sábado, diciembre 09, 2006

¡¡Adiós Panchito!!

por Kléber Mantilla


La primera vez que supe de Ferenc Puskas fue cuando miré una película de cine blanco y negro de la década de los 50. Mis anfitriones me dijeron que cuando se presentó por primera vez a una cancha de fútbol, los comentaristas se referían como un zurdo bajito y gordito. Pero también me anticiparon que era el mejor en lo que hacía: jugar al fútbol. Esas eran las imágenes del cuarto mejor futbolista del siglo XX.

Con la camiseta húngara marcó 83 goles en 84 partidos, entre 1945 y 1956, aunque pudieron ser muchos más, pues dejó de jugar por su país cuando emigró primero a Austria y luego a España, después del levantamiento húngaro contra de la ocupación de la URSS del 56. En los juegos olímpicos de 1952 alcanzó una medalla de oro para su país. “Cuando dejé Hungría y me sancionaron sin jugar, me juré que nunca volvería. Sin embargo, 25 años después, volví. El aeropuerto estaba atestado de gente gritando como si fuera una estrella del pop. En cuanto pude, visité el cementerio: no había visto la tumba de mi madre antes", le dijo Puskas al diario El País cuando le consultaron sobre las razones de aceptar la nacionalidad española.

En el mundial de Suiza de 1954, Hungría perdió la final contra Alemania Occidental (2-3). Según la opinión internacional porque Puskas estuvo lesionado. Luego de una suspensión de 18 meses jugó junto a Alfredo di Stefano, en el Real Madrid, donde logró hacer 35 goles en 39 partidos europeos. La copa europea ganó tres veces, siendo famosa la final de 1960, entre el Real y Eintracht Frankfort, anotando cuatro goles. En total fueron 512 goles, en 528 partidos. En España se nacionalizó y defendió esa selección en cuatro ocasiones, hasta la Copa del Mundo de Chile en 1962. Se retiró del fútbol en 1967. Pero también fue técnico del Colo Colo de Chile y en 1971, con el equipo griego Panathanaikos, llegó a la final de la copa europea.

Mientras la película narraba la historia del primer mundial televisado, pues nueve partidos se habrían retransmitido para todo Europa, se mencionaba en la selección húngara a Nandor Higdekuti, Czibor, Ferenc Puskas y Sandor Kocsis, el máximo goleador del torneo, como miembros del equipo dorado, que antes habían eliminado a Brasil con un 4-2. Ese partido fue bautizado como “la batalla de Berna” y en la semifinal cuando Hungría ganó a Uruguay 4 a 2. Estuvo muy cerca. Sin embargo, Puskas, el “Cañoncito” fue elegido el mejor jugador del Mundial de Suiza. Y su compañero, Sandor Kocsis, fue el máximo goleador del torneo con once goles.

El diario „Népszabadság” calcula que el costo de los funerales de Puskas bordea los dos millones de euros. En estos días los restos de Puskas se velan en la iglesia de San Esteban. Falleció el 17 de noviembre y será sepultado el 9 de diciembre. Un período digno para la despedida del mayor héroe deportivo magiar. En cambio, el diario „Magyar Hírlap” asegura que a su entierro en la Basílica, entre los asistentes constan: Ramón Calderón, presidente del Real Madrid, Franz Beckenbauer, la directiva y ex jugadores del equipo griego Panathinaikos y el vicepresidente de la UEFA y presidente de la Federación Española, Angel María Villar, entre otros, junto a 300 cantantes y 150 bailarines. La prensa señala que en el sepelio se colocará un cartel gigante en la Basílica y se encenderán 30 mil velas y 500 antorchas.

El director de cine Nimród Antall realizará una película sobre Puskas, mientras en las escuelas se dedicará una clase especial y un día de duelo en homenaje al más grande de todos. Otro productor, Adám Neményi, estrenará un documental el próximo año sobre la vida de „Pancho”, Puskas.

No hay comentarios: