Muchos de los que viven en Hungría insisten reiteradamente en etiquetarse de deprimidos y si los pescas en algún ataque eufórico te advierten que es simplemente pasajero o síntoma de un gran bajón que se avecina.
Yo más bien entiendo esta llamada depresión, y aquí pongo en el asador toda la verborrea psicoanalítica argentina, como la imposibilidad de verbalizar o expresar un problema, una insatisfacción, un sentimiento.
Creo que las elecciones de abril, justamente, fueron reflejo de esta incapacidad de expresar. Nadie puede decir que se haya sorprendido por el carácter estrangulador del Plan de Convergencia del gobierno. El mismo Gyurcsány, en la campaña de abril lo repitió una y otra vez.
Cuando votaron sí a la política liberal del SZDSZ-MSZP todos sabían lo que iba a venir pero no podían articular un discurso de oposición coherente. Y no me refiero a los partidos políticos de oposición (que parecer ser tengan como objetivo desorientar al electorado más que organizarlo, con un discurso contradictorio y constantemente cambiante) sino al simple ciudadano de a pie.Ni siquiera entro en el terreno del posible militante traicionado.
Pero de septiembre a aquí algo ha cambiado. Miles de personas se manifiestan cada día, pero no solo organizadamente sino, lo que es más llamativo, también espontáneamente, superando las expectativas y el control de los partidos políticos. E incluso hay a quienes se les revienta el tarro y lo rompen y lo queman todo.
En lo electoral los húngaros también han ido más allá del abanico de partidos y han concentrado los votos de oposición. Han unificado la derecha y con ello la oposición en su conjunto, pese a las diferencias entre los partidos. Han logrado, digamos por iniciativa civil y espontánea, pararle los pies al gobierno.
El detonante de este cambio de mentalidad, el entierro de la depresión y la capacidad de verbalizar, de expresar la disconformidad, no se ha debido a ningún cambio substancial en la política del gobierno sino a algo mucho más visceral. La pasión animal de estos días sale de adentro del ser húngaro, de su sangre caliente (¡y por favor, que dejen de repetir que este es un país frío y poco expresivo!).
Como si se tratase de una típica y grotesca película italiana la mentira y el insulto a la madre patria han sido las claves de las movilizaciones y el voto de protesta.
“Este puto país” se atrevió a repetir una y otra vez Gyurcsány en Balatonőszöd. Y hablar mal de la madre o de la patria, eso no tiene perdón. El efecto explosivo de estas declaraciones es difícil de explicar con un discurso político maduro. Tal vez de ahí la falta de precisión de la prensa extranjera cuando publica noticias sobre lo que aquí sucede o hace análisis de las mismas.
De hecho ya son incontables las veces que el Primer Ministro, como todo discurso político, no hace más que pedir perdón, perdón y perdón.
La espontaneidad civil de este período de elecciones es un claro ejemplo de que se avanza en madurez política, tan mermada durante la dictadura comunista. En el tiempo que llevo en Hungría es la primera vez que discuto seriamente de política, en cualquier lugar, a cualquier hora. Da gusto.
Espero que disfrutéis con esta colección de artículos de “Elecciones locales 2006. De la depresión de primavera a la pasión animal de otoño” y que os animéis, quienes viváis o hayáis vivido en Hungría a escribir en las próximas ediciones. Solo tenéis que enviarnos un e-mail y os contestaremos a la brevedad indicándoos formato y tema.
domingo, octubre 08, 2006
Elecciones locales 2006. De la depresión de primavera a la pasión animal de otoño
Crónicas marcianas
por Aranyos Eszter
viernes, 6 de octubre, 2006A las 16.00 empieza la autodenominada reunión popular organizada por Fidesz en Kossuth tér, después de haber vencido el ultimátum. Orbán Viktor expresa en su charla que su partido, debido a la frágil situación del país, ya no pide elecciones anticipadas, sino la dimisión de Gyurcsány y del gobierno actual y la inmediata constitución de un nuevo gabinete, independiente, compuesto por profesionales.
Además convoca concentraciones diarias en la plaza Kossuth, entre las 17.00 y 18.00, hasta que sus reclamos sean hechos realidad.
A las 15.30 termina la votación nominal por la moción de confianza al Primer Ministro, con 207 votos a favor, y 165 votos en contra.
A las 11.30 empieza la Junta Extraordinaria Parlamentaria, donde se discutirá y votará dicha moción. Gyurcsány Ferenc la había solicitado el lunes, 2 de octubre, después de haber perdido las elecciones municipales. Se establece que el resultado de la votación sea de cumplimiento obligatorio.
En todo el país y durante todo el día, los campesinos, movilizando más de 2000 tractores, cortan parcial y pacíficamente más de 50 puntos de la red viaria.
Hoy es el día en el que se conmemora la muerte de los 13 mártires de Arad, ejecutados tras la derrota de la revolución de 1848-49 contra los Habsburgos.
jueves, 5 de octubre, 2006
El presidente de Fidesz habla por primera vez, en rueda de prensa, sobre la necesidad de reformas y dinero para las mismas. Plantea la creación de un fondo exclusivamente destinado a dichas reformas aunque sin especificar de dónde deberían salir dichos recursos.
miércoles, 4 de octubre, 2006
La consultora Medián publica los resultados de una encuesta de opinión pública sobre la crisis. No habría un común acuerdo en cómo solucionar la situación actual, pero la mayoría (60%), rechaza las manifestaciones de Fidesz como herramienta política.
Los grupos parlamentarios de Fidesz y de KDNP, siguiendo las indicaciones del presidente, cambian su actitud y aceptan participar en la moción de confianza convocada para el viernes.
martes, 3 de octubre, 2006
Los partidos mayoritarios convocan ruedas de prensa, unos para apoyar en firme y uniformemente al Primer Ministro, MSZP y SZDSZ; y otros para decir que no participarán en la Junta Extraordinaria del viernes 6 de octubre.
lunes, 2 de octubre, 2006
El primer ministro, Gyurcsány Ferenc, para reforzar su mandato, pide una moción de confianza para el programa del gobierno y para sí mismo. Según las normas del Congreso este procedimiento debe anunciarse con una antelación de entre 3 y 8 días.
Orbán Viktor, el presidente de Fidesz, da un ultimátum de 72 horas para que renuncie el Primer Ministro. El plazo vence el jueves a las 13.00 y promete manifestaciones constantes de no renunciar Gyurcsány.
domingo, 1 de octubre, 2006
Gyurcsány Ferenc quiere seguir con su política y no piensa dimitir.
La quinta elección municipal democrática desde el cambio de sistema termina con una participación similar a la de hace cuatro años (52 %) y con el éxito abrumador de la oposición. En la Capital gana, por quinta vez consecutiva, Demszky Gábor, el candidato de SZDSZ.
A las 19.00, sorpresivamente, Sólyom László, Presidente del Estado, da una charla en la televisión (según muchos indigna de su rango y fuera de lugar), donde analiza los acontecimientos de las semanas pasadas que hicieron temblar el país. Considera que la única forma para solventar esta situación es restituir la confianza pública en la democracia empezando por la colaboración entre los distintos partidos políticos. Expresa la necesidad de un cambio sustancial y la clave para ello estaría en manos de la mayoría parlamentaria.
sábado, 1 de octubre, – viernes, 29 de septiembre, 2006
Desde las 24.00 del viernes hasta las 19.00 horas de domingo hay período de reflexión.
La concentración delante del Parlamento continúa como evento cultural.
jueves, 28 de septiembre, 2006
Los representantes de la Concentración Antigubernamental de Kossuth Tér, se dirigen al edificio del juzgado de la calle Markó y piden la liberación de las personas detenidas durante las movilizaciones callejeras de los días pasados, considerando que se trata de presos políticos.
miércoles, 27 de septiembre, 2006
Szili Katalin, la Presidenta del Parlamento, rechaza el petitorio de los representantes de la Concentración de Kossuth tér, por considerarlo un ultimátum.
Gyurcsány Ferenc, en su blog privado, publica las partes inéditas de su famosa charla de Balatonőszöd, de mayo de 2006.
Por otra parte, durante todo el día, en junta parlamentaria, resume las responsabilidades y obligaciones para la realización del Programa de Convergencia emprendido. Como nuevo elemento, plantea, como requisito del Programa, la necesidad de conseguir acuerdos con amplia base social.
martes, 26 de septiembre, 2006
El Comité Europeo, en su junta en Estrasburgo, acepta el Programa de Convergencia, reelaborado a partir de la corrección del déficit público. Según Joaquín Almunia, la clave del éxito está en su estricto cumplimiento.
El paso siguiente es el 10 de octubre de 2006, con la aprobación por la Junta de Ministros de Finanzas
lunes, 25 de septiembre, 2006
Los representantes de la Concentración de Kossuth Tér entregan un petitorio a los representantes del Parlamento y a través de ellos también al presidente del país.
Sólyom László, por su parte, no se niega a recibir a los manifestantes.
sábado, 23 de septiembre, 2006
Manifestación pacífica y multitudinaria en la plaza Kossuth. Participan alrededor de 20.000 personas.
jueves, 21 de septiembre, 2006
Fidesz declara que no realizará la ya tradicional concentración preelectoral de Hősök Tere, que se había convocado para el sábado 23 de septiembre.
miércoles, 20 de septiembre, 2006
Fidesz, contra el consejo de todos los demás partidos, el Primer Ministro, y el Presidente, mantiene su intención de realizar la concentración en Hősök Tere el sábado 23 de septiembre.
martes, 19 de septiembre, 2006
Perturbaciones callejeras entre la plaza Nyugati y Oktogon. Sigue la manifestación pacífica en la plaza Kossuth.
lunes, 18 de septiembre, 2006
Miles de personas se manifiestan pacíficamente en la plaza Kossuth.
Incidentes callejeros en la plaza Köztársaság, la plaza Blaha Lujza, y la calle Rákóczi.
Fidesz pide la renuncia de Gyurcsány Ferenc.
domingo, 17 de septiembre, 2006
La multitudinaria manifestación espontánea frente al Parlamento termina con la toma de la sede de la televisión húngara. Los inculpados declaran que se debió al rechazo de la cadena de leer su petición. Vandalismo puro y duro: agreden a la policía, saquean y prenden fuego a la televisión y a los coches circundantes.
Se hace pública la charla de Gyurcsány Ferenc ante la junta del MSZP en Balatonőszöd, a finales de mayo de 2006. Sin rodeos y con mucha franqueza hace autocrítica de la mentira política del actual gobierno y de los últimos 16 años en general.
viernes, 1 de septiembre, 2006
El gobierno de Gyurcsány Ferenc entrega a Bruselas el Programa de Convergencia, con la corrección del déficit fiscal.
viernes, 9 de junio, 2006
El segundo gobierno de Gyurcsány Ferenc anuncia un plan de recortes y de reformas para restablecer el balance de la economía estatal.
viernes, 2 de junio, 2006
Gyurcsány Ferenc, primer ministro designado, presenta su gobierno en el Parlamento.
viernes, 26 de mayo, 2006
Reunión de MSZP en Balatonőszöd, donde reeligen como primer ministro a Gyurcsány Ferenc.
domingo, 23 de abril, 2006
Segunda ronda de las elecciones parlamentarias. Gana por mayoría el Partido Socialista, MSZP.
domingo, 9 de abril, 2006
Primera ronda de las elecciones parlamentarias.
El intríngulis de las papeletas electorales
por Sebastián Santos
Subido a la convulsión del momento político que zarandea el país desde hace unas cuantas semanas, viví mi primera experiencia electoral como ciudadano comunitario en tierras húngaras. Sin ser un fanático del sistema democrático actual, pero orgulloso de poder participar (tengo que confesarlo) cifré, sufragué, sufrí.Aprovecho este artículo para comentar con los lectores del Quincenal las particularidades del sistema de elecciones locales húngaro, el cual me tomé la molestia de entender, para, en primer lugar, no pasar un papelón en la mesa electoral y en segundo lugar para emitir un voto lo más conciente y meditado posible.
Os explico mi experiencia personal como residente del distrito XIV de Budapest y no entraré en las otras variantes formales que implica vivir fuera de Budapest o específicamente en municipios con más o menos de 10.000 habitantes.
En mi caso particular, en las elecciones del pasado 1º de octubre, tenía derecho a votar, al igual que el resto de ciudadanos húngaros de mi distrito, al alcalde de la ciudad, a los miembros de la diputación de la ciudad, al alcalde del distrito y a los miembros del consejo del distrito. Si me hubiese registrado con antelación como parte de alguna de las 13 minorías reconocidas, también podría haber votado por los candidatos al gobierno autónomo de esa minoría. Lamentablemente se me pasaron los plazos y no llegué a apuntarme como ciuadano búlgaro, en homenaje a mis antepasados de Montana.
Como en tantos otros países, días previos a las elecciones, recibí carta del registro del Censo Electoral donde me indicaban la mesa que me correspondía. Supongo que de aquí en más iré a votar a la escuela Radnóti Miklós, un secundario orgulloso de su historia. Dicen que durante la Segunda Guerra Mundial allí se refugiaron secretamente cientos de judíos.
Su nombre no es casual. Radnóti fue un poeta judío que murió a finales de la Guerra en la terrible caminata desde los campos de trabajos forzados de Serbia hasta las estaciones de trenes húngaras, desde donde los llevarían a los campos de concentración en Alemania. Hasta el último momento estuvo escribiendo y se conservan sus últimos poemas de aquel viaje infernal.
El 31 de octubre de 1944, en Szenkirályszabadja, escribió:
“Caí a su lado,
su cuerpo estaba rígido, como las cuerdas de la guitarra a punto de quebrarse,
y se volteó mirándome.
-De un tiro en la sien –así vas a terminar tu también, murmuré-
-Túmbate y relájate. Aquí, la tranquilidad florece en muerte.
-Todavía va a tener otro espasmo -se escuchó la voz del soldado desde arriba.
En mi oreja,
la sangre mezclada con barro se estaba secando. ” *
Volviendo a lo que estaba. Para emitir el voto hay que marcar una cruz para cada uno de los casos. Las papeletas no son muy grandes, excepto la de las listas a diputados de la capital que es inmensa y sobre todo alargadísima, con lo cual el sobre es, por decir algo, industrial, casi un A4.
La elección a alcalde de Budapest es directa y por mayoría simple. Gana el que saca más votos y los demás ahí se quedan. En estas elecciones había 5 candidatos. Ganó, por un escaso margen, el candidato de la alianza liberal-socialista, Gábor Demszky, que repite su quinto mandato. Lo curioso es que no ha sacado menos votos que en las elecciones de 2002, donde el Partido Socialista y el Partido Liberal presentaron candidaturas separadasl. Parecería ser que, los electores socialistas le han quitado su respaldo y han optado por dárselo al candidato independiente, aunque con una larga tradición política en el FIDESZ, István Tarlós.
Candidato | Partido | Porcentaje |
Dr. Demszky Gábor | Unión de demócratas libres-Partido Socialista húngaro (SZDSZ-MSZP) | 46,86% |
Tarlós István | Independiente | 45,20% |
Katona Kálmán | Foro democrático húngaro (MDF) | 6,00% |
Zsinka László | Partido húngaro de la verdad y de la vida (MIEP) | 1,40% |
Székely Péter | Partido de los trabajadores | 0,54 |
En segundo lugar, siguiendo el orden jerárquico institucional, votamos para la diputación de la Capital. En este caso la elección no era por personas sino por listas y solo los partidos que obtuvieron por lo menos el 4% del total de votos pudieron dividirse los 66 escaños.
Codo con codo terminaron las dos alianzas mayoritarias, FIDESZ-KDNP-MDF y SZDSZ-MSZP. 33 diputados para cada uno. Aparentemente esto se resolvería a favor de los liberales-socialistas ya que el alcalde de la ciudad es el que dirime en caso de empate. Esta es la segunda llamada de atención al actual gobierno ya que han pasado de 40 diputados en 2002 a los 33 actuales, el límite del juego político.
Partido | Diputados a la Capital |
Asociación de Jóvenes demócratas (FIDESZ-KDNP) | 30 |
Partido Socialista húngaro (MSZP) | 24 |
Unión de demócratas libres (SZDSZ) | 9 |
Foro democrático húngaro (MDF) | 3 |
En tercer lugar vino la opción por el alcalde del distrito, directa y por mayoría simple. En el caso del XIV, de entre cuatro candidatos, ganó la alianza socialista-liberal con Leonárd Weinek desbancando al antiguo gobierno del FIDESZ. Aquí no hubo mayores sorpresas ya que en las pasadas elecciones, liberales y socialistas se habían presentado en listas separadas y habían obtenido la mayoría de los votos. Esta vez aprendieron la lección. Pero las cuentas también indican que si los partidos de derechas, que en 2002 se presentaron juntos (FIDESZ-MDF), hubiesen hecho lo mismo se habrían llevado no solo el distrito XIV sino la propia alcaldía de la ciudad de Budapest.
La resistencia del MDF a formar alianza con el FIDESZ se puede explicar por cierta estrategia política de acercamiento al Partido Socialista, que se puede considerar la opción ganadora o la opción apoyada y subvencionada por Europa. De ahí que el Foro ha ido cambiando su perfil político diferenciándose más y más de los partidos de derecha y moldeando una identidad ecológica y verde, moderna y adaptable a cualquier modelo político o económico del mercado. La alianza MSZP-SZDSZ-MDF es inminente.
Candidato | Partido | Porcentaje |
Dr. Weinek Leonárd | Unión de demócratas libres-Partido Socialista húngaro (SZDSZ-MSZP) | 47,63% |
Rátonyi Gábor | Unión de Jóvenes demócratas – Partido Nacional Demócrata Cristiano (FIDESZ-KDNP) | 46,22% |
Dr. Füzy Mártonné | Asociación de los ciudadanos de Zugló | 3,47% |
Seres András | Foro democrático húngaro (MDF) | 2,69% |
Finalmente quedaron por votar, y dale con la cruz, los concejales de distrito. Para ello el distrito se divide en tantas mesas electorales como escaños a repartir por elección directa (20) y se vota a una persona por mesa.
En mi caso me correspondía la mesa electoral número 1 donde salió elegido Rátonyi Gábor (FIDESZ-KDNP), que para mi extrañeza aparecía en multitud de listas. Supongo que utilizan al candidato más famoso, a modo de publicidad y luego, de no poder acceder al cargo concreto, entra una lista de substituciones.
Tercera llamada de atención: en las pasadas elecciones había ganado en esta mesa la candidata socialista, Andrea Kinisch. Y, como en el caso de Budapest Capital, la candidata de la alianza liberal-socialista no perdió por haber sacado menos votos (ya que voto más voto menos, la candidata socialista en 2002 había obtenido las mismas papeletas que Barnabás del SZDSZ en estas elecciones) sino porque los otros dos partidos de derecha de la zona (MIEP y Centro) se concentraron alrededor del FIDESZ.
Candidato | Partido | Porcentaje | Votos |
Rátonyi Gábor | Unión de Jóvenes demócratas – Partido Nacional Demócrata Cristiano (FIDESZ-KDNP) | 45,65% | 1.316 |
Bernhardt Barnabás | Unión de demócratas libres (SZDSZ) | 40,10% | 1.156 |
Dr. Füzy Mártonné | Asociación de los ciudadanos de Zugló (ZUPE) | 9,50% | 274 |
Hary Attila Áron | Independiente | 2,53% | 73 |
Dr. Nádai Csaba | Foro democrático húngaro (MDF) | 2,22% | 64 |
Para completar el total de mandatos de la Junta de Concejales de distrito se utiliza la lista compensatoria, que recoge los votos que no obtuvieron cargo en la elección directa (los de los partidos que perdieron). Solo pueden participar de la lista compensatoria aquellos que hayan obtenido al menos el 4% del total de los votos. Del cuadro se deduce, entre otros, que el FIDESZ, perdió en buena parte de las mesas electorales pero por poco margen.
Partido | Votos | Concejales al Distrito |
MDF | 2.252 | 1 |
FIDESZ-KDNP | 14.684 | 7 |
MSZP | 2.121 | 1 |
ZUPE | 2.790 | 1 |
SZDSZ | 5.907 | 3 |
Finalmente la composición del distrito XIV de Budapest ha resultado a favor de los socialistas, como en anteriores elecciones, en clara diferencia con el resultado de las elecciones locales en general donde ha ganado abrumadoramente la oposición de derecha, y reflejando una curiosa onda expansiva desde los distritos céntricos liberales, pasando por los circundantes socialistas hasta el crujiente y demoledor descampado patrimonio de la derecha, que es justamente el que va a dar batalla en los próximos días.
Partido | Concejales al Distrito |
FIDESZ -KDNP | 12 |
MSZP | 8 |
MSZP-SZDSZ | 6 |
SZDSZ | 5 |
ZUPE | 1 |
MDF | 1 |
Lamentablemente solo logré colocar uno de mis queridos candidatos en el aparato burocrático, la Señora Mártonné del ZUPE, a la que voté tanto para alcaldesa del distrito como para concejala del mismo. El ZUPE es un partido del distrito, del Zugló, de ahí su encanto. Y aunque no vea, en general, con buenos ojos que las mujeres, al casarse, cambien su apellido por el de su marido (como es el caso de esta señora, que ha ocultado definitivamente su nombre y apellido de soltera para pasar a llamarse, de aquí hasta el día del divorcio, como la señora de Márton Füzy) soy alérgico al oficialismo liberal y a las opciones, más o menos radicales, de la oposición cristiana, conservadora y nacionalista. Oposición, que cuando estuvo en el gobierno, colaboró de igual manera que los actuales, al emplazamiento del capitalismo salvaje en centro Europa.
Y siguiendo la lógica del repelús, terminé por votar, para diputados de la Capital, a la Asociación de Budapest, que están dentro del club de los verdes en una especie de campaña ecológica que han dado en llamar “La cadena de la vida”; y también voté al tradicional Partido de los Trabajadores, para alcalde, el viejo Partido Comunista, porque pese a su historial stalinista son los únicos con los que se puede hablar de lucha de clases y contra el capitalismo. Llamadme melancólico, si queréis.
*Radnóti Miklós, 1984. “Összes versei és versfordításai” Szépirodalmi Könyvkiadó, Budapest. (P. 252) Traducción de Aranyos Eszter
Fuentes:
Oficina Electoral de Hungría
El precio de una mentira
por Kléber Mantilla
¿Sabe alguien quién fue el que le movió el piso al primer ministro húngaro? ¿Sabe alguien quién fue el malvado agitador que movió las fichas como si fuera espuma de cerveza hasta provocar el mayor rechazo de un gobierno? Y no solo que lo dejó mal parado y en medio de un riesgo político a granel, latente, sino que hasta la confianza en la economía podría colapsar.
Todo inició el 17 de septiembre cuando se filtró a la prensa una cinta con expresiones extrañas realizadas por Ferenc Gyurcsány durante un mitin político de su propio partido socialista.
La frase más relevante que dice es reiterativa y a modo de reprimenda a sus colegas: "hemos mentido durante cuatro años y ya no podemos seguir mintiendo”. Esta mentirilla del primer ministro habría permanecido oculta para lograr ganar su reelección en abril y una vez difundida cuánto ha costado.
Esa misma noche y frente al Parlamento, cientos de inconformes ciudadanos que ya venían con la sangre en el ojo por el impopular plan de ajuste financiero, salieron a las calles para protestar por tener un "gobernante mentiroso”. El resultado fue la aparición de las más diversas formas de rechazo: hinchas de fútbol, neonazis, cabezas rapadas, héroes perdidos que reclamaban territorios perdidos en la Primera Guerra Mundial, nacionalistas enervados, padres de familia mal asalariados, cibernautas comprometidos con el futuro, entre otros, pero la mayoría con una clara tutela del partido conservador opositor.
Y, de una marcha de protesta pacífica, se pasó al ataque violento de un canal de televisión y otros monumentos públicos, con centenares de detenidos y heridos.
Las protestas se repitieron la noche seguida, a escasos días de las elecciones municipales del país. Como resultado, el primer ministro Gyurcsány tuvo que someterse a un voto de confianza del Parlamento. Esto, después de conocer que su partido fue el gran perdedor del último proceso electoral. "Los ciudadanos no sólo articularon su opinión sobre los candidatos, sino también sobre la política del gobierno, que es observada por la mayoría con actitud crítica”, dijo.
Sin embargo y pese a todo acto de rechazo, el jefe del ejecutivo insistió en que el gobierno aplicará el programa de reformas económicas, sea como sea y cueste lo que cueste. Según datos oficiales el déficit del presupuesto es del 10% y la deuda pública el 67% del Producto Interno Bruto.
Frente a aquello, Víktor Orbán, líder del conservador Fidesz, pidió a los partidos de la coalición gubernamental (Socialista y Alianza de Demócratas Libres) que sustituyan al jefe del ejecutivo o convocará a otra manifestación en la céntrica Plaza Kossuth de Budapest.
Orbán amenazó varias veces y dijo que Hungría requiere de "un gobierno de unión nacional, tecnócrata y sin partidos”.
Pero el problema va más allá. El presidente húngaro, László Sólyom, también pidió después del cierre de los colegios electorales del pasado 1 de octubre, que el Parlamento sustituya a Gyurcsány y lo acusó de ser responsable de "la crisis moral que reina en el país”.
Y en el cierre de esta edición, la opinión pública también ya se ha volcado en contra, puesto que muchos asumen los resultados de la Oficina Nacional de Elecciones (OVI) como decisivos. La formación conservadora Fidesz ganó en las elecciones municipales en 18 de las 19 provincias de Hungría.
Causa sorpresa, que en un país, donde no se exige el voto de los ciudadanos, en los últimos comicios se registró el mayor índice de participación desde la llegada de la democracia tras la caída del comunismo en 1989. El 53,12% de los 8,1 millones de ciudadanos ejercieron su derecho al voto. En 17 de las 23 ciudades más importantes los resultados dieron el poder a la oposición conservadora.
Solo en Budapest, el alcalde liberal Gábor Demszky fue reelecto por quinta vez con el 46,86% de los votos frente al independiente, respaldado por el Fidesz, Istvan Tarlós, que sacó el 45,2%.
La asistencia más alta, con el 57 %, se registró en la provincia de Szabolcs-Szatmár-Bereg en el noreste de Hungría, mientras que el más bajo, el 48 %, fue en Komárom-Esztergom en el noroeste.
Estos datos en medio de un escenario incierto encienden una intensa luz de alerta. La aplicación de cualquier plan económico de gobierno se presenta más desafiante en medio de un camino cada vez más empinado y resbaloso.
sábado, septiembre 23, 2006
La paradoja del toque tímido y optimista de la diplomacia latinoamericana
Este número, fuera del nuevo bloque de noticias que acompaña al Quincenal, está dedicado a los diplomáticos latinoamericanos que residen en Budapest. Como podréis comprobar en las distintas entrevistas que aparecen, todos ellos rebozan optimismo, un pandero de esperanzas desde la óptica del que no tiene nada. En realidad está todo por hacerse entre Latinoamérica y Hungría. Las relaciones diplomáticas son casi invisibles entre estos dos extremos del globo y es en este escenario donde se insiste en inversiones, turismo e intercambios varios.
También tuvimos la agradable sorpresa de recibir la opinión del Cónsul húngaro en Barcelona, que desde orillas del Mediterráneo nos ofrece la otra cara del recién llegado.
Donde todos coinciden es en una agradable seguridad y parsimonia personal y política. Suave se desplaza el universo diplomático y de ahí que el momento de presentar este número públicamente no puede ser más inoportuno.
¿Cómo congeniar el aire casi festivo de los embajadores con las convulsiones que vive la sociedad de Budapest estos días? Bien les vendría a más de uno irse por ahí de vacaciones, soltarse el pelo y volver más relajado, sin tantas ganas de follón. Incluso habría que replantearse si vale la pena seguir reivindicando fiestas patrias donde se hace una clara apología de la violencia. Después, no resulta tan extraño que las bandas del Jobbik, uno de los grupos neonazis que participaron en el ataque a la televisión estatal, u otros descerebrados, se pongan como locos reviviendo el 23 de octubre del ’56.
A la batalla electoral, nunca mejor dicho, que arrasa la ciudad, le iría al pelo un mediador. Tal vez uno de estos diplomáticos, poco comprometidos, podrían dar una visión más parcial de los hechos y ayudar a que los opuestos se ubiquen en el plano. De esta estratégica manera resolveriamos la paradoja de la optimista diplomacia húngara. De funcionar, Gyurcsány consideraría a las miles de personas que cada noche se manifiestan frente al Parlamento y aceptaría modificar su famoso y hasta ahora inamovible Plan de Convergencia. Él está convencido de haber recibido un cheque en blanco de la sociedad húngara para hacer lo que quiera. Y en el caso de Orbán, si realmente se califica de político democrático, urgentemente echaría fuera de la coalición y su periferia a los grupos de ultra derecha que tanto daño han hecho y prometen hacer.
Hablo por boca de ganso, pero quién os dice que de una mediación estimulante, tropical y relajada podríamos perfectamente dejar de lado la satanización del socialismo y el miedo a la movilización. Porque queda clara la apuesta por la pasividad de ambos partidos mayoritarios frente al vandalismo de estas noches. Unos aprovechando para que se evidencie el malestar popular ante las reformas y así inclinar la balanza hacia su costado en las próximas municipales. El otro para contener las protestas porque el ciudadano, aún en contra de este Plan, evita las situaciones de violencia y más todavía prefiere quedarse en casa a ser tildado de ultra.
Espero que disfrutéis con esta colección de artículos de “La paradoja del toque tímido y optimista de la diplomacia latinoamericana” y que os animéis, quienes viváis o hayáis vivido en Hungría a escribir en las próximas ediciones. Solo tenéis que enviarnos un e-mail y os contestaremos a la brevedad indicándoos formato y tema.
Domingo Cullen, Embajador de la República Argentina en Budapest. Ficha y breve cuestionario
por Sebastián Santos
DATOS PERSONALES:
- Nació en San Fernando, Provincia de Buenos Aires, el 25 de noviembre de 1944.
- Abogado y procurador de la facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires.
- Ingresó por concurso al Ministerio de Relaciones Exteriores en 1972. Embajada en Reino Unido (entre 1975-1979 y 1990-1995), Misión Permanente ante Naciones Unidas (1982-1989), y Embajador en la República Árabe de Egipto (1995-2000). Asumió funciones en Budapest en octubre del 2005, luego de desempeñarse por cinco años como Director de Organismos Internacionales en la Cancillería Argentina.
CUESTIONARIO:
¿Qué imagen tiene de Hungría y de los húngaros desde que es embajador en este país?
Es un país extremadamente interesante, con una historia muy rica y compleja, y un pueblo muy emprendedor y altamente capacitado. Llama la atención también la belleza de sus ciudades, la arquitectura y el paisaje.
¿Cuáles serían los tres temas fundamentales que definen las relaciones entre ambos países?
- Consolidar las relaciones políticas que existen entre ambos Gobiernos y reflejan la existencia de una importante comunidad argentino-húngara en ambos países.
- Promover un mayor conocimiento recíproco, incluyendo un mayor número de visitas a nivel gubernamental y alentando una más intensa corriente turística.
- Incentivar el intercambio comercial y una mayor cooperación en campos como el científico-tecnológico, en el que ambos países han alcanzado un nivel de excelencia.
Explíquenos, por favor, el perfil de la colectividad de su país en Hungría
Esencialmente, es una colectividad que se ha radicado ya sea por razones familiares como laborales, y que ha logrado adoptar las tradiciones de ambos países. Como diplomático, es un placer mantener contacto con ellos, especialmente por el buen sentido del humor que los caracteriza.
¿Cómo evoluciona su experiencia con el idioma húngaro?
Es un idioma extremadamente complejo y estoy en una etapa muy preliminar, en que esencialmente busco aprender expresarme de forma de relacionarme en las cosas fundamentales de la vida diaria. Por experiencia de colegas, estimo que será muy difícil aprender a hablarlo correctamente, pero confío en la paciencia y comprensión de los húngaros hacia el extranjero.
