sábado, septiembre 23, 2006

Visita de Juan Antonio Rodríguez Guaje, Ministro Consejero - Encargado de Negocios de la Embajada de Venezuela, a Radio Caramba

Radio Caramba: ¿Cómo has encontrado la receptividad del húngaro hacia los latinos, tú que recién has asumido la Embajada de Venezuela en Budapest?

Consejero Juan Antonio Rodríguez Guaje: La gente ha sido bastante cariñosa conmigo, muy amable y me ha brindado bastante apoyo. Tenía un poquito mis reservas. Por ser otro clima, otro ambiente, pensé que la gente podría ser un poquito más retraída con uno, pero conmigo se han portado excelente. Es gente muy cariñosa, estupenda.

R.C.: Estoy de acuerdo contigo. Y en la Embajada, Juan, ¿qué planes y programas tienen planteados como relación multilateral entre Venezuela y Hungría?

J.A.R.G.: Te cuento que tenemos previsto para este año fortalecer un poco más las relaciones entre los dos países porque hay una cantidad de cosas nuevas que están sucediendo que son de interés tanto para Venezuela como para Hungría. En Venezuela, como tú sabes, estamos viviendo un proceso político bastante agitado, pero muy interesante. Es la primera vez que en Venezuela se habla de revolución y aquí en Hungría hay una experiencia bastante grande en lo que al término revolución se refiere.
Por otra parte vamos a ver si buscamos también apoyo para que vengan algunos artistas venezolanos a exponer sus obras acá, artistas del campo de la música, de las artes, de la pintura y también del baile.
También queremos hacer bastante hincapié en la parte económica: tratar de que los ciudadanos húngaros vayan a Venezuela a ver el potencial en materia de intercambio comercial para traer algunos productos venezolanos a Hungría.
En el próximo mes de octubre se va a iniciar en Venezuela una exposición de turismo, que se llama Fitcar. Esta es la segunda exposición y se ha invitado al sector turístico de Hungría para que vaya a Venezuela y se puedan establecer líneas de intercambio entre los dos países.
Tenemos buenas ideas y buenas iniciativas para sacar el mejor provecho. Creo que el intercambio turístico va a ser muy importante para Hungría. Esta ciudad es preciosa, así que aquí hay muchas cosas que los venezolanos van a poder disfrutar, así como también los húngaros podrán ir a Venezuela y disfrutar de nuestros paisajes tropicales, playas y montañas.

R.C.: Imagínate en diciembre que vayan turistas húngaros a Venezuela y puedan disfrutar de nuestras comidas típicas, de la hallaca, por ejemplo; que puedan disfrutar de nuestra música, de la gaita. Es algo interesante.
Hablemos un poquito de la gaita.

J.A.R.G.: La gaita es una música venezolana típica del mes de diciembre. Es digamos la Navidad que empezamos a tocar allá desde mediados de octubre hasta los primeros días de noviembre. Comienza con la fiesta de la Chinita, que es la virgen de la Chiquinquirá, en la ciudad de Maracaibo. Es muy famosa y también muy milagrosa, para las personas que tienen fé.
Es una música muy entusiasta, muy alegre y ha sido utilizada también para hacer algún tipo de música tipo protesta, para cuestiones políticas. De repente la gente saca una gaita quejándose porque el gobierno ha hecho algo que no le gusta. La gente expresa ese sentimiento a través de la música.
Además con esta música bien alegre se hace un pequeño resumen de lo que ha pasado durante todo durante el año.

R.C.: Y también permite transmitir lo cotidiano: lo que nos ocurrió a todas las personas, todo lo relacionado con el amor.

J.A.R.G.: Para los venezolanos, las Navidades son una fiestas especiales y exclusivas. El país prácticamente se paraliza en el mes de diciembre. Todo el mundo sale de vacaciones y entonces se dedica a la compra de los regalos para el niño Jesús y para los amigos. La alimentación para esas fechas es fundamental. Cambia totalmente el ritmo cotidiano de comidas en el país. Hay un plato muy popular que se llama la hallaca, es un plato que está hecho con harina de maíz y tiene una serie de sazones. Se le incluye carne de cerdo, pollo o carne de res. Ahí se le ponen algunos implementos adicionales como aceitunas, pasas o ciruelas y después se envuelve la hallaca en una hoja de la mata de plátano y se pone a sancochar. Este plato navideño es para la Noche Buena de Navidad y el Año Nuevo.
Se reúne toda la familia: los tíos, los hermanos, los primos... Todos se sientan para deleitarse con estos platos que van ligados a unas cosas muy típicas como es el pan de jamón. Es un pan relleno con jamón, pasitas y también otras frutitas por ahí que le ponen.
Y después tenemos también una bebida típica: el ponche crema, que es a base de ron. Tiene un poquito de licor, leche condensada y leche en polvo.

R.C.: Y huevo. Y es muy parecido a esta bebida que se consigue aquí en Hungría, el licor de huevo.
Entonces empezáis a celebrar la Navidad en octubre.

J.A.R.G.: Si, allí en Venezuela la gente en octubre empieza ya a cambiar todos sus hábitos. A medida que se acerca la fecha de diciembre la gente ya es un alboroto.

R.C.: Y dijiste también que en los puestos de trabajo también se organizan fiestas.

