mail y os contestaremos a la brevedad indicándoos formato y tema.

Sebastián D. Santos-P.

Defensor del lector


El Dr. Zsolt (Jacob) Nemeth solicita aclarar el origen del legendario Tarzán.Al respecto, nuestra redactora Annamaría Preisz, en el primer número de mayo de El Quincenal de Hungría, en el artículo biográfico de Johnny Weismüller, reconoce que no sustentó el hecho de que el conocido deportista y actor era de origen judío:“Estructuré el artículo alrededor de su identidad húngara, alemana o estadounidense, cuando en realidad Johnny (Jacob) era estricta y primordialmente judío”. Y expresa sus disculpas a cualquier persona que se sintiera ofendida o a quien mal interpretara que Johnny (Jacob) era de origen ario. Este artículo y el resto fueron abordados bajo el eje de la nacionalidad húngara en las biografías, sin desmerecer un origen compartido. Esto podría generar polémica entre quienes reclamen nacionalidades diversas para nuestros protagonistas. No obstante, aceptamos los valiosos comentarios que permiten ampliar la identidad y la obra de los personajes analizados.

Kléber Mantilla

Cadáveres en el armario

por Eszter Aranyos

El 3 de mayo de 2006 empezó el juicio del mayor caso de corrupción en Hungría en los últimos años, el llamado juicio Kulcsár, apodado así en honor al Sr. Kulcsár Attila, la figura clave del asunto.

Un breve resumen del juicio ya en sí es consternante:

- duración: de 1998 hasta el 3 de julio de 2003: 5 años y medio de actividad.
- cargos: malversación, lavado de dinero, soborno, encubrimiento, protección de delito.
- suma malversada: 23 mil millones de forintos (calculando con el cambio de 250 Ft a un €, significan 92 millones de euros).
- daño causado: 8,3 mil millones de forintos (33,2 millones de euros).
- acusados: 22
- testigos: 200
- días de juicio planeados: 59
- acusación: 71 páginas.
- actas de investigación. 55.000 páginas, con 110.000 páginas de anexo en 157 tomos.

Lamentablemente, el asunto no es tan aburrido, como lo son estos números. En los últimos años, durante el período de la investigación y acusación, cada semana aparecieron nuevos hechos y nombres, nuevas incidencias. Para dar solamente unos ejemplos de la larga vida del caso:

-El 16 de junio de 2003 le atacan y pegan en plena calle, personas hasta ahora desconocidas, al presidente de la Oficina de Control Financiero (PSZÁF), al Sr. Szász Károly.

-Aparece una conexión con el caso Antenna Hungária y Synergon. Una de las muchas similitudes entre estos dos asuntos es la muerte trágica de la persona en relación directa con Kulcsár, justo al principio de la compra de la mayoría de las acciones de las mismas. (Al Sr. Korda István, exdirector-gerente de la Antenna Hungária lo mataron el 21 de marzo de 2000 en una calle elegante de Buda, y el Sr. Gyúrós Tibor, miembro de la presidencia de Synergon muere en un accidente de avión.)

-A finales de mayo de 2005 aparece en la lista de los acusados el nombre de un ex-subsecretario de Estado, de la Oficina del Primer Ministro (Sr. Kodela László).

-Durante el verano de 2005 se estremece la confianza del país en la Fiscalía Suprema, y por ende en la fiscalía húngara, por el tono compinche de los interrogatorios del Sr. Kulcsár Attila. Un vídeo presentado en una revista online y en la televisión húngara con grabaciones originales desató el escándalo. Una de las frases más indignantes de Kulcsár durante el interrogatorio fue: “Terminamos esto y después vayamos a comer, ¿vale?...”.

-En el otoño de 2005 juzgan a dos jefes supremos de la policía secreta en relación al caso Kulcsár (al general Bácskai János y al subcoronel Molnár Csaba).

Así pues, después de quedar en evidencia el sistema financiero, empresarial, político, fiscal y policial, y lo que todavía no conocemos, que seguramente será aún más espeluznante– nos quedan pocos territorios libres de sospecha en esta Hungría tan bien interrelacionada, donde todos son amigos de todos.

Para terminar me gustaría compartir el siguiente grito de guerra: ¡Qué viva la corrupción y la densidad de redes secundarias!

Corrupción inmobiliaria en Hungría, y una llamada de atención a los inversores extranjeros

por Annamaria Preisz

En nuestro pequeño país, hay hombres especiales. Y ellos tienen la posibilidad de hacer negocios con los bienes del estado, y al final, ganar un montón de dinero. O montones de montones.

Mi ejemplo favorito, de momento, es el siguiente: la venta de edificios por parte del Ayuntamiento del Distrito 7 de Budapest. El Ayuntamiento los tenía alquilados desde hace décadas y ahora ha descubierto en estos viejos bloques un gran negocio, sin embargo, no para al propio distrito. El bien común nunca aumenta, y solo se engordan las cuentas bancaria de unas extrañas empresas fantasmas, que funcionan de intermediarias en el negocio de compra y venta. Actualmente el Ayuntamiento tiene en venta varios edificios (al menos seis) pero no directamente al público, y menos todavía a los propios inquilinos, sino de manera preferente a ciertas empresas a las que se les asegura la entrega de los pisos vacíos, sin los actuales inquilinos.

Ya de entrada la maniobra es improcedente, porque el derecho de preferencia para comprar los inmuebles corresponde a aquellos que alquilan dichos pisos. Pero sigue...el Ayuntamiento entrega los edificios a una serie de empresas intermediarias para que estas a su vez realicen las ventas; como contrapartida solo recibe un módica cantidad para desalojar a los actuales inquilinos. Nada más. Las intermediarias venden los pisos generalmente a extranjeros, últimamente muchos de Irlanda, especialmente interesados en adquirir edificios viejos en Budapest para luego rehabilitarlos o simplemente construir otra cosa en su lugar. Y pagan mucho dinero.

Un ejemplo: en 2004, un grupo de inversores compró el edificio de la calle Dembinszky 32 por 103 millones de forintos húngaros. El Ayuntamiento recibió 36,28 millones. La diferencia, cerca de los 66 millones, fue a parar a la firma “Dembinvest”. Lo que es gracioso de esta transacción es que Dembinvest no tuvo grandes quehaceres en el negocio, solo tuvo que escribir unos documentos, informar a la administración sobre los cambios de los propietarios, y claro, previamente encontrar a los compradores adecuados y entusiasmados.

Casos parecidos ocurrieron en el mismo área: los números 15, 23, 25, 27 y 29 de la calle Király, el 18 y el 26 de Dob, el 26 de Dembinszky, y el 8 de la plaza Klauzál.¡Qué interesante, que en todos los casos las mismas personas aparecen como apoderados de las distintas firmas intervinientes! Siempre es el mismo grupo de guante blanco el que se embucha el dinero de los ciudadanos en sus bolsillos.

Y el alcalde György Hunvald asegura que no los conoce. Y también que cada una de estas transacciones es muy lucrativa para el Ayuntamiento. Por supuesto, todo esto me parece una gran mentira, y nunca entenderé por qué el Distrito no quiere recibir tres veces más del dinero que recibe y por qué el alcalde y su grupo asociado pueden seguir, impunemente, sislando a los habitantes del Distrito.

Y una más: la mayoría de estos edificios están declarados patrimonio cultural y protegidos, y reiteradamente, en todos los casos, se ignoran los decretos del Ministerio de Patrimonio Cultural, responsable de nuestro patrimonio histórico, y único organismo habilitado para autorizar la demolición y/o reconstrucción de estos edificios.

Fuentes

HVG, 28 Marzo de 2006.
Cégvilág, 04/2006.

Entre policías y ladrones hay lugar para banqueros

por Kléber Mantilla

Uno de los conceptos clásicos de corrupción define esta palabra como el abuso de autoridad a cambio de una ventaja. Es una acción que causa un daño económico importante y además atenta contra la integridad y el funcionamiento eficiente de la administración pública, frustra la confianza pública en los órganos del estado, deteriora el estado de derecho y la democracia, tuerce la leal competencia económica e impide el desarrollo económico.

Claro está que la corrupción es un medio utilizado por el crimen organizado para ejercer influencia y penetrar en las estructuras económicas, administrativas y políticas. Pero además, se relaciona con otros delitos, con fraude, malversación, abuso de confianza, apropiación indebida, acuerdos dirigidos a restringir o influir deslealmente en la competencia o descubrimiento y revelación de secretos legalmente protegidos, entre otros. Es decir, es una consecuencia multifacética del abuso del poder.Pero, ¿qué puede ser más corruptible en un país relativamente pequeño: un proceso jurídico administrativo, la violencia física o el simple racismo? En el intento de buscar ejemplos en Hungría, sobresalen algunos para plasmarlos como obras pictóricas surrealistas. El primero se remonta a la administración de Ferenc Mádl y el gobierno de Peter Medgyessy, cuando el principal problema fueron los malos tratos sufridos por detenidos gitanos en manos de la Policía.

Veamos. Un Comité de Derechos Humanos, de la Organización de Naciones Unidas elabora un informe en donde expresa su preocupación por la discriminación de los romaníes en Hungría y destaca “el número demasiado alto de romaníes encarcelados, las denuncias de malos tratos a manos de la Policía y la continuación de la existencia de escuelas separadas”. El mismo informe describe una escena en un hospital de Gyöngyös, cuando unos 40 gitanos lloraban la muerte de un pariente. “Os voy a pegar un tiro a todos, gitanos asquerosos”, entró diciendo un Policía y luego detuvieron a cinco hombres, que fueron acusados de agredir supuestamente a los agentes. Uno de los detenidos resultó ser el hijo de la persona fallecida, quien fue golpeado y torturado. La Policía justificó el hecho aduciendo que fue necesario “reducir la resistencia de los romaníes”.No obstante, este suceso también evidenció que la fase inicial de detención preventiva en Hungría duraba casi 72 horas porque los detenidos no se lograban comunicar con sus familiares y no tenían facilidades para pagar un abogado. El informe añade que en las dependencias policiales de Hungría existe alto riesgo de malos tratos a los extranjeros por el elevado número de denuncias en contra de los agentes encargados de hacer cumplir la ley, por las escasas investigaciones efectuadas y por las nulas sanciones condenatorias en los casos investigados.Otro informe similar de Amnistía Internacional incluso muestra un plan alternativo de defensa para los ciudadanos de varios países que estuvieran de paso o turismo y que tuvieran la mala suerte de ser interrogados o detenidos por los policías húngaros.

Pero si el peligro de enfrentar a los policías es general entre los extranjeros, más espinoso lo tienen los gitanos. La evolución de su nombre es un detalle importante.El término “gypsy” o “gipsy” es una mala interpretación de la palabra “Egyptian”. Al llegar a Europa desde el Oriente, se pensó que venían de Turquía, Nubia o Egipto, u otro lugar no europeo. Entre otras cosas los llamaron Egipcios o “Gipcios” y ahora se usa el término “gypsy”. Esta gente usó varios nombres como Rom (Roma, Romani), Tziganes, Cigano, Zigeuner, Sinti, Manouches, Gitans, Gadjo, Gadzo (campesino) y otros. Sin embargo, muchos Roma se autodenominan por su nombre de tribu, o como Rom o Roma, que significa “hombre” o “pueblo”. En Hungría el proceso de construcción y consolidación nacional parece que desencadenó la intolerancia contra los grupos étnicos más débiles y más indefensos. Y, el gitano, desde siempre, fue visto como un fugitivo, un vagabundo, “alguien que tal vez es culpable de algún extraño crimen”. Desde allí, las patrullas de Policía les vigilan constantemente, sometiéndolos a continuos controles y tratándolos como peligrosos, aun cuando carecen de cualquier antecedente penal. A diario siguen siendo ciudadanos de segunda clase.

El segundo caso de corrupción premiado, habría que agradecerlo a un asistente de inversiones de nombre Attila Kulcsár, quien realizó entre 1998 y 2003 transacciones fraudulentas por al menos 23 mil millones de forintos (unos 112 milliones de dólares). El hecho involucra a varios políticos en un proceso judicial engorroso que aún se ventila en la Corte Metropolitana de Budapest.

Pero si los casos de banqueros y policías son los destacables para escenificar la corrupción, habrá que esperar el desenlace de los juegos Olímpicos de 2012. La cadena de noticias BBC delató a un intermediario de nombre, Gabor Komyathy, cuya residencia se encuentra en Budapest, quien ofreció vender los votos necesarios para seleccionar la sede en donde se realizará la mayor competencia deportiva del planeta.Komyathy fijó una cantidad cercana a los 20 votos de los miembros del Comité Internacional Olímpico (CIO) con un precio de 200 mil euros por cada uno de ellos. En un reportaje, cuatro intermediarios deportivos confirman que los Juegos están en venta y confirman que son capaces de “adquirir” casi la mitad de los votos necesarios para acoger los Juegos de 2012, según denunció la cadena británica.

Finalmente, otro caso curioso de corrupción son los “Bikers Boys”, una banda de ladrones de motocicletas de alta velocidad que logró ingresar a Hungría unas 400 motos robadas en 11 meses. Las ganancias alcanzarían los cuatro millones de dólares al año y el responsable es Attila Lengyel, líder de la banda, quien tenía su propio negocio “Budapest World Trading Corporación”. Lengyel, de 45 años, y conocido entre la banda como “AJ”, enfrenta una acusación con 56 cargos. Otros arrestados enfrentan más de 15 cargos, incluyendo corrupción empresarial, posesión criminal de propiedad robada, y conspiración, entre otros. Estas redes y mafias son una brillante aventura para colorear el concepto de corrupción que cada vez se vuelve más sofisticado, globalizado y anárquico.


Fuentes:

- Amnistía Internacional: Por los derechos humanos en todo el mundo
- Topografía de la corrupción: Investigaciones en una perspectiva comparativa, de Arnold J. Heidenheimer. www.unesco.org
- BBC Noticias

Kulcsár, el lado oscuro de las mentadas autopistas

por Sebastián Santos

El caso del ex broker vuelve estos días a las portadas de los periódicos, después de un breve receso coincidiendo con las pasadas elecciones generales. Para quienes leen estas líneas desde la península deciros que se trata de un caso bastante parecido al de Gescartera, con escandalosas complicidades del ámbito público y privado. La lista de acusados que acompaña a Attila Kulcsár en el juicio que comenzó el pasado día 3 de mayo en el Juzgado de la Capital, es por lo menos curiosa por su variedad y resonancia. Los cargos que se le imputan son sustracción de fondos, falsificación de documentos y lavado de dinero por unos cuantos miles de millones de forintos. Entre todos podrían perfectamente pelotear en los alrededores del Juzgado en los intermedios de las 59 sesiones que el Juez Zoltán Varga tiene planeadas para resolver el caso. Kulcsár y sus compinches suman exactamente 22, los dos patitos:

  1. Kulcsár Attila, Gerente de la cartera de clientes del K&H Equities
  2. Kerék Csaba, Director y propietario de Britton Kft., Immoblia Kft.
  3. Rejtő E.Tibor, Director general del K&H
  4. Mészáros János, Propietario de Britton C&C Kft., BR Office Rent Kft.
  5. Hasszán el-Abed, Director de El-Zor Kft.
  6. Dudás Gábor, Empleado del Montrade Ltd., del Balmoral Group
  7. Bitvai Miklós, Director general de Állami Autópálya-kezelő Rt.
  8. Dr. Kelemen László Béla, Abogado
  9. Garamszegi Gábor, Co-propietario de Betonút Szolgáltató és Építő Rt.
  10. Forró Tamás, Director general de Zöld Újság Rt.
  11. Vargáné Vasadi Julianna, Directora financiera de ESMA Kft.
  12. Orosz Ágnes, Directora contable de Séd-COOP 2000
  13. Váradi János, Diputada del gobierno de kőbányai y directora de KÖBETA Rt.
  14. Csuka László director general de K&H Equities Rt.
  15. Tóth Róbert, Director de ventas K&H Equities Rt.
  16. Dr. Vígh Szabolcs, Abogado del K&H Equities Rt.
  17. Pinizsi Hajnalka, Empleada del servicio de atención al cliente del K&H
  18. Balassa Katalin, Asistenta personal de Kulcsar en K&H Equities Rt.
  19. Nagy Károly, Director de Autó Danubia Kft.
  20. Barta Péter, Empresario
  21. Szekér Gyula, Taxista
  22. Schöntal Henrik, Tesorero de Montrade Ltd. del Balmoral Group

Esta escandalera viene de largo y tiene todos los ingredientes de una de piratas. Para los más cinéfilos o para los que la lectura del periódico es una cuesta arriba, tediosa y abúlica, recomendaros una película sobre el tema que salió en 2005: “Kulcsár y sus muchachos”, justamente la imagen que acompaña a este artículo. La película es en clave de humor siguiendo aquello de “es preferible reír que llorar” con que nos licuaron la cabeza años atrás.

Básicamente las acusaciones que penden sobre Kulcsár giran en torno al uso y apropiación irregular de fondos aprovechándose de su condición privilegiada como Director del Equities Rt, la sección del K&H, un banco belga que opera en la zona, que se ocupa de las inversiones en bolsa.

El escándalo en sí no es especialmente sorprendente, lo que sí es llamativo es la red de relaciones que lo envuelven con una lenta, aunque preocupante tendencia a su absolución. No sería de extrañar que finalmente el amigo Kulcsár quedase en libertad sin cargos. Una de las razones que me llevan a sugerir cierta complicidad de la esfera pública es la larga y a mi modo de ver, injustificada dilación del caso. Todo empezó en 2003, un 16 de junio, cuando el Director de la Oficina de Control Financiero del Estado (PSZÁF) recibió una violenta paliza en mitad de la calle a pleno día. A raíz de estos hechos Károly Szász, el director en cuestión, se vio obligado a explicar las posibles vinculaciones entre la agresión de la cual había sido objeto y las investigaciones que venía realizando. Salió a la luz que se había realizado una OPA hostil sobre Pannonplast Rt y que en dicha operación se habían utilizado fondos, de manera irregular, de la Állami Autópálya-kezelő Rt., la empresa nacional de autopistas. Aparentemente Miklós Bitvai, director de la empresa de autopistas, había entregado una buena cantidad de dinero a Kulcsár y sus amigos para que realizasen la operación, a través de la Briton Kft., una empresa constituida a tal fin. Después de esto el caso perdió publicidad y siguieron lentamente una serie de investigaciones y toma de declaraciones por parte del equipo de la Fiscalía.

En el verano del 2005 el affaire volvió a tomar relevancia porque aparecieron en el programa de Gyula Zámbó, Klubrádió Kontra, partes de las declaraciones de Kulcsár ante la Fiscalía, concretamente las correspondientes al día 9 de junio de 2004. En ellas Kulcsár se mostraba no solo tranquilo sino arrogante y cómplice con sus interrogadores. Fue todo un escándalo que atravesó majestuosa y artísticamente radio, internet, televisión y prensa. Estos vídeos son justamente los que levanta como prueba la defensa de Csaba Kerék, de la empresa Briton Kft., a quien Kulcsár ha echado todo el fardo. Kulcsár sigue declarando que él ha sido solo el brazo ejecutor de las operaciones financieras y que en realidad el tal Kerék fue el mentor y diseñador de toda la operación. Fue él quien convocó a Kulcsár y lo sedujo para luego embaucarlo en un sinfín de trapisondas ilegales. En esta línea caen en duda el fiscal del caso y al menos un par de policías presuntamente corruptos y cómplices de Kulcsár: Csaba Molnár, encargado de la Oficina de investigación de cuestiones relacionadas con el lavado de dinero, quien tuvo en su agenda, justamente, la investigación del caso Pannonplast-K&H, antes de que este saliese a la prensa; y uno de sus superiores János Bácskai, director de la Oficina de investigación de asuntos de la mafia, quien fue degradado y posteriormente juzgado en el Tribunal Militar de Szeged el pasado octubre de 2005.