Ecuador abre las puertas al turismo
por Kléber Mantilla
La Embajada de Ecuador en Hungría se ubica en la calle Levél, en uno de los edificios apacibles de la colina de Buda. El embajador Juan Salazar Sancisi había terminado una exposición literaria para público húngaro unos días antes en el Instituto Cervantes de Budapest y mostraba su satisfacción al recibirnos. Luego de ser embajador en Rusia, Japón, Indonesia, Filipinas y Francia, llegó el noviembre pasado para cumplir su función diplomática en Budapest. En una hora de entrevista sustentó la importancia de la promoción cultural y el desarrollo del turismo bilateral. Para esto, no olvidó recordarnos que fue un político ecuatoriano, Galo Plaza Lasso, quien medió en la Organización de las Naciones Unidas, la insurrección nacional de 1956, que provocó a su vez, la más grande oleada migratoria húngara a América Latina durante la dictadura comunista. Hecho irónico, que resulta antagónico ahora al saber que las autoridades húngaras cerraron hace pocas semanas sus consulados en Ecuador y en el resto de países de la Comunidad Andina, para solo atender desde Argentina. Sin duda, para el embajador, esta situación complica la llegada de visitantes latinoamericanos a suelo húngaro. A continuación, las preguntas que se realizaron a todos los embajadores hispanohablantes en Hungría.
¿Qué imagen tiene de Hungría y de los húngaros desde que es embajador?
Conocía algo de Hungría por mi carrera diplomática cuando cumplí actividades en Austria. Realicé una visita turística y ahora, después de muchos años, es perceptible los grandes cambios que se han efectuado en la geopolítica europea. La Europa Central presenta otras realidades. Sin embargo, lo que más se recuerda es el famoso Imperio Austro Húngaro. Este país tiene una historia milenaria, su cultura, la música, el flolclore…. Un dato importante es la cantidad de premio nobel en literatura, física, química. Tiene altos valores culturales y científicos. En cuanto a su geografía, es conocida la belleza de sus valles y del río Danubio, que se manifiesta en expresiones artísticas: música y ópera. Venir y verlo exalta su grandeza. Además, hay que mencionar varios sitios: el Parlamento, la Iglesia del Rey Matías, el Puente de las Cadenas, es un país maravilloso que presenta una gama de colores y visiones.
No he tenido el placer de tratar al habitante húngaro, pero en mi experiencia en las Naciones Unidas tuve oportunidad de conocerlos en un plano de trabajo. Fue un gran descubrimiento como personas. Se muestran agradables a pesar de la diferencia idiomática. Gente muy cálida y acogedora. Saben que no les entendemos y hacen esfuerzos para sentirse útiles. Por ejemplo, en los almacenes tratan de colaborar y facilitarnos la vida. La generación más antigua parece que son un poco más cuidadosos en su economía, mientras que el joven es más suelto de huesos para el gasto. En general, son muy respetuosos y colaboradores. Los jóvenes tratan de trabajar e integran a los extranjeros para ampliar su nivel idiomático.
¿Cuáles son los tres temas fundamentales que definen las relaciones entre ambos países?
Existe una distancia física con América Latina que nos causa otros distanciamientos. Por eso tratamos de sacar adelante a nuestros países frente a las grandes potencias. Un punto principal es desarrollar el comercio. Por ahora, no es posible hacer una medición de ventas pues se hacen a través de transnacionales e intermediarias. Otro tema fundamental es el turismo, pues cada vez es más fácil visitar el Ecuador para los húngaros. Antes resultaba muy costoso y difícil. Ahora no. Y, en tercer lugar, hay varios aspectos juntos que se relacionan con elementos de política y cultura. Europa Central y América Latina buscan objetivos comunes en la defensa de los derechos humanos, la seguridad internacional, la lucha contra las drogas y apoyar estos aspectos a través de los organismos internacionales.
¿Cuál es el perfil de la colectividad de su país en Hungría?
En otras sedes que he representado, en Venezuela o Nueva York, la comunidad ecuatoriana tiene un alto grado de representatividad. En Budapest es pequeña, pero está representada por un alto nivel de sus profesionales y músicos. Esta colonia es apreciada por la comunidad local. Las familias ecuatorianas húngaras fomentan en su hijos valores cívicos y culturales, conocen el Ecuador, a sus parientes allá y dominan el idioma español. Existe un cariño por la Patria. La segunda generación tienen una ventaja comparativa por los idiomas que conocen, porque heredan el idioma de sus padres. Pero son ecuatorianos que llegaron hace varias décadas. El idioma y la distancia ha causado que el ecuatoriano no llegue a Hungría. En los años 50 el destino escogido fue Nueva York y desde hace seis años España e Italia. En cambio, los húngaros en su crisis política de 1956 migraron a Brasil y Argentina.
¿Cómo evoluciona su experiencia en el idioma húngaro?
En mi carrera he pasado por Nueva York, Austria, Rusia y Japón. Estos últimos son lugares con lenguas difíciles. El húngaro es una lengua interesante y con mucha profundidad. Han pasado los años y es algo difícil para aprender. Sin embargo, junto con mi esposa, aprendemos. En algunos sitios practicamos palabras. Lo importante es sonorizarlo bien y estamos en ese ejercicio, siempre hacemos el esfuerzo.
Entrevista con Sonia Díaz Llera, Embajadora de Cuba en Budapest
por Eszter Aranyos
Lunes 15 de mayo de 2006. 11 hs.
Embajada de Cuba, Budapest.
1025. Józsefhegyi út 28-30. Edificio E. Piso. 2.
Currículum de la Embajadora Sonia Díaz Llera:
- Nació en Candelaria, Provincia de Pinar del Río, Cuba.
- Licenciada en Historia General, Universidad de La Habana.
- Inició su carrera diplomática en diciembre de 1960.
- Ha asumido responsabilidades diversas en el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba desde muy joven. Inicialmente en el área de la entonces Dirección Afroasiática, luego en la Dirección de Asia y Oceanía.
- Entre 1968 y 1972, trabajó en la Dirección de Divulgación del Ministerio.
- En 1972 regresa a la Dirección de Asia y Oceanía donde ocupó sucesivamente los cargos de Jefa del Departamento del Lejano Oriente, Subdirectora y Directora de la Dirección General.
- Ha participado en delegaciones gubernamentales varias a lo largo de su carrera, especialmente por Asia y Oceanía. En estas ha recorrido, entre otros países, Australia, Filipinas, Indonesia, Singapur, Sri Lanka, Nepal, India, Japón, Malasia, Tailandia, China, Vietnam.
Responsabilidades en el Servicio Exterior:
- Abrió la Embajada de Cuba en Manila, Filipinas, en 1976-1977, como Consejera, Encargada de Negocios, hasta el arribo del Embajador.
- Fue Cónsul General interina en Sydney, Australia, entre 1979-1980.
- Fue Consejera en la Embajada de Cuba en Nueva Delhi, India, entre 1982-1985.
- Fue Embajadora de Cuba en India, Nepal y Bangla Desh, entre 1987 y 1993.
- Fue Embajadora de Cuba en los Países Bajos entre 1995 y 2001, y Decana del Cuerpo Diplomático en La Haya, entre 2000 y 2001.
- Actualmente es Embajadora de Cuba en Hungría. Presentó credenciales el 13 de enero de 2005.
Es casada.
Entrevista
Embajadora: Bueno, yo llegué como Embajadora en enero del año pasado, 2005 y le presenté credenciales al anterior Presidente Mádl, el 13 de enero justamente. ¡Un frío que ni te cuento! ¡Eszter, tremendo fue esto! Y bueno.., entonces esa es la primera cosa. Te voy a dar un currículum que tengo hecho y de ese modo ya cuentas con todos mis antecedentes diplomáticos, mis estudios y mi fecha y lugar de nacimiento. La fecha no se la digo a nadie, estoy por quitarla, pero bueno...(risas)
Aranyos E.: No, solo necesitamos un breve “sumario”.
Embajadora: Espérate que lo tengo en la mesa ( se mueve por el despacho buscando el currículo).
Aranyos E.: Si no quiere usted que...
Embajadora: ¿Va a dejar usted que digan que soy abuela?
Aranyos E.: ¿Cuántos nietos tiene?
Embajadora: Cuatro.
Aranyos E.: Cuatro, eso sí que es mucho.
Embajadora: La mayor ya tiene catorce años; otras dos hembras, en este momento viviendo en España; una de 12 y otra de 10. Y otro en Cuba, varón, de 11 años.
Aranyos E.: ¿Y vienen a Hungría?
Embajadora: Pues no, a Cuba. Nos vemos en Cuba porque se extraña la tierra, el Caribe, el mar. ¿Tu has estado en Cuba, Eszter?
Aranyos E.: Sí, 18 horas, pero para año nuevo. Para el año nuevo solamente. Fuimos a México y de México fuimos en avión desde Cancún. No podíamos quedarnos más.
Embajadora: Bueno, claro, pero tienes que ir y estar más tiempo. Ahora han empezado vuelos que se mantendrán todo el año. Berlín-Habana.
Aranyos E.: ¿Si?
Embajadora: Todo el año, según me dijeron funcionarios de turismo recientemente. Y la Malév tiene vuelos charter desde noviembre hasta fines de febrero y principios de marzo.
Aranyos E.: Interesante.
Embajadora: Yo siempre he trabajado en el Ministerio de Relaciones Exteriores. Y bueno, empecé muy joven. Ahí lo verás en el currículo. Soy licenciada en Historia General de la Universidad de La Habana.
Aranyos E.: ¿Y largo recorrido, no?
Embajadora: Muy largo recorrido. Y no puse todo realmente. Por supuesto, porque cuando era Directora de Asia y Oceanía, tenía que viajar a menudo al área: Japón, India, Malasia, la región en general, que incluye desde Afganistán hasta Australia y Nueva Zelanda. El Nombre correcto es la Dirección de Asia y Oceanía. Pero ahí puedes ver lo substancial.
Aranyos E.: Si. Acá solo faltan los cuatro nietos.
Embajadora: Tengo tres hijas. Una es la que está en España y las otras dos están en Cuba, y de ellas tengo los cuatro nietos. Entonces....bueno yo creo que ya la primera etapa la puedes sacar toda de ahí. Mira, lee el currículo sin pena y si tu crees que falta algo me lo dices.
Aranyos E.: Vale.
Embajadora: Así dice mi nieta: “Vale”. “¡Amorcito, no hables más así en Cuba, como si fueran ustedes españolas; que ustedes son cubanas!” y dice: “bueno, ahorita vale, pero insisto: “No me digas más vale, que eso no es cubano.” (risas)
Aranyos E.: ¿Si?
Embajadora: Todo lo demás está bien, ¡pero que dejen de hablar como cubanas...!
(risas) El “vale” ya se le ha pegado de mala manera. Bueno a ver, entonces....datos personales... esto de los antecedentes diplomáticos...mi fecha de llegada... Todo eso ya lo tienes.
Aranyos E.: Si.
Embajadora: Entonces, en cuanto a las preguntas.... ¿Qué imagen tiene de Hungría y de los húngaros desde que es embajadora en este país? Bueno, delante de todo debo decirte, y esto es sin protocolo, sino no tengo por qué decírtelo, que tienen ustedes un país precioso, la verdad sea dicha, muy, pero muy lindo. Budapest es de las ciudades más lindas que he visto en el mundo y ya tu sabes que he visto unas cuantas. Muy bonita ciudad, muy bonita. Como caribeña lo único que extraño es el mar porque el Danubio no puede sustituir el mar...