El siguiente by-pass nos lleva hasta pasadas las elecciones generales y al comienzo del juicio que se espera largo y tedioso, hasta por lo menos mediados de 2007. Y si bien las implicaciones políticas del caso solo parecen afectar a la coalición en el gobierno, MSZP-SZDSZ, la voz de denuncia del Fidesz no es, hasta donde he podido percibir, ni clara ni fuerte. De hecho, es inevitable presumir cierta complicidad ante su silencio durante la campaña electoral. El tema Kulcsár no fue utilizado como munición en la contienda. Probablemente el Fidesz tendrá sus propios tejes y manejes fuera del asunto Kulcsár y en el intercambio de alianzas, de pactos y de secretos queden empatados: Hoy por ti, mañana por mi. Un ejemplo de ello puede ser el artículo aparecido en la revista 168 óra del pasado 9 de marzo donde por un lado se exhiben, en una fiesta a todo trapo, brindando con cava, Kulcsár con el marido de la ministra de interior, Mónika Lamberth; y por otro Viktor Orbán, primer candidato del Fidesz, con M. Robertt, un tipo oscuro y de aire perverso que estuvo implicado en unos atentados de bomba en el ’98. Una lectura descontextualizada de este artículo da la impresión que el 168 óra delira, que relaciona peras con manzanas, chicha con limonada; solo la clave de un pacto de silencio entre los grandes partidos puede llegar a explicar qué tiene que ver un pone bombas con un estafador.

En definitiva lo que echo a faltar entre la multitud de artículos que diariamente salen sobre el caso son las responsabilidades políticas. No es el primer destape de escándalo financiero en el cual el gobierno actual está involucrado. El anterior primer ministro, Medgyessy ya tuvo su Kulcsár particular, una tal Tocsik y probablemente haya colaborado en el cambio de mandatario; pero el gobierno de Gyurcsány no muestra intención de asumir responsabilidades y se limita a enjuiciar o cuestionar a los directivos estrictamente implicados, en una audaz, a mi modo de ver, maniobra de cirujano. Falta la responsabilidad corporativa del gobierno, la responsabilidad política de colocar en puestos claves de control financiero a personas de dudosa actuación. Cierto es que todavía falta que termine el juicio y tal vez después de las condenas oportunas se tome algún tipo de medida política, digamos más responsable.

Las autopistas han sido una de las banderas más recurrentes del MSZP de las pasadas elecciones: “Hemos construido más de 200 kms de autopistas”, repetían y repetían. Kulcsár y su ballet podrían llegar a ser, si el Juez Varga así lo dictamina, el lado oscuro de tremendo triunfo arquitectónico.

Fuentes:

Versión electrónica del Népszabadság
Versión electrónica del HGV

domingo, mayo 07, 2006

Los húngaros inmortales.
El juego magiar de coleccionar hungaridad


Llevamos un par de números con el nacionalismo algo subido. Patria, orgullo de vivir donde nos ha tocado. Entramos en el curioso juego magiar que consiste en desenredar una densa red de parentesco que por momentos llega a parecerse a una especie de conspiración masónica que une al insignificante peatón con el gran magnate y la estrella de cine.

Linda con la obsesión, y no es por fervor cultural que nos quedamos viendo los títulos de las películas cuando ya han encendido las luces y la música suena bajito. No. Estamos buscando húngaros perdidos, nombres o apellidos que nos den pistas de por donde avanza la red. Una de templarios. ¿Quién no está todavía apuntado al wiw y a diario va buscando y contabilizando sus conocidos húngaros alrededor del mundo?

La patria chica se aprieta entre los Cárpatos, la grande no tiene límites y esperamos como en “Cocoon” que nos dejen sitio en la nave cuando todo reviente. El juego es atrevido porque hay que competir con otros tantos que declaman la potestad de esos putos genios, pero la pluri-identidad da para todo y no hace ni siquiera falta que los propios personajes opinen o dejen de opinar, les clavamos la etiqueta nacional, en pleno trance, humeando y escupiendo al muñeco, nos arrojásemos sobre él con agujas-lanza.

Y habría dos claves para enorgullecerse de ser húngaro, el don de la creatividad y la intrepidez. A esto también se añaden, en el imaginario, la depresión y el llanto, bañados en pálinka, pero no parece afectar al ego colectivo, muy al contrario, se insiste en la cultura del reviente, del inmortal.
Diría que esto cambia, avanza una generación joven que no tiene ningún problema en definirse divertida y pachanguera, mucho más libre de complejos y culpas que las generaciones pasadas.

Espero que disfrutéis con esta colección de artículos “Los húngaros inmortales. El juego magiar de coleccionar hungaridad” y que os animéis, quienes viváis o hayáis vivido en Hungría a escribir en las próximas ediciones. Solo tenéis que enviarnos un e-mail y os contestaremos a la brevedad indicándoos formato y tema.


Sebastián D. Santos-P.

Xantus János/Old Shatterhand, un romántico húngaro

por Aranyos Eszter

Ya me di cuenta, haciendo una mini-investigación entre mis conocidos hispanohablantes en Hungría que el personaje que elegí para presentarlo como “El húngaro famoso desconocido”, no tiene la misma importancia o fama para ellos que para mí, o mejor dicho, para aquellos que han vivido su juventud en este lado del muro, durante la época socialista.

De pequeños nos libraron del contagio de personajes como “Tom and Jerry” o “Tin Tin”, no eran parte de nuestros sueños, ni siquiera los conocíamos. Existía, sin embargo, todo un inventario infantil local y de los países amigos, tanto de novelas, cuentos como de dibujos animados, suficientemente surtido como para no echar nada en falta (en este sentido el estar encerrados ayudó a desarrollar la producción literaria y cinematográfica local).

A esta corriente creativa pertenecía el autor alemán romántico Karl May (1842-1925, el escritor alemán más vendido de todos los tiempos) que a mediados del siglo XIX publicó sus novelas juveniles sobre el Oeste americano, sin jamás haber viajado más allá de Buffalo en Estados Unidos. Sus libros, y las películasña con Pierre Brice y Lex Barker), representaron las aventuras más importantes de nuestra juventud. Según la leyenda, uno de sus héroes principales, Old Shatterhand, el amigo cara pálida, para toda la vida, del jefe-guerrero apache Winettou, se basó en la vida del húngaro Xantus János.

Xantus János nació en Csokonya (sur de Hungría) en 1825. Su padre, Xantus Ignác fue el primer secretario personal de Széchenyi Ferency luego del hijo, Széchenyi István (1791-1860, ”el mayor húngaro”, entre otros, fundador de la Academia Científica Húngara y promotor del Lánchíd – Puente de las Cadenas).
Desde 1841 estudió derecho y filosofía en la Academia de Pécs, y al terminar sus estudios, empezó a trabajar en Kaposvár como notario. Publicó sus primeros artículos, sobre gitanos, en varios periódicos.

El 15 de marzo de 1848 estalló la revolución húngara contra los Habsburgos. El joven Xantus participó del lado de los revolucionarios húngaros como artillero. Una vez sofocada la revolución, primero lo encerraron en prisión y luego lo sentenciaron a cumplir el servicio militar de por vida en el ejército austriaco. Terminó fugándose cuando maniobraban en Alemania, primero a Londres y luego, en 1852, a Nueva York.

Después de una triste experiencia en la colonia húngara de Új-Buda (Davis City), empezó a recorrer los Estados Unidos, aceptando todo tipo de trabajos para sobrevivir. En 1855, en Saint Louis, entró como voluntario en el ejército. La tarea de su regimiento consistía en preparar el camino del ”Caballo de Fuego”, avanzando hacia el oeste. Así documentó múltiples historias desde Kansas hasta las fuentes del Missouri. Son estas aventuras, a partir de las cuales, más tarde, Karl May escribiría su libro “Winettou”, mostrando la profunda amistad entre un piel roja y un cara pálida (dicen que después de haberle pedido permiso, por escrito, a Xantus János).
Y ahí fue, en el ejército de los EE.UU. donde le cambió la suerte a Xantus János. Un compañero suyo, el médico militar William Alexander Hammond (1828-1900, ornitólogo, médico estadounidense de origen alemán) le ofreció trabajar a su lado como investigador de la flora, fauna y relieve en aquellas tierras tan poco conocidas. Después de enviar numerosos paquetes al Smithonian Institute, Xantus János consiguió la autorización de este para hacer otros tantos envíos a su país natal.

Después de su largo viaje por el continente americano, regresó a casa y empezó a organizar la fundación del Zoológico de Budapest. En 1865 fue nombrado el primer director de la institución.
Entre 1869 y 1870 participó en otras tres grandes expediciones en el este de Asia, que lo llevaron a Ceilán, Singapur, Siam, China, Japón, Hong Kong, Manila, Borneo y Java.
En total, de sus viajes americanos y asiáticos, envió a Hungría 165.444 objetos que representarían la base de las principales colecciones húngaras, como por ejemplo la del Zoológico, del Museo Etnográfico, del Museo de Artes Aplicadas y del Museo de Ciencias Naturales). En 1872 fue nombrado director del Mueso Etnográfico.
Murió en Budapest en 1894.


Bibliografía:

Sándor, István: “Xántus János”. Magvető Kiadó, Budapest, 1970.
Molnár, László Miklós: “Old Shatterhand nyomában”. Téka Könykiadó, Budapest, 1990.

José Ladislao Biro, el bola

por Sebastián Santos

József László Bíró (Budapest 1899 - Buenos Aires 1985) es el prototipo del inventor. Un tío de aquellos imparables, autodidacta, obsesionado con sus inventos e inquieto.
Discurrir por su vida es un viaje al mundo de la creatividad, una pasión que arrastró consigo fronteras, familia y amigos.
Mantuvo desde sus primeros años de juventud, cuando abandonó la carrera de medicina, una autoestima envidiable y una confianza en sí mismo inquebrantable. Un inventor hecho y derecho, muy próximo, a la hora de definirlo, al buscavidas; como dicen en Hungría un personaje de aquellos que hizo de todo menos de ahorcado.

Logró guardar cierta formalidad e insistencia en sus estudios hasta que finalmente lo desbordó su temple y la tradicional mansedumbre de las Universidades de la época. Empezó el periplo como hipnotizador, llegando a trabajar en importantes hospitales en el servicio de anestesiología. Después de ahí dio pinceladas aquí y allá como despachante de aduana, corredor de automóviles, vendedor, escultor, agente de bolsa, periodista y sobre todo, y lo que me interesa: inventor.

Su más significativo y famoso invento fue el bolígrafo, la birome, como dio en llamarse en Argentina, pero también tiene en su haber una tira bastante larga de invenciones, como por ejemplo la lapicera fuente (1928), la máquina de lavar (1930), la caja de cambios automática mecánica (1932), un modelo de bomba incendiaria (1939), el termógrafo clínico (1943), un proceso continuo para resinas fenólicas (1944), un sistema para mejorar la resistencia de las varillas de acero (1944), el desodorante a bolilla (1945), un dispositivo para obtener energía de las olas del mar (1958) y un sistema molecular e isotópico para fraccionamiento de gases (1978).
Pero la verdad es que el tema del boli lo llevó de nariz toda su vida, ¿cómo conseguir que la tinta, encerrada en un estilizado tubo cilíndrico no se seque hasta que la pelotita la desparrame sobre el papel?
Lo que ahora es un accesorio normal y casi invisible, por lo cotidiano en nuestra vida, fue para Don José una empresa colosal, que lo hizo moverse inquietamente por toda Europa hasta finalmente montar en Argentina, con su hermano Gyuri y Juan Jorge Meyne, toda una fábrica dedicada a su mejora y producción.