Aranyos E.: Y bueno, pero en cambio...
Embajadora: Pero tienen un río precioso. Allá voy. Y lo otro, desde luego...lo que se me hace un poco...realmente me impresiona mucho, es el invierno. Porque no solo es muy fuerte sino muy largo.
Aranyos E.: Si.
Embajadora: Es muy largo. Yo estuve de Embajadora en Holanda seis años y aquí muchos colegas me dicen “¿Pero cómo es posible que tengas frío si tu estuviste en Holanda?” El frío de Holanda no se parece mucho a este. Primero, La Haya está pegada al mar y siempre el mar, el Mar del Norte, logra atemperar y moderar el clima.
Y no, raras veces caía nieve. Algunos inviernos fueron más fuertes que otros y veía nieve, pero como aquí creo que yo nunca había visto tanta nieve. La había visto en Japón también, en invierno, en las afueras de Tokio, pero con la abundancia de las nevadas de aquí, no. Cuando llegué a principios de 2005, mis entrevistas de cortesía las hice cayendo unas nevadas... que el parabrisas no daba tiempo a ir de un lado. ¡Tremendo, tremendo, tremendo! Pero bueno, con toda sinceridad, el frío no es algo que me guste mucho, pero también el paisaje es precioso cuando está todo nevado. Para nosotros es lo más atractivo. Mirarlo desde la ventana es muy atractivo. (risas)
Aranyos E.: Desde dentro, desde el café...a mi también.
Embajadora: En realidad sí. Mi experiencia aquí en este primer año y un poquito en Hungría ha sido buena. Luego de la caída del socialismo tú sabes que perdimos todo lo que nos unía en el ámbito bilateral. De pronto no hay relaciones económicas, no hay nada. En realidad este año que llevo aquí ha sido ahí como que siguiendo el camino que recorrieron mis predecesores: tratar de revitalizar la relación comercial, económica y demás. En esa tarea estamos comprometidos en este momento que te hablo. Se está realizando una visita a Cuba del Secretario de Estado Administrativo de Economía de Hungría. Y el viernes 12 de mayo pasado se firmó un nuevo acuerdo económico bilateral. En febrero habíamos firmado el Nuevo Acuerdo Cultural, que pienso sientan las bases para hacer avanzar las relaciones bilaterales en temas concretos.
Bueno, tenemos relaciones amistosas con varias universidades húngaras. Los rectores de un grupo de universidades están asistiendo, casi anualmente diría, a un evento que se celebra en Cuba, “Universidad 2006” fue este año. Se designa según el año en que se está celebrando. Ya habían asistido unos cuantos de ellos a “Universidad 2005”. Lo que sorprendió en 2006 fue el tamaño del grupo. Fue grande. Y tratamos que se mantengan y desarrollen estos contactos entre nuestras universidades y rectores de los dos países. Trabajamos asimismo la posibilidad de realizar proyectos de investigación en algún campo de mutuo interés. Hungría tiene un alto desarrollo en el campo de los productos farmacéuticos y biotecnológicos. Y si comparamos, Cuba tiene buen desarrollo en estos sectores. En el pasado teníamos un buen intercambio en los campos referidos. Por supuesto doy por sentado que el de ustedes es más alto, pero estamos trabajando en ellos desde el ’82 y nos hemos desarrollado mucho. Como ves desde hace más de 20 años.
Aranyos E.: Y lo que mencionó usted, que han hecho un nuevo acuerdo bilateral....¿en qué se mejoró?
Embajadora: No, no es un problema de mejoría. El asunto es que cuando ustedes entran en la Unión Europea los acuerdos anteriores cesan. Lo que se trató fue de firmar uno nuevo. Y se firmó el Acuerdo Económico Bilateral que ya te mencioné. Ahora tenemos que trabajar mucho para concretar negocios mutuamente ventajosos. De todas formas, el contenido se había perdido. En estos 16 años hemos tratado de ir poquito a poquito reconstruyendo lo que existió, porque desapareció totalmente, tanto para Cuba como para Hungría. Por ejemplo, cuando tu no habías nacido, aquí venían las naranjas y las toronjas de Cuba, pregúntale a tu mamá y tu papá, pero ahora no las ves porque van a otros destinos. Entonces tristemente, estamos en el afán de recuperarlas. Vine con el objetivo de lograr que las relaciones de Cuba y Hungría sean las mejores. Ahora los cítricos cubanos se venden mayormente a países de Europa Occidental, una buena parte a Holanda, Inglaterra o Francia, viejos miembros de la Comunidad Europea.
¿Si deseas preguntarme algo más?
Aranyos E.: Vale, vale, vale. Y entonces ¿cuáles serían los tres temas fundamentales que definen las relaciones entre ambos países?
Embajadora: Mira, primero, indudablemente hay que partir del hecho de que ustedes ya son miembros de la Unión Europea y Cuba es un país subdesarrollado, pero desde luego yo puedo decirte que tengo las mejores relaciones en todas las esferas oficiales. Me he sentido escuchada, bien atendida. En realidad ustedes tienen muy buenos diplomáticos, muy profesionales. Y no quiere decir eso que tengamos una coincidencia total. A mi no me gusta decir mentiras, eso no es así. Pero aún cuando tenemos diferencias las hemos discutido siempre de una forma muy civilizada, amistosa. Las diferencias existen, que como es lógico, no? (risas). No me gusta hacer comparaciones, ni herir a nadie, solo puedo asegurarte que me he sentido muy bien aquí. Desde el punto de vista del trabajo, me esfuerzo grandemente. Es como un edificio al que debes reconstruirle los cimientos. Y lo vas haciendo ladrillo a ladrillo. En esa tarea estamos, construyendo, con la ayuda de empresarios y hombres de negocios húngaros, que realizan un esfuerzo igualmente en países vecinos de Hungría, y también, claro, con el esfuerzo de Cuba.
El Secretario de Estado húngaro fue acompañado a Cuba por un número de empresarios. A pesar de que en un primer momento y debido a las inundaciones, la visita debió posponerse se concretó posteriormente. Los hombres negocios mostraron su interés. Me han visitado y visitan otros muchos empresarios; lo que indica que el interés existe y es creciente, veremos qué podemos hacer.
Desde este punto de vista no tengo problemas, lo que hay es que seguir trabajando. En cuanto a otros ministros, el resto, bueno, firmamos el Acuerdo Cultural, en el que están envueltos los Ministerios de Cultura y Patrimonio y Educación de Hungría con los homólogos cubanos, más la Academia de Ciencia de Cuba. Cada vez que los necesitamos nos apoyan y ayudan. Me he sentido bien y creo que podemos hacer muchas cosas. En ese esfuerzo estamos comprometidos. Aquí se quiere a Cuba y en mi país hay una gran cantidad de personas que estudió acá, que recuerdan al país con amor y simpatía. Recuerdan las bellezas de Hungría y de su capital. ¿Qué cosa, no? A la inversa sucede lo mismo. En cada lugar que voy siempre hay alguien que estuvo en Cuba, que estudió en mi país y eso también me ayuda. Me ayuda muchísimo. Llegar a todas partes y ver en la cara la simpatía de la gente, los que han ido y han disfrutado allá. Ciertamente nuestro pueblo es cariñoso, muy abierto, como todos los caribeños.
Aranyos E.: Pero digamos, ¿qué serían las cosas que ahora hacen falta?
Embajadora: Las cosas que estamos haciendo. Tú puedes firmar un documento o 10, pero si no le pones algo dentro, es papel que no sirve de nada. Pero no teníamos documentos y entonces ahora los estamos teniendo. Es decir una base legal donde poder construir este edificio del que yo te hablaba.
Tendremos en el área cultural que ejecutar acciones. Pensamos en una semana de cine húngaro, porque cada año hay un Festival Internacional de Cine en Cuba, mayormente latinoamericano, pero paralelamente se hacen semanas de cine y se organizan con otros países de Europa, África o Asia. El Embajador de Hungría en La Habana es muy activo y quisiera organizar esta semana una de cine cubano en Budapest. Ambos trabajamos en esa dirección.
El año pasado logramos exponer un ciclo de películas cubanas en coordinación con el Instituto Cervantes, fue por el período vacacional. Los dos meses de verano hubo programación con películas cubanas, exhibición de documentales. ¿No sé si estuviste en la ocasión?
Aranyos E.: Sí, yo suelo ir al Cervantes.
Embajadora: El año pasado hubo unas jornadas allí, vamos a calificarlas de muy bonitas. Pero bueno, eso no es bilateral, eso es con España y con el Instituto Cervantes. Pero queremos un poco hacer eso bilateralmente. Ahora pusimos una película en la Semana Iberoamericana en Pest. El Primer Secretario ofreció una conferencia sobre el patrimonio cultural de Cuba. Esto hay que irlo componiendo poco a poco, pero vamos a decir, organizándolo desde el punto de vista oficial. Con unas acciones y otras vamos “llenando” el Nuevo Convenio Cultural, Educativo y Científico. Aparecerán nuevos intereses y acciones. Los rectores, por ejemplo, están muy entusiasmados. Hay muchas cosas que podemos ir plasmando para que se hagan regulares los intercambios. Hay un interés enorme por traer artistas cubanos. Lo mismo de ópera, danza, ballet clásico, u otros grupos musicales.
Aranyos E.: ¿De baile?
Embajadora: De baile, de cualquier tipo de baile. El Ballet Nacional de Cuba es famoso en el mundo, muy conocido también en Hungría, pero también tenemos el ballet folclórico o la danza contemporánea, que tienen una altísima calidad.
Hasta ahora lo que recibimos de conjuntos artísticos cubanos aquí en Hungría viene por la vía comercial en su mayoría. Me entero porque la gente empieza a llamarme: “Sonia, que viene...!” Y ahorita fui hace unos días a ver un espectáculo muy bonito: “Lady salsa”. Me sorprendió ver el teatro lleno. La gente lo disfrutó muchísimo. El año pasado fui a ver a Omara Portuondo que vino con el Buena Vista Social Club, también a teatro lleno. Todo esto por la vía comercial. Yo quisiera lograr intercambios bilaterales aunque naturalmente se mantenga la actuación de artistas cubanos contratados. La tarea, te reitero, es la de hacer más activo el intercambio entre nuestros pueblos. Lo mismo culturales, que científicos, comerciales. Todos. Hemos perdido mucho en estos 16 años y queremos recuperar lo posible.
Aranyos E.: ¿El perfil de la colectividad cubana en Hungría?
Embajadora: La base de eso mejor te la daría mi esposo, que es cónsul. Pero en sentido general lo que más tenemos aquí son muchachas jóvenes que se vinieron en los ’80 a trabajar en la industria textil.
Aranyos E.: ¿Textil?