Ser inventor, hoy y siempre, es no solo tener una mente lógica y creativa, sino también tener el don de la venta. Los inventos requieren tiempo y capital y para ello hay que seducir y convencer constantemente. Como dice Biro todo consiste en “darle a la ilusión un matiz de probabilidad”**.
Y en su incesante ir y venir de invento en invento, y siempre con el boli entre ceja y ceja, fue fiel a esta frase y arrastró consigo a múltiples personalidades de las finanzas, de la política y de la ciencia. Vendió la caja automática a la General Motors, trabajó en los talleres militares franceses, llegó a Argentina de la mano del presidente Agustín P. Justo y recibió apoyo financiero de empresarios como Luis Lang y Herry Martín en Argentina, o del checo W. Clymes en sus primeros comienzos en Hungría.
El zapatazo final para el boli lo dio con la venta a la Fuerzas Armadas Estadounidenses, en 1945, de 20.000 unidades de un modelo especial que soportaba altas altitudes. A partir de ahí le llovieron las ofertas y finalmente vendió la patente americana a Eversharp-Faber por dos millones de dólares, y en Europa, a Marcel Bich, por otros tantos.

Pese a todo lo antes dicho la autoría del bolígrafo, patente más patente menos, es como la de tantos otros inventos, colectiva. La idea original no fue de José Ladislao sino, tal como él mismo aclara, de su padre, quien había desarrollado un modelo rudimentario.
Una vez que se presenta en la Exposición Universal de Budapest de 1931 el invento se empieza a mejorar en varios sitios. De hecho a la birome la preceden los modelos alemanes Exakt y Stratopen, aunque la medallita es de Don José, no cabe duda.
Por otra parte Biro no llegó a producir a bajo costo la birome, esto fue obra de los talleres Bich de Francia.

De ahí que cuando en círculos medianamente cosmopolitas surge este tema, cada uno barre para su casa y todos con justa razón, unos haciendo hincapié en la financiación, otros en los primeros modelos y otros en la modernización y abaratamiento del boli.
Aunque la discusión no suele terminar aquí, porque una vez que se consesúa la autoría de Biro, surge la cuestión de su identidad nacional. Este número de El Quincenal es un claro reflejo de ello, todo un alarde de nacionalismo. Según la Editorial Biro era húngaro porque nació y vivió en Hungría hasta 1939. Lamentablemente la Segunda Guerra mundial y el avance de los nazis lo revoleó en lontananza hasta aterrizar en Argentina, donde vivió hasta su muerte.

De ahí que los argentinos lo consideren suyo y más aún lo consideren “su gran inventor”. De hecho el 29 de septiembre, fecha de su nacimiento, es en Argentina el día del inventor e incluso la Asociación de Inventores de Argentina tiene su sede en la Escuela del Sol, propiedad de la hija de Don José Ladislao Biro, un centro escolar alternativo en el barrio de Belgrano de Buenos Aires. Por supuesto en Argentina, desde 1999, también existe la Fundación José Ladislao Biro, que fomenta, patrocina y asesora a inventores.
Personalmente creo que Biro se definía unívocamente como argentino. Nunca más regresó a Hungría y aunque en sus primeros años ayudó a muchos inmigrantes a ubicarse en el nuevo territorio poco a poco fue perdiendo contacto con su tierra natal.
De hecho el libro en el cual él relata la historia de la birome y con ella su biografía está escrito en castellano y posteriormente traducido, por otra persona, al húngaro.
Biro asume que ha perdido, que la Gran Guerra le ha robado, su identidad húngara, tal como dice en su libro:

“El nacionalismo había enloquecido a Alemania, y ya se había apoderado de Austria. Me sentía identificado con el destino de mi país, pero sabía que tarde o temprano, como tantos otros compatriotas de aquel entonces, tenía que optar por el exilio. “Quiero ser húngaro, pero no me van a dejar que lo siga siendo”, solía repetirme. Tenía 37 años, estaba casado y era padre de una niña de 4 años.” (1975,15-16)***

José Ladislao Biro fue un gran inventor, un obsesionado con la pelota que movía la tinta, que movía el desodorante y que movía tantos otros inventos que generó. En el argot argentino podría definirse como un ejemplo sublime de boludez o de pelotudez; y en Hungría igual, un cabeza de pelota (golyófej), un tonto del culo. Lo mágico de su historia es que tiene que haber cierto espíritu atrevido, e incluso por momentos estúpido, en tanto socialmente despistado, para hacer brotar cosas nuevas y destapar el inimaginable.
En sus últimos años, este brillante atrevimiento lo llevó a trabajar en la Comisión de Energía Atómica Argentina. Investigaba un nuevo procedimiento para el enriquecimiento de uranio. Él mismo lo decía sin cesar: “Muchas ideas brillantes se les han ocurrido a personas que jamás habían trabajado en el ramo al que pertenece su invención”**. Era un ser lógico, práctico y con duende, no hay duda.


* Imagen: Zsigmond Bödők (2004) "Magyar feltaláltók a nyomdászat történetében". NAP, Dunaszerdahely.
** Notas para inventar. Oni escuelas. Página web, 3 de mayo de 2006.
*** József László Bíró (1975 [1969] ”Csendes forradalom, a golyóstoll regénye”. Kóródy Tibor&Pálfi Lajos, Budapest.

Los inventores húngaros

por Marina Adler y otros*

¿Por qué esta manía de inventar? En Hungría hay, sobre todas las cosas, buenos médicos y gente muy divertida. De ahí que salgan inventos relacionados con la medicina y con el esparcimiento. Entre ellos podemos destacar cuatro: la vacuna aviar, la vitamina C, el bolígrafo y el Cubo Rubik.

La vacuna de la gripe aviar. Recientemente un equipo de investigadores húngaros han sido los primeros en desarrollar una vacuna capaz de cazar al famoso virus H5N1, que produce la llamada gripe aviar. El fármaco que han descubierto es muy importante para la seguridad de todo el mundo.

La vitamina C. Albert Szent-Györgyi, médico e investigador, obtuvo el premio Nóbel por su descubrimiento de la vitamina C. Había nacido el 16 de septiembre de 1893 y en 1917 se había recibido de médico.

El bolígrafo. Este importante invento lo desarrolló László Bíró, que había nacido en Budapest.

El Cubo Rubik. Ernő Rubik, en 1975, presentó internacionalmente el famoso cubo. Había nacido en Budapest el 13 de julio de 1944 y estudiado en la misma ciudad.

Estoy muy orgullosa de que estos inventos sean húngaros, como nosotros, y esperamos que Hungría, con cada invento, sea un país más rico.

¿Y qué nos queda por inventar? Creo que lo primero que hay que inventar es una poción de la juventud para no morir nunca; en segundo lugar algún sistema para volar sin alas y sin combustible. ¡Es una lástima que todavía no lo hayan inventado y además será de lo más divertido! Y finalmente el “pedo transformador”, un pedo que no haga mal olor, sino al contrario, que huela a flores, a rosas, a tulipanes y a narcisos. ¡Y a más pedos, más amigos!

*En este artículo han colaborado: Sziszi Papp, Laura Groffen y Gyula Kopány, de la revista Slukk.

Pusztai, el húngaro que delató a los transgénicos

por Kléber Mantilla

Un húngaro que pasa casi desapercibido en la historia de la humanidad es Árpád Pusztai. Sin embargo, es el único científico que ha investigado los efectos de los organismos genéticamente modificados en la salud humana. Sus experimentos con ratones han demostrado que cuando se los alimenta con papas o patatas transgénicas, en poco tiempo les crecen los órganos y sufren daños severos en su sistema inmunológico -con un mayor crecimiento del hígado, del estómago (27%), del páncreas (40%) y del colon, entre otros-.
También encontró que estos roedores sufrieron daños en el cerebro y en otros órganos vitales.

La historia de Pusztai se parece a una de las películas de Hollywood cuando muestran la presión de las mafias contra los científicos cuando descubren un secreto universal y aparecen los criminales más peligrosos que intentan ocultar la verdad a como dé lugar.

En 1998 este húngaro, que se desempeñaba como científico en el Instituto de Investigación Rowett, en Aberdeen, Escocia, descubrió que las papas modificadas genéticamente causaban inflamaciones y tumores en los tejidos del estómago de los roedores del laboratorio. Al poco tiempo de publicar sus experimentos, su hogar fue saqueado y robaron su investigación, pero además perdió su empleo en Rowett, después de trabajar allí 36 años. Su mayor pecado fue aparecer 150 segundos en una entrevista de televisión en el programa “Mundo en Acción” de la Televisión de Granada en agosto de 1998 y explicar el resultado de su experimento.
Finalmente, apareció una publicación de la Real Sociedad Médica en el famoso periódico científico Lancet, donde, con calumnias, se señalaba que esos trabajos eran dudosos porque habían sido realizados por un anciano con problemas mentales.
Dos años después, se realizó otra investigación en la Universidad de California de los Estados Unidos, en el campus de Berkeley. Allí, participaron cuatro biólogos de Europa y Estados Unidos (el húngaro a la cabeza), quienes presentaron sus estudios de los últimos diez años. La historia número 7 se registra como “Proyecto Censurado 2001”, pues el trabajo científico de Pusztai, se archivó junto al resto de información proporcionada por sus colegas y fue clasificado como censurado al público y a los medios de comunicación masivos.
Mientras Pusztai alimentaba roedores con papas modificadas por transgénesis, el profesor de la Universidad de Cornell, John Losey, esparcía polen de maíz transgénico en hojas de godoncillo, un tipo de planta de las asclepiadáceas. Las larvas de la mariposa monarca, que se alimentaron con esas hojas, murieron y solo las que no usaron polen transgénico sobrevivieron. Otro colega, Ignacio Chapela, un ecólogo, descubrió que el polen de un campo de maíz transgénico de Chiapas, en México, voló varias millas y terminó afectando la diversidad del maíz del mundo. El último, Tyrone Hayes, endocrinólogo, especializado en anfibios, aplicó Atrazina, un herbicida alterado genéticamente, en ranas y comprobó que los machos se hicieron hermafroditas. Pusztai, Losey, Hayes y Chapela fueron perseguidos y desacreditados por las industrias que comercializan transgénicos.

Pese a todo, en marzo de 2004, el condado de Mendocino, California, fue el primero de EEUU en prohibir las siembras y crianzas de animales modificados genéticamente.
Según el analista de tecnologías, Mark Dowie, se trató de una amenaza económica para la industria de la biotecnología. “Entre 1999 y 2001, cada uno por su lado y sin que los otros lo supieran, hicieron descubrimientos radicales que puso en tela de juicio el dogma de la poderosa industria de la biotecnología. Para ese entonces se había convertido en la sirvienta de la agricultura industrial y la querida de los inversionistas de riesgo, los cuales todavía tienen la esperanza de haber invertido sus más recientes billones en lo máximo”, afirma.
Las empresas Novartis, Monsanto, Syngenta, Bayer y Dow Chemical son gigantes corporativos que controlan el comercio mundial de semillas transgénicas y serían los responsables de esconder los resultados del experimento de Pusztai. Además, se resonsabiliza al primer ministro inglés Tony Blair de callar uno de los pocos experimentos que delatan la inseguridad de los alimentos manipulados genéticamente en animales o humanos.

Árpád Pusztai tiene 69 años y ha publicado 260 documentos científicos y nueve libros. Su trabajo junto a Stanley W.B. Ewen, durante 30 meses entre 1995 y 1998, sobre la alimentación de papas alteradas genéticamente en ratas, son su mayor aporte a la humanidad. Últimamente, ha realizado asesoría en ingeniería genética en Brasil, Hungría y Noruega.
Hace poco tiempo expuso su experimento ante 90 países que intentaban firmar el fallido protocolo de bioseguridad para regular el mercado internacional de los productos transgénicos.
Sin embargo, los países productores de transgénicos: Estados Unidos, Canadá, Australia, Argentina, Uruguay y Chile, se opusieron y vencieron al resto del mundo. La entrada de transgénicos ahora se somete a las frágiles legislaciones de cada país.

En su estudio Pustai asegura que no existe algún transgénico con beneficios, pues el efecto sobre la salud humana no ha sido probado ni ensayado, excepto en las papas con modificación genética. “Nadie tiene el derecho de sacar un producto, una planta, un alimento transgénico arriesgado o peligroso. Nadie tiene derecho a hacerle eso a los demás seres humanos”.

*La planta Galanthus Nivalis provee el gen manipulado por el doctor Pusztai.

Fuentes

- El “Proyecto Censura” de la Universidad de Sonoma de California, una de las 25 noticias que nunca se publicaron http://www.projectcensored.org/publications/2005/19.html
- www.redtercermundo.org.uy
- www.panna.org Proyecto Justicia Ecológica Global.
- www.globaljusticeecology.org sitio del Bank's Staff Exchange. “Comerciantes Genéticos: Biotecnología, Comercio Mundial y Globalizacion del Hambre”, de Brian Tokar (Toward Freedom press 2004)

¿Tarzán, uno de los incontables famosos húngaros?

por Annamaria Preisz

¿Quién creería que el héroe de la jungla, Tarzán, al que generaciones adoran, tiene raíces húngaras? La razón de considerarle húngaro es que nació en Freidorf, o Szabadfalu, cerca de Temesvár, Transilvania, en aquellos tiempos en el área de la Monarquía Austro-Húngara (en el territorio que ahora depende de Rumanía).

Hace poco, al celebrar el centenario de su nacimiento, el actor que murió en 1984 recibió una gran publicidad, y en nuestra prensa salieron muchísimos artículos afirmando que era húngaro. Y esto, naturalmente, los rumanos, no lo aceptaron de ningún modo: al haber nacido en Transilvania, él era rumano**, igual que otros muchos personajes históricos o famosos húngaros (entre otros el rey Matías), todos ellos orgullos de la Gran Rumanía.

Todo el mundo conoce a Tarzán como Johnny Weismüller, pero según los documentos de la iglesia donde fue bautizado, le dieron el nombre de ”János”, correspondiente a ”John” en inglés (o ”Juan” en español).*** En el pueblo donde nació vivían dos grupos étnicos, los húngaros y los alemanes, y sus padres eran de origen alemán#. Entonces, ¿a qué nación pertenece?, un tema del que por cierto no le gustó hablar nada durante su vida. Los hechos históricos nos acercan a la verdad: desde 1880 hasta el fin de la Primera Guerra Mundial la lengua oficial en Transilvania fue el húngaro##. Durante esa época todos los escritos públicos y mercantiles se documentaban en esta lengua. Así, no sorprende que su nombre oficial fuese ”János” en vez de ”Johann”. Nadie en la familia, y por ende Johnny tampoco, habló húngaro. Esto significa que era húngaro en los documentos, pero no perteneció a esta etnia. Según mi modo de ver las cosas, es falso declarar que ”Tarzán fue húngaro”. Mentira.

La familia del pequeño János, mejor dicho ”Hansi”, no mucho después su nacimiento, dejó el país para radicarse en Chicago, principalmente para escaparse de la gran pobreza de aquella Transilvania. Lo más interesante es que el señor Weismüller casi nunca habló de sus orígenes, tal vez estaba avergonzado de ellos. Al principio inventó varias historias, como por ejemplo, que era el hijo de uno de los lugartenientes del emperador José Francisco, o que había nacido en München o en Chicago#. En todo caso, pasado cierto tiempo de vicisitudes sobre sus orígenes, él trató de hacer creer al mundo que había nacido en Windber, Pennsylvania, en los EE.UU.

Pero sea quien sea el que se adjudique la potestad de Johnny él ha sido, sin lugar a dudas, toda una estrella, del cine y el deporte. Fue un niño enfermizo, y para mejorarse se puso a nadar frecuentemente, y en un dos por tres, un inesperado talento lo llevó al éxito en la natación. Ganó numerosas medallas, por ejemplo 5 medallas de oro en las Olimpiadas de 1924 y 1928, y superó numerosos records. Al mismo tiempo su carrera sobre la tela del cine también evolucionó deprisa. Debutó como Adonis en la película “Glorifying the American Girl”, en 1929#. Pero fue lanzado como actor, verdaderamente, en 1932 con “Tarzán, the Ape Man” (Tarzán, el rey de los monos), una serie que duró desde 1920 hasta 1942###.



** http://www.tv2.hu/cikk.php?cikk=100000091142
*** http://velvet.hu/celeb/tarzan0607/?print

# http://www.parohiafreidorf.cnet.ro/Scurt_istoric/Renume/index1.html
## http://www.genealogy.ro/cont/Weissmüller.htm
### http://www.imdb.com/name/nm0919321/

jueves, abril 20, 2006

De pesca por el maravilloso y surtido
mundo de los famosos


Hungría puede vanagloriarse o entristecerse de cumplir con bastante fidelidad con los cánones internacionales de la fama. Los personajes famosos que por aquí se encuentran son, por norma general, fuera de la esporádica fama que puede dar participar en algún hecho dramático, de los rubros habituales: prototipos de la prensa rosa, en su mayoría, o bien personajes que han alcanzado un importante grado de fama gracias al prestigio traído del mítico Oeste.

Lo cierto es que Hungría lleva los últimos años construyéndose una muy buena prensa, superior en muchos casos a la realidad que nos rodea. Y en cuanto se logra meter un gol, en alguno de los ámbitos internacionalmente reconocidos, se reeditan inmediatamente los grandes valores del pasado, en literatura, arquitectura, música y ciencia.

Y a la vez la propia publicidad de cara al Occidente rico es la que marca los valores de fama y poder. ¿Qué mejor manera de hacerse conocer que codearse con famosos internacionales, sobre todo con aquellos que mueven mucho dinero, no importa a qué rubro pertenezcan?

La selección que ofrecemos en este número es de lo más variada y pese a que Hungría no es Estados Unidos con millones y millones de consumidores que permiten una multitud de mercados estables, nos encontramos en una tierra rica en talentos y con una ciudad, Budapest, especialmente ávida y glotona.

Tal vez de esta avidez, de esta colosal necesidad de ver, tanto tiempo reprimida durante el comunismo, surjan figuras de público reconocimiento inimaginables en otros países. El porno, por ejemplo, es uno de estos casos.

O aparezcan estrellas de origen latino que más bien reflejarían la composición y la problemática social de países como España, que revientan y enloquecen con ritmos de fusión paridos en Hungría.

Espero que disfrutéis con esta colección de artículos “De pesca por el maravilloso y surtido mundo de los famosos” y que os animéis, quienes viváis o hayáis vivido en Hungría a escribir en las próximas ediciones. Solo tenéis que enviarnos un e-mail y os contestaremos a la brevedad indicándoos formato y tema.

Sebastián D. Santos-P.

Dani Torres, la mega estrella latina

por Kléber Mantilla

El mundo del espectáculo discurre siempre alborozado entre audiencias profanas. Y si nadie es profeta en su tierra, podemos decir que la gloria y la fama solo se aproximan cuando algo en la sangre lo encarna. Tal vez por eso la virtud del músico está simplemente en saber disfrutar lo que hace y, el lugar dónde lo hace, es lo de menos.

La historia de Dani Torres es intensa. Un joven músico latinoamericano que conoció Hungría cuando tenía cuatro años y que siempre en su personalidad arrastró un estilo muy propio: informal, agradable y sencillo. Una especie artística florecida entre el contraste de lugares lejanos con una mezcla familiar de tonos mágicos.
El “Dani” apareció en la televisión húngara hace un año y medio como aficionado en el programa “Megaestrellas” (Megasztár) y, desde entonces, no ha dejado de salir en portadas de revistas, ni han disminuido las invitaciones para tocar en algún concierto en cualquier ciudad de Hungría, ni ha dejado de firmar autógrafos.
Ahora, todo apunta a consolidar el éxito de su último álbum “Venni Styx”, que apareció en noviembre pasado confundido entre los 40 mejores de las radioemisoras. Su grupo actual es muy coloquial y pinta los temas urbanos con agrado entre los jóvenes. Sin duda tiene carisma y su éxito consagrado es cuestión de tiempo.