Embajadora: En textiles.
Aranyos E.: ¿Y esto en qué año era?
Embajadora: Mayormente en los ’80. Bueno, yo te llamo después a mi esposo para que te dé los datos más exactos, pero es así. Mayormente son mujeres, vinieron muy jovencitas, se enamoraron aquí, se casaron, tuvieron sus hijos, húngaros. Muchos ya no hablan el español sino el húngaro. Algunas han tenido el cuidado de enseñarles el español, pero no todas y bueno, se sienten bien aquí. Van a Cuba regularmente, cuando pueden, porque el pasaje no es muy barato. También hay algunos profesionales que estudiaron y se graduaron aquí. Hoy están trabajando y contribuyendo en esta sociedad. Conozco a uno que está en Szeged. Allí igualmente viven algunas de las textileras del grupito que se quedó en Hungría. La colonia cubana aquí es de unas 300 personas, no más.
Aranyos E.: ¿300, no más?
Embajadora: No más. Alrededor de 300 según los datos que ha obtenido mi esposo desde que estamos acá.
Aranyos E.: ¿Hubo cubanos que estudiaron medicina en Hungría?
Embajadora: En Cuba debe haber unos cuantos. Debí hacerme una pequeña operación en la mano y la doctora que me atendió, el postoperatorio, estudió, se enamoró y se casó en Hungría. Conserva un amor intenso por este país. Ella es sin embargo, la única persona en Cuba que yo conozco, que estudió medicina en Hungría. Pero debe haber otros, naturalmente. Sin embargo aquí, en Hungría, que yo sepa, no he conocido ningún médico de origen cubano. El médico que nos atiende en ocasiones es ecuatoriano y es un amor de persona, trabaja en un hospital de Budapest.
(dirigiéndose a su marido) Mi amor, me hace falta que vengas un momentito para una pregunta que Eszter me está haciendo. Mi esposo es Cónsul. Mi predecesor era el Embajador y la esposa era Cónsul. Y ahora es al revés (risas). Otro grupo representativo de cubanos residentes en Hungría es el de los músicos.
Aranyos E.: Buenos días (dirigiéndose al Cónsul)
Cónsul: Buenos días
Embajadora: Eszter es la periodista que vino a hacerme la entrevista. Pero una de las preguntas... Siéntate un momentito mi amor. Mira, una de las preguntas que me hace es cuál es el perfil de los cubanos que viven aquí. Y yo le dije, bueno, primero las textileras y algunos profesionales y que en total son alrededor de 300. Pero yo no sé si le puedes agregar algo más. Profesionales hay más, ingenieras...
Cónsul: La mayoría hasta hace algún tiempo eran profesionales, ahora no son muchos, se han trasladado para Alemania, Finlandia y España.
Aranyos E.: ¿Y en qué año emigraron?
Cónsul: Después del cambio de sistema.
Aranyos E.: ¿Después del cambio?
Cónsul: Si, después.
Cónsul: Actualmente lo que se está produciendo más son los matrimonios entre cubanos y húngaros. Van a Cuba como turistas, se enamoran allá, se casan y vienen para acá. Lo mismo húngaros con cubanas, que húngaras con cubanos.
Embajadora: Pero ha sido en los últimos años.
Cónsul: Y no es la mayoría.
Embajadora: ¿Pero la característica de los que están, de esa comunidad que lleva más años?
Cónsul: ¿La característica? Son gente trabajadora que goza de prestigio entre los húngaros y en la sociedad húngara.
Embajadora: Mayormente no tienen un nivel económico alto.
Cónsul: No tienen en general un nivel de ingresos alto. En cuanto a lo cultural depende si es la inmigración de las textileras... ellas fueron trabajadoras cooperantes y poseen un nivel cultural medio. Esa es la mayoría actualmente. Los profesionales fueron mayoría en un momento determinado, pero como emigraron hacia otros países más desarrollados de Europa y pensaron que les ofrecían más posibilidades económicas...
Aranyos E.: ¿Entonces los que se venían antes fueron los que primero emigraron?
Cónsul: Mira, lo principal es que los primeros cubanos que se radicaron aquí fueron por las técnicas, las cooperantes de las que te he hablado. Para que me entiendas mejor, vinieron durante el Socialismo para cooperar en ramas específicas en las cuales los húngaros estaban muy desarrollados y nosotros necesitábamos cooperación. Nosotros teníamos mucha mano de obra pero no teníamos empleo para todo el mundo en esa época y aquí había necesidad de ella.
Aranyos E.: ¿Y esto en los años ’70 u ’80?
Cónsul: ’70, setenta y pico. Fueron también húngaros a trabajar en Cuba. La mayoría eran técnicos que iban con sus familias, esposa e hijos. Aunque algunos se iban solos.
Embajadora: Ildiko, nuestra secretaria, es hija de uno de esos técnicos húngaros ingenieros que trabajaron en Cuba.
Cónsul: Se formó la familia....
Embajadora: Ella estudió, las hermanas estudiaron unos años allá, vamos a decir la secundaria y la pre en Cuba.
Eszter, puedes fumar si quieres. Yo fumo y él fumó hasta hace 3 años.
Cónsul: El empleado húngaro que trabaja con nosotros nos dice que su mamá trabajó en una textilera. Lo fundamental es que los estudiantes que vinieron aquí a estudiar en la Universidad, muchos se enamoraron, ellos y ellas, se casaron aquí y se quedaron a vivir. Había tanto hombres como mujeres de la rama textil y de la rama universitaria que se quedaron aquí. No quiere decir que las textileras eran mayoría. En cuanto a los que vinieron a estudiar no te puedo decir si hubo mayoría de mujeres u hombres.
Embajadora: Eran muy jóvenes.
Cónsul: Claro. Estaban solos, lejos de la familia, iban cada dos años a Cuba. Entonces todo eso: se enamoraron, se casaron, tuvieron hijos y cuando hubo el cambio de sistema con Cuba no tuvieron problema ninguno Ellos se quedaron aquí. Se habían quedado desde antes.
Aranyos E.: ¿Y más o menos cuándo se fueron de Hungría?
Cónsul: Eso no te lo puedo decir.
Embajadora: Ese cuento, esa historia, está tratando de averiguar (risas), de organizar todo. Lo que parece es que antes la comunidad cubana fue un poco mayor aquí.
Cónsul: Era bastante grande. Eso es lo que he visto en el tiempo que llevo aquí, que es un año, o sea el 31 de mayo voy a cumplir un año.
Embajadora: Él lleva menos que yo porque llegó unos meses después que yo.
Cónsul: Yo lo que he visto es cubanos que me han dicho: “ Me voy a trabajar, pero me voy a trabajar para Alemania, para Finlandia y para España”. Son los tres puntos para los cuales me han dicho que quieren sus expedientes, para los consulados cubanos en esos lugares. Esos son los tres lugares fundamentales. Son los tres lugares que he visto: Finlandia, Alemania y España.
Aranyos E.: De estos se entiende más España y Alemania. ¿Pero Finlandia?
Embajadora: El más lejano está en Irlanda, allá tenemos uno.
Cónsul: En Australia. (risas). Si, cubanos hay donde quieras.
Embajadora: Bueno, pero húngaros hay también en muchas partes del mundo.
Cónsul: En Canadá hay un jazzista, un pianista: Vic Vogel, fantástico. Es un húngaro.
Aranyos E.: ¿Si?
Cónsul: Si.
Aranyos E.: Eso no sabía.
Cónsul: Vic Vogel, fantástico. Y muy bueno, muy bueno. Yo creo que tengo una foto de él ahí. Espérate un momento
Aranyos E.: ¿Y su experiencia con el idioma húngaro?
Embajadora: Yo trabajo con el inglés aquí, la realidad es esta. Y por suerte en todos los ministerios aquí, en todos los organismos oficiales no tengo ninguna dificultad. En muchos casos, como tú, hablan español, así que no tengo ningún problema. Y me pasó como en Holanda, imposible aprender el holandés tampoco y trabajaba igual con el inglés y el español. Se me van pegando cosas como es natural, no? pero no creo que pueda evolucionar hasta ese grado de hablar húngaro.
Aranyos E.: Nada más nos falta una foto.
Embajadora: Pues cuando tú quieras nos tomamos la foto contigo.
Aranyos E.: ¿Si?
Embajadora: Ok.
Cónsul: Listo. Es un húngaro. Es el cincuenta aniversario. El cincuenta aniversario de su vida artística (habla del jazzista húngaro Vic Vogel)
Embajadora: Ahora que tiene un nombre que no parece húngaro.
Cónsul: Sí, pero es húngaro.
Aranyos E.: Para nada.
Cónsul: Pero él cambió.... el Vic ese es un cambio para un nombre artístico que él hizo.
Aranyos E.: El Volger ya parece más húngaro, porque en alemán significa pájaro.
Embajadora: ¿Si?
Aranyos E.: Si, el pájaro.
Cónsul: Vic estuvo dos años aquí estudiando. Cuando el cambio de sistema se fue.
Entrevista con Szabó Ferenc, Cónsul General de Hungría en Barcelona
por Ábel Bereményi
Barcelona, 3 de julio de 2006
Nací en Budapest, el día 19 de marzo de 1955, ya cumplí los 51 años.
Los estudios. La educación elemental la cursé en una escuela de música y la disfruté mucho. Se llamaba Zoltán Kodály, pero todo el mundo la conocía por el nombre de la calle donde estaba: Lórántffy Zsuzsanna. Era una escuela bastante famosa. Ahí aprendí a tocar el piano y también formé parte del grupo de danza y del coro. Tengo un sentido especial para la música.
Después, para aprender español, pasé a la escuela secundaria Vörösmarty. En esa época lo que más me interesaba era América Latina, sobre todo los temas de actualidad y el español, aunque todavía no había tomado la decisión de seguir la carrera diplomática.
Cuando tuve que elegir la universidad pensé sobre todo en algún trabajo que me permitiese vivir en el extranjero. Ahí pensé en el servicio diplomático, pero también en el comercio internacional. Entonces escogí la Universidad de Ciencias Económicas, que en esos tiempos se llamaba Karl Marx. Después del primer año me especialicé en relaciones internacionales, ya preparándome seriamente para ser diplomático. En 1978 terminé la universidad y ese mismo primero de septiembre comencé a trabajar en el Ministerio.
Después de poco más de año y medio me dijeron que me iba a trabajar al extranjero, a otro continente. Enseguida pensé que sería en América Latina y me alegré mucho. Había hecho mi tesis en la Universidad de México y estaba seguro que me enviarían allí o a otro país del mismo continente.
Al final me dijeron que el puesto era para Angola, en África. Me quedé de piedra, tan sorprendido que no supe que decir.
¿A qué se debió esa decisión?
Uno de mis colegas se había puesto enfermo. Buscaban a alguien que hablase portugués y fuese joven. Aunque yo no hablaba portugués me dijeron que el español era bastante parecido y siendo yo joven, situaciones más difíciles podría aguantar.