Todo empezó por insistencia de un amigo suyo, que casi lo obligó a enviar un correo electrónico a Canal Dos. Nunca imaginó lo que se vendría. Al parecer solo estuvo seguro que algo de músico había heredado, pues creció al ritmo de Piero, Intilimanis, Viscontis, Jarkas y otros grupos musicales latinos.
Sin embargo, su padre, Hugo, hace dos décadas guitarreaba en Budapest y también había aparecido en la televisión. En aquellos años , había formado un grupo musical junto a otro ecuatoriano, un boliviano y un peruano. Uno de los integrantes cuenta que los conocían como los “Venenosos” por una confusión del idioma. El boliviano resultó ser muy tacaño y para no adquirir esa fama gratuita se apodaron los “Generosos”, la distorsión de la palabra al introducirla al húngaro generó los “Venenosos”.
La televisión húngara en el año 78 mostró otro Torres, aplaudido por las Juventudes Comunistas Húngaras de entonces y aclamado en la Casa de la Cultura de Budapest, cuando éste era un estudiante de ingeniería mecánica de la Universidad Técnica.
Torres padre, dominaba la guitarra y su voz acompañaba con transparencia el silbido de las quenas, sikus, pinquillos y rondadores. Seguro que también rasgó algún charango y golpeó algún bombo. Cuando terminó la carrera, Hugo regresó a Quito su ciudad natal junto con su esposa Györgya. Al poco tiempo nació el “Dani”.

La música andina siempre está revestida por ese matiz bohemio y la fusión de géneros y estilos como una propuesta constante. El ska y el sanjuanito, el rock y el pasacalle, el funk y la marimba, o el jazz y el vals que son solo algunas de las combinaciones que proliferan en el Ecuador.
El “Dani” escuchó y vio de todo en sus primeros años. La riqueza étnica, la diversidad cultural y los distintos espacios territoriales que posee la geografía ecuatoriana. Más aún al saber que su padre fue un fanático del Andinismo y el Montañismo. Amantes de la naturaleza, juntos se miraron muchas veces de pie en la cumbre de un nevado, navegaron entre las Galápagos y de la mano recibieron en la frente la brisa marina de esas playas del Pacífico.
En efecto, la música y el descubrir parajes es un conjunto de características étnicas y de sus manifestaciones, que adquiere matices nuevos en el proceso de fusión.

El “Dani” se presentó la primera vez en televisión húngara, con La Canción del Mariachi, de Los Lobos, que la cantó Antonio Banderas para la película Desperados.

"Soy un hombre muy honrado,
que me gusta lo mejor.
Las mujeres no me faltan,
ni el dinero, ni el amor.
Jineteando en mi caballo
por la sierra yo me voy.
Las estrellas y la luna,
ellas me dicen donde voy.

¡Ay, ay, ay, ay!
¡Ay, ay mi amor!
¡Ay mi morena, de mi corazón!"

Frases con tono alegre, suficientes para agradar al jurado. La inusitada libertad de composición musical ha permitido que se acentúe la estrategia de fusionar ritmos locales con los más sonados géneros urbanos contemporáneos, con el fin de proponer cosas novedosas y desarrollar mecanismos de identificación particular en cada banda o en cada solista. Algo que Dani Torres ha sabido hasta ahora aprovechar a la perfección desde que recibió su guitarra a los 12 a ños.
La fusión musical, a fin de cuentas, se ha convertido en una suerte de estrategia cultural para revitalizar elementos artísticos distantes y devolverles vigencia en medio de la avasallante presencia de una industria discográfica que, con excepciones, reduce estas expresiones a simples ornamentos folclóricos y alegorías para turistas.
Resulta muy interesante para cualquier compatriota de Dani entender su progresivo éxito. Esa mutación de la música indígena andina a lo tecnológico experimental de Europa.

Por ejemplo, sabemos con certeza que los nativos de Ecuador practicaban música pentafónica con instrumentos de percusión y de viento, construidos con materiales propios de cada una de las zonas: caña guadua, materiales vegetales huecos, huesos o plumas de ave para los instrumentos de viento. Música que aunque suena triste para oídos extraños, continua teniendo una significación propia, ceremonial. Y que estas expresiones musicales se encuentran influenciadas por más de tres siglos de dominación española. Además de la gran influencia de grupos afroamericanos negros que conjugan ritmos alegres, similares a la salsa y la zamba. En Ecuador se conoce la bomba, por citar un estilo.
Pero al mismo tiempo conocemos de la experiencia de Mesías Maiguashca, con larga trayectoria en Alemania, quien alcanzó reconocimiento internacional por su aporte a la música electroacústica.

Dani Torres no llegó a ser finalista en el concurso de Mega Estrella. Él responde que su triunfo fue aprender más sobre la música.
Ahora, el último álbum de Dani presenta dos tonadas diferentes que sorprenden y agradan . Una lleva un título en español del clásico cantautor argentino Piero: “Fumemos un cigarrillo” y otra tiene la aplicación de tonadas de Bob Marley y Manu Chao. Un juego de ritmos latinos… cantados en húngaro.
Este proyecto despierta curiosidad en la misma casa disquera de la famosa colombiana Shakira, la misma casa que lanzó al grupo Los Juanes: los de La Camisa Negra… Sin duda, este otro Torres tiene las puertas abiertas a la fama.

El grotesco glamour de Tünde Kiszel

por Annamaria Preisz

¿Porque unos merecen ser celebridades y otros no? ¿Y qué es en realidad la fama? Lo que uno primero debería pensar es si a uno le gustan las estrellas o simplemente las conoce.

Ya hasta miden la importancia de los famosos en nuestra vida. El objeto de las investigaciones es, naturalmente, cuánto se ama (o odia) a estas personas. Y después, cuales son las más conocidas. Hablando sobre celebridades pensamos en actores, artistas y personajes que aparecen en la tele y la prensa, más o menos frecuentemente; ahora incluso también políticos y hombres de ciencia. Sí, me refiero a las revistas o a los programas que se solemos llamar sensacionalistas.

Naturalmente necesitamos información sobre el mundo en que vivimos. Pero también tendríamos que seleccionarlas al mismo tiempo, no? Hay mucha, demasiada, y hay con la que solo perdemos el tiempo.

Pero ¿por qué nos importan tanto los detalles de la vida de ciertas personas? En una encuesta realizada entre 500 personas el 87% dice que está bien informado sobre los famosos. Pero también, y ahí recupero un poco la tranquilidad, hay otros, además de mí (aproximadamente el 13%) que se vuelve loco al ver que todo el mundo compra las revistas tildadas de ”femeninas” y lee de alfa a omega todos los ”artículos”. O ve los ”telediarios”, descubriendo cada uno de los detalles ”indispensables” para mantener una vida social pasable, negociando la información con amigos y amigas.

Y me da que pensar. ¿Cuándo llega el momento justo en que se hacen famosos? Aquí tenemos
una excelente ejemplo, alguien que al final ha ganado la Gran Fama... ¡yo misma la conozco! Dos veces, sorprendida de mí misma, compré la revista “Story” porque había una entrevista suya. Señoras y señores, ¡que lean y disfruten!

Tünde Kiszel es un decorativo personaje de la media: presentadora de la televisión, periodista, modelo de fotografía, y una símbolo único de erotismo. Dice que es muy afortunada por haber heredado unos magníficos genes que le permiten comer todos los dulces que le apetecen sin engordar. Ganó su fama en un programa alemán titulado Tutti Frutti. Al principio de su carrera sus fotos aparecieron en revistas, pósteres, cartas y calendarios. Además tenía pequeños papeles en algunos teatros. Sin embargo, su verdadera popularidad comenzó cuando empezó a hacer entrevistas. Entrevistó a los grandes: a Sylvester Stallone, Luciano Pavarotti, Placido Domingo, José Carreras, José Cura, Richard Clayderman, Tony Curtis, Demis Rusos... y la lista sigue.

Todo el mundo conoce a su querida hija de 4 años, Donatellacita, otra estrella de la tele del programa “Bebé Estrella” y de multitud de calendarios. Aunque hasta el momento nadie sabe quién es su padre, ni siquiera sus aficionados más fieles,. ¿Tal vez un guapo, alto y rubio varón con ojos azules? Un tipo que para ella sería “un típico italiano”.

Hace algunos meses participó en un “reality show” para niños. Hizo efecto. Los espectadores nunca olvidarán la famosa frase con la que intentó captar la atención de los chuscos arrapiezos: “Niños, esto no es un campo de ‘concepción’”.

Michelle Wild, Ministra de Familia y Bienestar Social

por Sebastián Santos

Con este mismo título, en su último número de abril, candidatea FHM, algo así como la Interview húngara, a Michelle Wild para las próximas elecciones generales. Aparece imponente en un desplegable de portada junto con las otras candidatas, cada una de una leche diferente y con un guiño particular. Michelle está impecable: el pelo recogido, el maquillaje que resalta su rostro geométrico y estilizado y unos pendientes de chapas doradas que le caen más allá de la clavícula, donde empiezan las tetas. Después es todo de vértigo, siguiendo la guía de un mágico 60-91-61, empezando por la voluptuosidad de su delantera, natural como la vida misma, en un salto al vacío por una pancita arrepentida que se quiebra, chula como ella sola, hasta las braguitas apenas abiertas por un dedo pistolera. ¡Preciosa!

Investigar, ahondar, curiosear en la vida de Michelle Wild ha sido un subidón de adrenalina y un tema apasionante; entre otras cosas por el fácil acceso a todo tipo de información y material audiovisual, sin mencionar que cada una de las personas a las cuales les he preguntado sobre ella han dicho conocerla... y a partir de ahí el sutil y morboso placer de hablar de sexo y de porno, con cierto aire académico y despreocupado, fuera de los círculos habituales, dejando pasar palabras, a veces soeces, a veces sugerentes.

La gran suerte ha sido haber tenido a mi disposición un buen ordenador y una buena conexión a internet junto con la instalación del “e-mule”, la versión francesa del “donkey”, un sistema para compartir archivos en línea. El caso fue que en breve tuve a mi disposición una decena de películas donde actuaba Michelle, como por ejemplo “The Best by Private” , “Hot Rats”, “Fresh Meat” o “Barely Legal”.

Michelle Wild es una pieza de calidad e igual que el buen vino, cada película trae un agradable mareo y puntualmente, y esto lo he podido comprobar, la excitación que ella provoca no es exclusivamente genital, sino más bien un dulce malestar que se localiza debajo del ombligo y arriba de la polla, justamente en el chacra sexual (si he seguido bien mis esporádicas clases esotéricas).