En los años ’80, en Angola, la situación era realmente difícil. Estaban en guerra civil. Pero al final tomé la decisión de ir. Podía aprender otro idioma y todavía era bastante joven para aguantar esas y otras condiciones. Con el tiempo me di cuenta que había tomado la decisión correcta.
Pese a lo complicado del ambiente aprendí portugués y descubrí un país maravilloso, tanto por la naturaleza como por su gente, muy agradable y muy simpática.
Después de este servicio volví a trabajar en el Ministerio y en 1986 fui designado para nuestra Embajada en Caracas, Venezuela, donde viví con mi familia cuatro años. Aquí las condiciones de trabajo fueron mejores y refresqué mi español, que había sido desplazado por el portugués del tiempo en Angola.
En 1990 pasé de Caracas, otra vez al Ministerio y a los 4 años participé en una misión de las Naciones Unidas en Angola como observador de paz. Fueron 9 meses, una experiencia muy interesante que me permitió conocer cómo se trabaja en una organización internacional.
Finalmente en 1994 dejé el Ministerio. Quería dejar de trabajar por un tiempo en el extranjero, pero las condiciones económicas, si decidía quedarme en Hungría, no eran las mejores. Así que acepté irme a trabajar a una empresa privada. Estuve en el ámbito de los negocios unos 8 años, en un par de empresas.
¿En qué país?
En Hungría mismo. Fue muy bueno conocer el terreno de lo privado para complementar mi experiencia con las instituciones públicas; pero en 2002 volví una vez más al Ministerio. Primero trabajé en el departamento de prensa y después, dos años y medio, como Portavoz adjunto del Ministerio. Y en este cargo me encontraron cuando mi antecesor fue nombrado Consejero Político del nuevo Presidente de la república de Hungría y me ofrecieron el puesto de Cónsul General, aquí en Barcelona, donde llegué el 10 de enero de este año, 2006.
¿Qué imagen tenías al principio de llegar y tienes ahora de Catalunya y de los catalanes, desde que eres Cónsul General en este país?
Antes de hablar de mis impresiones me gustaría comentarte las observaciones que me hicieron, tanto colegas como otros funcionarios del Ministerio, cuando se enteraron que iba a ser el nuevo Cónsul General de Barcelona. Esto todavía en Hungría.
Todos me decían que no tenía ni idea de la suerte que me había tocado. Iba a venir al mejor lugar del servicio diplomático de Hungría, a la ciudad más agradable y más bonita que existe. Una ciudad que tiene la más variada gama de programas culturales y deportivos, todos del mejor nivel. Barcelona es un sitio ideal para vivir y para trabajar. Siempre hay algo interesante que hacer. Es imposible aburrirse, hay tantas posibilidades que es difícil dar abasto con todas.
Y bueno, acompañado de esta envidiable sensación, llegué a Barcelona.
¿Tus colegas se referían a Barcelona o a Catalunya?
A Barcelona. La mayoría solo conoce la ciudad. Conocen poco del resto de Catalunya y de la zona de jurisdicción del Consulado General. Y en el servicio diplomático, como ya te he dicho, todos coinciden en que es uno de los mejores lugares para vivir. Personalmente y después de los 6 meses que aquí llevo, puedo decirte, yo también, que es una ciudad extraordinaria, a pesar que el trabajo es más de lo que esperaba.
Antes de venirme para aquí, mis colegas del departamento del Portavoz, me decían que por fin iba a descansar un poco después de tanto trabajo en el Ministerio, pero la verdad es que no puedo decir que descansar sea una de mis ocupaciones principales. Aquí hay mucho trabajo. Hay muchas actividades y me gusta. Prácticamente no tengo ningún día sin algún evento oficial: recepciones, encuentros bilaterales, visitas a empresas, reuniones con el cuerpo consular o con las autoridades catalanas.
La actividad diplomática es enorme. Y si después queda algo de tiempo libre aprovecho para disfrutar de las numerosas ofertas culturales o turísticas de Catalunya. Catalunya es más que Barcelona y esa diversidad que ofrece me encanta. Puedes ir al más apartado y pequeño pueblo, por ejemplo, cerca de las montañas, y seguro que encuentras algo interesante para visitar, por ejemplo, de la Edad Media. Y después de pasear por allí un rato, también con seguridad, vas a encontrar un encantador restaurante donde vas a comer de maravilla. Y así, sin parar, podrías seguir de pueblo en pueblo.
Eso es lo que me gusta tanto de Catalunya: que la gente no está obligada a quedarse en la ciudad de Barcelona o simplemente a ir a la playa. Tengo que confesártelo: nunca había estado en ningún lugar del mundo con tanta variedad.
La gente también es muy simpática. Los catalanes son muy amables y es una pena que no hable catalán. Lo entiendo bastante, pero cuando quiero hablar me confundo con el castellano. Tal vez un poco más adelante.
¿Y cómo ves el tema de la identidad catalana y de la identidad española, a veces enfrentadas?
No puedo sentir lo que siente uno u otro. Solo puedo ver el proceso desde fuera. Eso tal vez me da otra visión. Lo que yo pienso es que después de tantos años de represión es natural, cuando finalmente se abren las puertas, que la gente quiera avanzar más rápido de lo normal. A veces las cosas suceden a un ritmo que todo el mundo puede seguir; en otras ocasiones resulta difícil seguir e incluso comprender. En Catalunya y en el resto de España la gente es adulta, todos los temas se pueden discutir y en realidad no existen grandes controversias entre unos y otros. Ahora se trata de encontrar un puente entre las condiciones actuales y las que se pretenden para el futuro. Por ejemplo, l’Estatut llegó después de muchos obstáculos pero ofrece mucha más libertad y autonomía a Catalunya y a los catalanes. Y probablemente también terminará sumando seguidores en otras autonomías de España.
Los que tienen miedo que se pierda la unidad del país van a terminar comprendiendo que la unidad no significa el mantenimiento rígido de un sistema. Un país puede perfectamente funcionar basándose en la cooperación y en el pluralismo de sus autonomías, con sus características especiales y no solo porque se encuentren en la costa o en el centro del país, sino también por tener raíces culturales étnicas diferentes. Se puede construir un sistema autonómico que respete las diferencias y en el que, a partir de la cooperación, todo el mundo entienda y respete al otro, y juntos puedan conseguir mucho más.
¿Cuales serían los tres temas fundamentales que definen las relaciones entre ambos países, entre Hungría y Catalunya o entre Hungría y España?
El primer tema es lo histórico, con Violant D’Hongria, la esposa de Jaume I. Ese matrimonio fue un hecho que predestinó muchas cosas. Ocurrió cuando Hungría estaba en los comienzos de incorporarse a Europa. En el año 1000 el Papa había coronado al primer rey húngaro y todavía se necesitaba tiempo para que el resto de países europeos cristianos, con sistemas de estado moderno, nos aceptasen como a un igual.
Y la relación se ha mantenido viva y ahora existe, por ejemplo, un importante plan conjunto entre Catalunya y Hungría para 2008. Vamos a organizar una exposición en común con el lema “Hungría tan lejos y tan cerca” que va a tratar, justamente, de las relaciones históricas entre Hungría y Catalunya. Y de aquí en más espero que también podamos mostrar qué nuevas posibilidades existen y pueden existir.
Y ahora el segundo tema, muy importante: el de los lazos económicos entre Hungría y Catalunya; lazos que puedan unir a las empresas catalanas y húngaras. Estamos trabajando en eso, porque si bien las relaciones culturales son muy importantes, las económicas son el pilar fundamental. Necesitamos, a través del servicio diplomático, fortalecer los contactos entre las empresas pequeñas y medianas, especialmente; porque las empresas grandes, las multinacionales, tienen otro tipo de dinámica. Los representantes de las empresas pequeñas y medianas son profesionales que no solamente establecen contactos por motivos económicos sino también por motivos personales. Para ellos es muy importante la relación cara a cara, el trato personal, la simpatía del otro y constatar que la relación es llevadera, fructífera y durable.
Esto fortalece el contacto entre los pueblos y por ende el turismo.
Hungría está ofreciendo cada vez más oportunidades directas al turismo catalán porque en general la gente no considera como destino principal Hungría, sino, en el mejor de los casos, como parte de un tour por Viena y Praga. Pero realmente vale la pena visitarnos y no solo Budapest, sino también otras ciudades que tienen cosas muy interesantes.
Tenemos programas culturales muy buenos y especialmente interesantes para los catalanes. La cocina húngara también es muy buena y diferente de la del resto de los países de Europa Central. Ni que hablar de las famosas aguas termales.
Seguro que vamos a mejorar las relaciones turísticas en un futuro próximo.
Volviendo a Catalunya, ¿qué perfil tiene la colectividad de los húngaros en Catalunya, es un perfil homogéneo?
La comunidad húngara aquí, en Catalunya, es muy pequeña.
¿Cuántos somos?
No tenemos un número exacto. Según los cálculos del consulado, en Barcelona y en los alrededores, entre 300 y 400. En toda Catalunya no más de 1000. No tenemos un número exacto porque nadie está obligado a registrase en el consulado y solo podemos calcular el número a través de los asuntos consulares: cuando alguien solicita la renovación del pasaporte o algún documento desde Hungría.
No hay muchos húngaros y partiendo de ahí, decir que no existe un carácter claro y determinado del colectivo. Los húngaros trabajan en diferentes terrenos. Algunos son profesores, otros son empresarios; algunos solo pasan aquí un año o un poco más, para estudiar en alguna universidad; otros simplemente viven aquí porque compraron una segunda residencia y reparten su tiempo entre Hungría y Catalunya; y otros llevan aquí muchos años y ya están jubilados. Es una mezcla, no existe un carácter único, ni una cohesión fuerte de grupo. A veces nos reunimos, pero pocos. Esto, para mi, significa dos cosas: por un lado que unos encontraron aquí una vida normal y no necesitan del apoyo permanente del grupo; y que otros tienen tanto trabajo y tan poco tiempo libre que no pueden dedicarse mucho a las organizaciones nacionales, que son muy útiles, pero que también quitan mucho tiempo a la profesión.
Por otra parte nadie tiene problemas con los húngaros y no lo digo solo yo, sino es lo que me repitieron en las visitas de presentación las autoridades catalanas: “Con los húngaros no hay problema”. Y esto es bueno tomando en cuenta lo que dicen en relación a los ciudadanos de otros países de Europa del Este, que es como aquí llaman, en forma global, a aquellos que llegan de más allá de Austria.
Incluso sorprende la fama que tienen en Catalunya algunos personajes húngaros, como por ejemplo Ladislao Kubala, estrella de fútbol de los ’50.
Y para finalizar y fuera del paquete de preguntas que compartimos con el resto de diplomáticos, me gustaría preguntarte, dada tu larga trayectoria en el servicio diplomático húngaro, cómo ha cambiado tu trabajo como Cónsul habiendo sido representante de un país dictatorial, durante el período comunista y ahora, de un estado democrático.