Algunas de las claves que explican cómo Michelle Wild se ha constituido en una leyenda del porno, con premios como de la Mejor Actriz del Año del Festival Erótico de Bruselas 2003, girarían en torno a la carne fresca, la naturalidad, la expresividad de su rostro, el completo y, en lo que a marketing se refiere, la brevedad y variedad de su carrera. Todo esto ha dado un imaginario carnal y morboso de mujer insaciable y afrodisíaca.

Michelle Wild nació en Budapest el 16 de enero de 1980 y empezó su carrera pornográfica en 2000, con unos prometedores 20 añitos. Pelo y ojos marrones, metro sesenta y tres de estatura, importantes tetas y un culo redondito y grande.

Su primera película fue “Sex Opera” y de ahí en adelante siempre trabajó para los Estudios “Private”, exclusivamente, dirigida por un tal Kovi.

Lo inquietante de su cuerpo es su frescura y naturalidad y una sensación excitante de proximidad. No es para nada atlética ni plástica sino más bien pulposa y campechana. Incluso, con esa manía suya de doblarse en escoliosis, los pliegues que se le forman en la cintura le quedan muy bien, ¡dan ganas de mordérselos! Y, detalle importante, en un medio donde es difícil distinguir quién es quién en la vorágine de carne entremezclada, la flaquita está llena de lunares por todas partes. Blanca como la leche, los manchurrones negros resaltan como códigos de barra en su piel. Los hay por todas partes, y si alguna vez no los vemos es porque han sido cuidadosamente maquillados. Tiene uno que lo mantiene contra viento y marea en el antebrazo izquierdo. Es un símbolo, y a mi me ha resultado muy útil para ubicarla.

Aunque su carrera ha sido muy corta es considerable la pérdida de frescura desde sus primeras películas, donde incluso todavía aparecía de pelo largo, sin teñir, sin depilar y llena de lunares. Con los años ha desarrollado un estilo más sofisticado, sin llegar a desprenderse de su frescura natural. El dato clave es su mínima, aunque encandiladora capacidad de actuación. Se reduce a la cara y sorprende como con tan pocos gestos puede transmitir tantas emociones. Juega fundamentalmente con el sexo – poder. La mudita, no es que hable mucho que digamos, al margen de cuatro jadeos muy poco ruidosos, enloquece con apenas dos o tres gestos que se circunscriben a los ojos y a la boca. En este juego machista hay pocas cosas que exciten más que sentirse poderoso. Y la mirada de Michelle empieza en la sorpresa, entiéndase por lo inconmensurable de la polla que le está entrando por el coño o por el culo, o por ambos lados a la vez; pasa al miedo de quebrarse en partes; a la angustia de no poder resistir tanto goce, pero siempre mezclada con un pavoroso deseo llevado al vicio del que llevan siglos advirtiendo viejas y curas.

Y ya, cuando se muerde el labio quieres tirar la toalla y fundirte en acero y ¡morder la pantalla!

Las escenas de doble penetración son un clásico de Michelle y donde en planos grupales supera en atención y gusto a cualquiera de sus compañeras de plató.

¿Y qué decir de sus mamadas? El caso es que la perfección del cuerpo de Michelle le permite afrontar los primeros planos, desde muy cerca, con un “Muy bien 10 felicitado”; y en esas chupadas, especialmente cuando el tío se corre y la salpica hasta los ojos y ella busca el semen desesperadamente, la cámara tiembla de gozo.

Como en el normal de las películas porno las últimas imágenes están dedicadas a la leche y ahí Miguelita triunfa. Se regodea frente a la cámara con el semen en la boca, pasándose la lengua por los labios y los dedos impregnados por los pezones. ¡Se ríe la muy dulce! El palo lésbico le da un bonus extra al compartir, a los besos, el semen con las otras chicas de la orgía. ¡Es impresionante! ¡Un imperdible!

Michelle lo hace todo, o mejor dicho, hace lo que en el estándar de la prostitución se llama el completo. Ella no da ni más ni menos de lo que un buen número de varones deseamos. Es una pieza magistral de relojería sexual.

Lamentablemente lleva algo más de un año retirada del porno, aunque se siguen editando y vendiendo sus películas, y aparece en portadas de revista como FMH o Playboy.

En diciembre de 2004 tuvo una nena, Málna, y dejó el medio para dedicarse a su familia. Mantiene, entre otras cosas, una columna de sexología en la FHM donde ofrece puntuales recomendaciones para una vida sexual más excitante. En el último número la Diva aseguró que debíamos apostar por la postura del mono, que básicamente consiste en que la chica se ponga a cuatro patas, con las rodillas en el suelo y el chico por detrás, en cuclillas se la meta en un ángulo de 45º. Una postura atlética y sobre todo atenta al punto G.

Por último llamar la atención en cuanto a los ingredientes para la receta de una leyenda. La carrera de Michelle Wild es un ejemplo: breve, excitante y variada. Así se crean los mitos, con final abierto, con deseo.

Michelle, en sus 5 años de carrera ha participado en unas 65 películas, es fácil encontrarla en versiones al inglés, al castellano, al francés y al alemán; e incluso, en 2005, actuó en “Jóban rosszban”, un culebrón húngaro bastante famoso. Ella era la preciosa enfermera Ivett Janovics.

No me atrevo a decir que me ha cambiado la vida descubrir a Michelle Wild, pero lo que sí es cierto es que de su mano, o de la mía, he tenido un par de semanas novedosas y excitantes. También ha habido algunos efectos secundarios, o sea que se han producido fuera de programa, como por ejemplo que mi novia está mucho más hacendosa en casa, ¡llegando hasta el punto de hacer inmensos pasteles de crema, guindas y melocotones!

Fuentes:
FHM abril 2006
Wikipedia

Sándor Márai

por el Profesor Antonio Santelices-Martínez Sonntagmeier

Nacido el 11 de Abril de 1900 en la ciudad húngara de Kassa (hoy en Eslovaquia) bajo el nombre de Sándor Károly Grosschmid, hijo de un socialmente bien situado abogado, este escritor húngaro, de origen alemán, experimentaría un renacimiento de su obra literaria durante los últimos siete años, al haber sido redescubierto durante la celebración de la Feria Internacional del Libro de Frankfurt en 1999, oportunidad en la cual Hungría fue el país huésped durante dicha versión.

La nueva publicación en lengua alemana de su libro titulado "A gyertyák csonkig égnek", a cargo de la Editorial Piper de München y, especialmente preparada para la Feria del Libro de Frankfurt 1999, tuvo sin lugar a dudas un éxito rotundo e inesperado, novela que fue calificada por el público y por la crítica especializada como la gran revelación literaria del año.

La cuidadosa traducción literaria del Húngaro al Alemán llevada a cabo por Christina Viragh remonta al lector a los más hermosos días del apogeo del Imperio Austro-Húngaro, impregnando a éste, al lector, de una nostalgia exquisita que dejaría profundas huellas en la vida cultural de Hungría hasta nuestros días.

Si bien es cierto que existe una traducción al Español de este clásico de la Literatura Húngara, la verdad es que la fineza, la exquisitez de vocabulario y estilo narrativos tanto de la lengua en que se escribió originalmente, como de su traducción al Alemán, presentan ante los ojos del lector el sabor de un pasado histórico europeo que como tal no tiene nada comparable con nuestra vida actual.

Otra de sus obras literarias de gran interés para el lector es su libro titulado: "Confesiones de un burgués" en el cual nos pasea desde su infancia en su natal Kassa, llevándonos a Leipzig, y a Berlín en su época de estudiante de periodismo. Al dedicarse profesionalmente a dicho oficio, se traslada a París desde donde escribe como corresponsal para importantes diarios alemanes, de Kassa y de Transilvania.

Su libro titulado en Húngaro "Föld! Föld!", nos muestra su visión de la situación de Hungría durante la Ocupación Nazi y de la "Liberación" de ésta por el Ejército Soviético. De gran interés es poder leer su punto de vista personal sobre el Comunismo y de cómo éste iría destruyendo todo el auge cultural húngaro reemplazándolo por la mediocridad de las masas conformistas, fenómeno social que se estaba importando lentamente desde Moscú hacia los países satélites.

El pasado 11 de Abril se conmemoró un aniversario más del nacimiento de Márai, ocasión para la cual El Museo Literario Petőfi de Budapest preparó un programa especialmente dedicado a él, el cual duró todo el día y que contó con interesantes ponencias de gran calidad sobre la vida y obra de este afamado escritor.

miércoles, abril 05, 2006

Las elecciones del 9-A. El ocaso del pluralismo político y la consolidación del bipartidismo

Llegamos impecables al período de reflexión y diría que ninguno se ha quedado corto. Han quemado todos sus cartuchos y ya al final poco tenían que decirse. En los últimos días básicamente el trabajo duro quedó en manos de los que pegan carteles y de los que se ocupan de hilvanar las publicidades electorales en televisión y radio. Las últimas concentraciones y debates en televisión fueron por demás corteses, elegantes, y haciendo honores a la muerte del invierno, podría decir que primaverales.

El uso del color ha sido uno de los distintivos de esta campaña electoral, lo que le ha dado un ambiente festivo y casi circense; por otra parte contrariamente a lo que se estila en otros rincones de Europa, por ejemplo en la equidistante España, aquí no solo no han tenido tapujos en reivindicarse de derechas o de izquierdas sino que lo han ido gritando y publicando a viva voz. Son pocos los que, como ahí, en el fin del mundo, se pelean por identificarse de centro.

La tendencia de esta y de las últimas elecciones en Hungría es la constante desaparición de la paleta electoral de los partidos minoritarios y la consolidación de un sistema político bipartidista. Esto trae consigo una especie de síntoma patológico, incluso psicodélico, por el cual pululan una buena cantidad de minúsculos partidos políticos sin ninguna posibilidad de representación parlamentaria, pero dándole una absurda legitimidad democrática al sistema. Todos tienen derecho a opinar pero solo unos pocos a mandar.

Espero que disfrutéis con esta colección de artículos sobre los “Las elecciones del 9-A. El ocaso del pluralismo político y la consolidación del bipartidismo” y que os animéis, quienes viváis o hayáis vivido en Hungría a escribir en las próximas ediciones. Solo tenéis que enviarnos un e-mail y os contestaremos a la brevedad indicándoos formato y tema.

Elecciones en Hungría

Anita Rubia



En Hungría hay elecciones el 9 de abril. Si salgo de la ciudad puedo ver carteles por todas partes, cuando vuelvo todavía hay más carteles. Toda la ciudad está llena de colores. Es normal, son las dichosas elecciones. Hay naranja, rojo, azul y verde. Y la pregunta es: ¿qué color elegir? Y todavía otra pregunta más importante: ¿qué cara? Porque los partidos están todos representados con caras. ¿Pero qué sabemos nosotros sobre los programas de los partidos? La verdad es que se sabe poco, y son bien diferentes. Pero los colores los conocemos bien y sabemos también que solo hay una buena elección. Sin duda. Porque los políticos lo dicen y nosotros lo creemos. Tenemos que elegir correctamente, porque además, si no, nos repiten una y otra vez, va a venir un tiempo de horrores. ¡Para ellos Todos son malos augurios!
En la televisión las noticias están llenas de tonterías de los políticos. Nosotros nos reímos de ellos y los disculpamos, y después perdemos (o no). Y si no los perdonamos, después tenemos un problema más grande aún. Porque esta es nuestra fiesta, la fiesta de la nación. Pero ¿de qué nación hablan?
La semana pasada hubo dos grandes concentraciones de los dos partidos mayoritarios. Solo la elección del día fue todo un desafío a la inteligencia. La cuestión era si había que hacerlas el mismo día o no. Una pregunta muy importante para los partidos, para la ciudad y, naturalmente, para la nación toda. Porque es nuestra “fiesta”.
¿Se vota con el corazón o con la mente? En Hungría no está muy claro. Creo que tenemos que aprender que ni el MSZP ni el FIDESZ son los únicos con la única fórmula para un futuro fenomenal, pero tampoco los únicos que asegurarán un futuro horroroso.
¿Qué futuro va a venir? ¿Uno naranja o uno rojo? Vamos a ver.

El péndulo electoral magiar

por Kléber Mantilla



Después de la caída del muro de Berlín, el 9 de noviembre de 1989 y durante la transición de la caída del socialismo al sistema democrático, en Hungría proliferaron los partidos políticos. Muchos fueron grupos que representaban intereses sociales y económicos en conflicto, con poco contenido ideológico y con orientaciones aún inciertas.

Con la redacción de una nueva constitución, y la elección de autoridades locales y municipales, en octubre de 1990, concluyó la transición política. Sin embargo, antes de las primeras elecciones se contabilizaban al menos 80 agrupaciones políticas dispersas. Según la Ley de los Partidos Políticos, fueron registradas 65 organizaciones. Aunque sólo 39 partidos se presentaron ante el Comité Nacional y, sólo 6 de ellos obtuvieron participación parlamentaria. Desde ahí a la fecha, se realizaron cuatro elecciones generales, donde siempre ganaron los partidos políticos opositores del momento. Y nunca el país celebró elecciones anticipadas, pues todos los gobiernos cumplieron sus mandatos. Desempolvando periódicos, descubrimos que, en realidad, la nueva era de los partidos políticos húngaros se inició en 1987 cuando apareció el Foro DemocráticoHúngaro (FDH), que un a ño después se unió con la Alianza de los Jóvenes Demócratas (AJD -Fidesz)y la Alianza de losDemócratas Libres (ADL – SZDSZ). Al siguiente a ño aparecieron: el Partido Popular Cristiano Demócrata (PPCD-KDNP), el Partido de los Empresarios (PE) y la Alianza Agraria (AA). Otros partidos, en cambio se renovaron, como el Partido Independiente de los Pequeños Propietarios ( PPP-FKGP), el Partido Popular (Partido Campesino) y el Partido Socialdemócrata Húngaro (PSD), que desde 1948 ya se había unido con el Partido Comunista Húngaro. Cuando se disolvió el Partido de Estado: el Partido Socialista Obrero Húngaro (PSOH - Mszmp) se formó, el mismo día, el Partido Socialista Húngaro (PSH -MSZP) y fue reorganizado el antiguo Partido Socialista Obrero Húngaro como Partido de los Trabajadores (PT -MP). En 1990 se realizaron las primeras elecciones libres con victoria para la coalición cristiano conservadora del Foro Democrático Húngaro (MDF) y el Partido de los Pequeños Propietarios y el Partido Popular Cristiano Demócrata. El Primer Ministro fue József Antall, que murió de cáncer el 10 de diciembre de 1993, sustituido por Péter Boross, ambos del Foro Democrático Húngaro. Mientras que el escritor y político, Árpád Göncz fue elegido Presidente de la República Húngara por el nuevo parlamento. Para 1994 ganó el Partido Socialista Húngaro (MSzP) y su presidente Gyula Horn formó un gobierno de coalición social-liberal con una mayoría parlamentaria del 72%. L os socialistas se unieron a los Demócratas Libres (SzDSz), en una alianza de estilo liberal progresista, que resultó beneficiada por la impopular reconversión económica realizada por el gobierno de Antall. El MSzP obtuvo la mayoría absoluta con el 33% de los votos. Tras Lituania en 1992 y Polonia en 1993, Hungría fue el tercer país de Europa del Este en que retornaron al poder los antiguos partidos comunistas, reciclados en socialdemócratas. El equipo de Horn no afectó en nada el proceso de transición a la economía de mercado, que siguió ajustándose, con más determinación a los mecanismos liberales. En marcha constante el programa de privatizaciones y la apertura a las inversiones extranjeras. Muchos electores decepcionados habían votado por los socialistas con la creencia de que éstos aliviarían la política de ajuste del gobierno anterior. No fue así. El péndulo volvió a cambiar. Los socialistas en 1998 perdieron frente al Fidesz-Partido Cívico Húngaro, la antigua Alianza de los Jóvenes Demócratas que e n 1995 cambió su nombre por Alianza de los Jóvenes Demócratas - Partido Cívico Húngaro (Fidesz-MPP) . Los partidos aliados de esta agrupación: el Partido de los Pequeños Propietarios y el Partido Popular Cristiano Demócrata, por disputas internas casi desaparecieron. Víctor Orbán se convirtió en líder indiscutible de las fuerzas conservadoras húngaras. Fundador de una organización de estudiantes e intelectuales jóvenes cuyo radicalismo extra ño, entre derechista y libertario, les colocaba a la vanguardia del anticomunismo, pero también en contra del liberalismo entendido como capitalismo económico. Orbán ganó notoriedad con un efusivo discurso pronunciado durante el entierro de Imre Nagy, el primer ministro comunista ejecutado en 1958 como líder del alzamiento antisoviético de 1956, cuyos restos habían sido recuperados de una fosa común.

Fidesz fue el primer partido de oposición cuando el anciano János Kádár, impuesto por los soviéticos tras aplastar la insurrección nacional de 1956, aún dirigía el Partido Socialista Obrero Húngaro (MSzMP), la Fidesz se configuró como una fuerza conservadora y cristiana con planteamientos anteriores a la Segunda Guerra Mundial. Orbán declaró que un gobierno suyo reduciría los impuestos, incentivaría a las pequeñas y medianas empresas y protegería a las propiedades húngaras de las adquisiciones por capitalistas extranjeros; además lucharía contra la corrupción y el crimen organizado. Pero la oposición lo acusó de exhibir "tendencias autoritarias", de "carecer de capacidad para el diálogo" y de perseguir una política de "disensión social", muy proclive a la agitación antisemita. En las elecciones legislativas del 7 y el 21 de abril de 2002, las cuartas desde el final del régimen comunista, los socialistas reciclados volvieron a ser la formación más votada, como en 1994 y 1998. El MSzP, liderado por el ex ministro de Exteriores László Kovács, y su aliada, la SzDSz, arrebataron la mayoría absoluta a la lista conjunta de la Fidesz-MPP y el MDF. Sin embargo, Kovács no presidió el gabinete sino un independiente vinculado a los socialistas, Péter Medgyessy, experto economista y veterano servidor gubernamental que había ejecutado las políticas de austeridad financiera y de transición suave a la economía de mercado en el último gobierno comunista, y luego fue ministro de Finanzas con Horn, todo ello antes de alcanzar un puesto de gran relieve en la banca privada. El 27 de mayo de 2002 Medgyessy tomó posesión como primer ministro y ofreció a Ferenc Gyurcsány, colega de la élite financiera y empresarial, el puesto de asesor principal y luego ministro de Infancia, Juventud y Deportes. Ferenc Gyurcsány, en su época universitaria fue líder de la Alianza de la Juventud Comunista (KISZ), una organización apéndice del gobernante Partido Socialista Obrero Húngaro (MSzMP). Con la obtención de su título de economista, se apartó de la actividad política y pasó a la actividad privada como administrador general en la consultora financiera Creditum Pénzügyi Tanácsadó, en 1992. A sus 30 años fue contratado como director departamental por la compañía financiera internacional Eurocorp Nemzetközi Pénzügyi. Además ya era jefe ejecutivo de la compañía Altus Befektetesi, especializada en fondos de inversiones. Para el 2000 era considerado el quincuagésimo hombre más rico de Hungría*. La oposición de la Fidesz-MPP apuntó a este hecho, la condición de multimillonario enriquecido con pasmosa rapidez. El partido de Orbán explotó los supuestos privilegios con el MSzP en las etapas de Gobierno.
Según la prensa, el interpelado explicó con detalle cómo había llegado a ser uno de los mayores magnates del país, pese a su relativa juventud. Todos sus negocios habrían sido limpios y sin irregularidad. Con un discurso nítido y un matiz académico, no solo salió librado Gyurcsány, sino que se fortaleció como político y estratega. Al llegar 2004, Medgyessy perdió la confianza de sus socios de partido y Gyurcsány fue elegido por la coalición como primer ministro interino el 25 de agosto, siendo investido el 29 de septiembre. La coalición entre el MSzP y SzDSz consideró que Gyurcsány era la imagen de una Hungría joven y moderna, con la mirada puesta en occidente. Este 2006, Gyurcsány y Orbán son los políticos del péndulo electoral, que están frente a frente. Los desafíos esta vez se basan en la solidez económica, el bienestar social y la integración regional. Un sendero borroso y difícil para transitar, pero que uno de los dos tendrá que guiarlo.

Fuentes

-La Musa Digital, publicación de la Universidad Castilla la Mancha. El Exilio de Europa Central y Oriental Nro. 6
- Wikipedia la Enciclopedia libre*.
- Népszabadság, diario, junio 2003.