Si, realmente hubo un sistema político-económico bastante diferente del actual y también del que había en los países e Europa Occidental. Afortunadamente podemos decir que Hungría estaba en una situación diferente de la de los otros países del bloque, como por ejemplo Checoslovaquia, Polonia, Alemania Oriental, Rumanía o Bulgaria. Hungría era diferente y eso ayudó a que nosotros nos acostumbrásemos más fácilmente a los cambios de sistema.
Durante esos años, en el servicio diplomático, en el extranjero, también teníamos un comportamiento y un trato diferente de los otros miembros del Pacto de Varsovia. Recuerdo que al llegar a Angola había una situación bastante delicada: una guerra civil en la que participaban activamente no solo fuerzas angoleñas sino también de los países que apoyaban a uno u otro bando. De un lado estaban, in situ, la Unión Soviética, que en aquel tiempo todavía existía, y Cuba. Del otro lado, África del Sur, de forma presencial, y financiera, políticamente y militarmente los Estados Unidos. También estaba China que apoyaba a la oposición, que a su vez estaba apoyada por África del Sur y EE.UU.
A pesar de ello, dentro de la comunidad diplomática, no había mayores problemas. La separación interna no era tan políticamente clara y nosotros, por ejemplo, mantuvimos contactos con los otros diplomáticos de los países occidentales y yo personalmente tenía muy buena relación con el personal de la embajada de España e Italia. El idioma ayudaba y regularmente íbamos juntos a la playa, cerca de la capital, porque por la guerra no podíamos salir muy lejos, y pasamos ahí todo el domingo, cada uno con su familia. La pasábamos muy bien.
Lo mismo me ocurrió en Venezuela. Nuestra embajada era mirada de forma diferente a la de los otros países de Europa del Este. Lo que era interesante era que, en ambos países, fui invitado regularmente a recepciones o encuentros adonde no invitaban a los otros diplomáticos del Pacto de Varsovia.
Y eso una vez me lo explicó un diplomático alemán, en aquel tiempo había dos Alemanias, este era de la Occidental, y me dijo que me invitaban a mi y no a los otros porque conmigo podían conversar de otros temas más allá de los estrictamente protocolares y diplomáticos y por eso yo era bienvenido en esas recepciones o conferencias. De los otros no podía decir lo mismo. Era algo personal.
¿Te consideras entonces un diplomático diplomático?
Me parece que yo no soy muy rigurosamente diplomático, al menos no lo que el común suele pensar sobre los diplomáticos. Yo pienso que para mantener y después desarrollar las relaciones personales la gente tiene que olvidar que tiene un rango o un cargo. Lo más importante es presentarse como una persona cotidiana y no simplemente jugar un papel, porque sino no sirve. Si no sale desde dentro puedes perder tu estabilidad emocional y la seguridad en ti mismo, y los que están a tu alrededor no sabrán nunca cuál es la cara verdadera y cuál la falsa.
Para mi el cargo no es para recibir una atención especial o para mantenerme lejos de la gente, es para trabajar. Porque a pesar que tengo una opinión oficial, las instrucciones de mi ministerio, eso no impide que tenga una opinión personal de las cosas. Si estoy conversando con alguien también y claro, la defiendo, pero también puedo reconocer si me equivoco.
Visita de Juan Antonio Rodríguez Guaje, Ministro Consejero - Encargado de Negocios de la Embajada de Venezuela, a Radio Caramba
Radio Caramba: ¿Cómo has encontrado la receptividad del húngaro hacia los latinos, tú que recién has asumido la Embajada de Venezuela en Budapest?
Consejero Juan Antonio Rodríguez Guaje: La gente ha sido bastante cariñosa conmigo, muy amable y me ha brindado bastante apoyo. Tenía un poquito mis reservas. Por ser otro clima, otro ambiente, pensé que la gente podría ser un poquito más retraída con uno, pero conmigo se han portado excelente. Es gente muy cariñosa, estupenda.
R.C.: Estoy de acuerdo contigo. Y en la Embajada, Juan, ¿qué planes y programas tienen planteados como relación multilateral entre Venezuela y Hungría?
J.A.R.G.: Te cuento que tenemos previsto para este año fortalecer un poco más las relaciones entre los dos países porque hay una cantidad de cosas nuevas que están sucediendo que son de interés tanto para Venezuela como para Hungría. En Venezuela, como tú sabes, estamos viviendo un proceso político bastante agitado, pero muy interesante. Es la primera vez que en Venezuela se habla de revolución y aquí en Hungría hay una experiencia bastante grande en lo que al término revolución se refiere.
Por otra parte vamos a ver si buscamos también apoyo para que vengan algunos artistas venezolanos a exponer sus obras acá, artistas del campo de la música, de las artes, de la pintura y también del baile.
También queremos hacer bastante hincapié en la parte económica: tratar de que los ciudadanos húngaros vayan a Venezuela a ver el potencial en materia de intercambio comercial para traer algunos productos venezolanos a Hungría.
En el próximo mes de octubre se va a iniciar en Venezuela una exposición de turismo, que se llama Fitcar. Esta es la segunda exposición y se ha invitado al sector turístico de Hungría para que vaya a Venezuela y se puedan establecer líneas de intercambio entre los dos países.
Tenemos buenas ideas y buenas iniciativas para sacar el mejor provecho. Creo que el intercambio turístico va a ser muy importante para Hungría. Esta ciudad es preciosa, así que aquí hay muchas cosas que los venezolanos van a poder disfrutar, así como también los húngaros podrán ir a Venezuela y disfrutar de nuestros paisajes tropicales, playas y montañas.
R.C.: Imagínate en diciembre que vayan turistas húngaros a Venezuela y puedan disfrutar de nuestras comidas típicas, de la hallaca, por ejemplo; que puedan disfrutar de nuestra música, de la gaita. Es algo interesante.
Hablemos un poquito de la gaita.
J.A.R.G.: La gaita es una música venezolana típica del mes de diciembre. Es digamos la Navidad que empezamos a tocar allá desde mediados de octubre hasta los primeros días de noviembre. Comienza con la fiesta de la Chinita, que es la virgen de la Chiquinquirá, en la ciudad de Maracaibo. Es muy famosa y también muy milagrosa, para las personas que tienen fé.
Es una música muy entusiasta, muy alegre y ha sido utilizada también para hacer algún tipo de música tipo protesta, para cuestiones políticas. De repente la gente saca una gaita quejándose porque el gobierno ha hecho algo que no le gusta. La gente expresa ese sentimiento a través de la música.
Además con esta música bien alegre se hace un pequeño resumen de lo que ha pasado durante todo durante el año.
R.C.: Y también permite transmitir lo cotidiano: lo que nos ocurrió a todas las personas, todo lo relacionado con el amor.
J.A.R.G.: Para los venezolanos, las Navidades son una fiestas especiales y exclusivas. El país prácticamente se paraliza en el mes de diciembre. Todo el mundo sale de vacaciones y entonces se dedica a la compra de los regalos para el niño Jesús y para los amigos. La alimentación para esas fechas es fundamental. Cambia totalmente el ritmo cotidiano de comidas en el país. Hay un plato muy popular que se llama la hallaca, es un plato que está hecho con harina de maíz y tiene una serie de sazones. Se le incluye carne de cerdo, pollo o carne de res. Ahí se le ponen algunos implementos adicionales como aceitunas, pasas o ciruelas y después se envuelve la hallaca en una hoja de la mata de plátano y se pone a sancochar. Este plato navideño es para la Noche Buena de Navidad y el Año Nuevo.
Se reúne toda la familia: los tíos, los hermanos, los primos... Todos se sientan para deleitarse con estos platos que van ligados a unas cosas muy típicas como es el pan de jamón. Es un pan relleno con jamón, pasitas y también otras frutitas por ahí que le ponen.
Y después tenemos también una bebida típica: el ponche crema, que es a base de ron. Tiene un poquito de licor, leche condensada y leche en polvo.
R.C.: Y huevo. Y es muy parecido a esta bebida que se consigue aquí en Hungría, el licor de huevo.
Entonces empezáis a celebrar la Navidad en octubre.
J.A.R.G.: Si, allí en Venezuela la gente en octubre empieza ya a cambiar todos sus hábitos. A medida que se acerca la fecha de diciembre la gente ya es un alboroto.
R.C.: Y dijiste también que en los puestos de trabajo también se organizan fiestas.
J.A.R.G.: En las fiestas todos los ministerios, los bancos y las grandes empresas acostumbran a hacer una fiesta de fin de año. Se reúnen todos los de la empresa y se celebra con música, estos platos de comida y otros pasapalos de esa época del año. Es una fiesta total. Todo el mundo está volcado.
R.C.: Así que esperamos el producto de la labor de la Embajada de la República de Venezuela en Hungría y que la mayor cantidad de húngaros posible se sienta interesada por este cambio cultural tan interesante, tan exótico: una navidad sin nieve, en la playa, comiendo hallacas.
Suena genial, aunque no me imagino que los bancos húngaros organicen fiestas con gaitas. Sería todo un cambio de cultura.
J.A.R.G.: Si oyen una musiquita de esas yo te aseguro que más de un húngaro empieza a bailar, por lo menos a hacer algunos movimientos, porque es contagiosa. Es una música alegre y sin duda sería formidable que algunos ciudadanos de acá, de Hungría, pudieran viajar a Venezuela en esa época del año, huyéndole un poquito al frío, y disfrutar de algo totalmente diferente. Esa es una fecha exclusiva. Además el venezolano es muy hospitalario y muy entusiasta.
R.C.: Hay algo importante que yo creo que hay que resaltar y es que Venezuela tiene una oferta de espacios turísticos bastante amplia. Nosotros tenemos montañas de más de 5000 metros con nieves perpetuas, tenemos llanura, tenemos 1300 km de playa hacia el mar Caribe, tenemos jungla y tenemos hacia la frontera con Brasil, en el parque nacional Canaima, la cascada más alta del mundo, el Salto Ángel. Es algo bien interesante que en este país, que es de estatura mediana, podamos encontrar todas estas cosas.
J.A.R.G.: Y también tenemos un pequeño desierto, acuérdate.
R.C.: El desierto de Coro. Por eso te digo que en Venezuela lo tienes todo. Tienes llanura, tienes desierto, tienes selva, tienes montañas muy altas y todas las playas que quieras; entre las cuales me permito recomendarles, a todo el público oyente de Tilos Radio, que vayan por favor, no solo a Margarita, sino también al Parque Nacional los Roques, una maravilla natural, que es patrimonio no solo de todos los venezolanos sino de todo el mundo. Es un lugar que está prácticamente virgen, porque a raíz de medidas gubernamentales se detuvo lo que es la construcción; entonces la infraestructura que hay para el turismo está dimensionada para no afectar el medioambiente y poder mantener eso tan lindo, como lo puedes ver a través de las páginas web del ministerio de turismo de Venezuela.
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En esta ocasión el programa estuvo a cargo de Enrique y Kata.