J.A.R.G.: En las fiestas todos los ministerios, los bancos y las grandes empresas acostumbran a hacer una fiesta de fin de año. Se reúnen todos los de la empresa y se celebra con música, estos platos de comida y otros pasapalos de esa época del año. Es una fiesta total. Todo el mundo está volcado.

R.C.: Así que esperamos el producto de la labor de la Embajada de la República de Venezuela en Hungría y que la mayor cantidad de húngaros posible se sienta interesada por este cambio cultural tan interesante, tan exótico: una navidad sin nieve, en la playa, comiendo hallacas.
Suena genial, aunque no me imagino que los bancos húngaros organicen fiestas con gaitas. Sería todo un cambio de cultura.

J.A.R.G.: Si oyen una musiquita de esas yo te aseguro que más de un húngaro empieza a bailar, por lo menos a hacer algunos movimientos, porque es contagiosa. Es una música alegre y sin duda sería formidable que algunos ciudadanos de acá, de Hungría, pudieran viajar a Venezuela en esa época del año, huyéndole un poquito al frío, y disfrutar de algo totalmente diferente. Esa es una fecha exclusiva. Además el venezolano es muy hospitalario y muy entusiasta.

R.C.: Hay algo importante que yo creo que hay que resaltar y es que Venezuela tiene una oferta de espacios turísticos bastante amplia. Nosotros tenemos montañas de más de 5000 metros con nieves perpetuas, tenemos llanura, tenemos 1300 km de playa hacia el mar Caribe, tenemos jungla y tenemos hacia la frontera con Brasil, en el parque nacional Canaima, la cascada más alta del mundo, el Salto Ángel. Es algo bien interesante que en este país, que es de estatura mediana, podamos encontrar todas estas cosas.

J.A.R.G.: Y también tenemos un pequeño desierto, acuérdate.

R.C.: El desierto de Coro. Por eso te digo que en Venezuela lo tienes todo. Tienes llanura, tienes desierto, tienes selva, tienes montañas muy altas y todas las playas que quieras; entre las cuales me permito recomendarles, a todo el público oyente de Tilos Radio, que vayan por favor, no solo a Margarita, sino también al Parque Nacional los Roques, una maravilla natural, que es patrimonio no solo de todos los venezolanos sino de todo el mundo. Es un lugar que está prácticamente virgen, porque a raíz de medidas gubernamentales se detuvo lo que es la construcción; entonces la infraestructura que hay para el turismo está dimensionada para no afectar el medioambiente y poder mantener eso tan lindo, como lo puedes ver a través de las páginas web del ministerio de turismo de Venezuela.

Radio Caramba, Radio Tilos. 90.3 FM
Cada segundo sábado de 15 a 16.30 hs.
Tel.: 215 37 73
Mensajes a móvil: 06 20 99 99 903
En esta ocasión el programa estuvo a cargo de Enrique y Kata.

viernes, septiembre 08, 2006

Buscando paralelos entre Hungría y España a través de la lengua, sus reminiscencias, estereotipos y malformaciones

Si como decía Levi Strauss la lengua determina, explica u orquesta en buena medida la forma de actuar de un individuo o un grupo, la comparación lingüística entre dos o más lenguas podría también explicar o salvar las diferencias encontrando el hueco justo donde colocar la mano para el saludo y el gesto o la palabra apropiada donde construir el puente que nos salve. Este interés es aplicable, claro está, tanto para las ventas como para las relaciones personales y ni que decir para la ansiada construcción de la identidad europea unívoca.

Surfear el húngaro buscando en sus términos pistas sobre cuál es la imagen que se tiene desde la antigua Panonia sobre la península ibérica y sus habitantes no es, en principio, una tarea muy complicada. Los puntos en común están paridos por la globalización de cada época, por las invasiones que más o menos pulularon por Europa durante los últimos 2000 ó 3000 años y que fueron dejando restos esparcidos con mayor o menor pasión. Hay quien dice haber encontrado extrañas coincidencias que nos invitan a un terreno aún por descubrir, a un antepasado común, tal vez a alguna de aquellas bandas inexplicables que llegaron a España mucho antes que los romanos. ¿Qué se sabe a ciencia cierta de los íberos? Nanai.

Personalmente me he dedicado a registrar los cuatro términos donde sin lugar a dudas se habla de España y de sus habitantes. Lamentablemente la imagen que de aquí se desprende es Duravid, cruel y enloquecida. Seguro que alguno o alguna de las lectoras del 15! puede agregar alguna otra palabra, pero de momento he conseguido las siguientes: Spanyol kőr, en referencia a la sífilis; Spanyolcsizma, un elemento medieval de tortura que consistía en una argolla con pinchos clavada en una de las piernas del reo; spanyol nadha, la famosa gripe española del ’18, igualita a la actual gripe del pollo; y la spanyolviasza, la cera española, que no se bien a qué se refiere pero su uso no es muy elegante que digamos; se suele decir despectivamente cuando alguien va de fantasma: “¿Tu acaso inventaste la cera española?”.

Y por último para que quede bien clarito que a Hungría los españoles mejor que vengan con casco, por lo de Tiro al pollo, o “Pollo al blanco” de Brezina, aquello de őröl spanyol, español loco, que claro, siempre es mejor y más alegre que alguna otra variedad de algún tono más visceral como por ejemplo cerdo español o español de mierda.

Ahora cada uno tiene que contar como le ha ido en la feria y entre todos comparar nuestras experiencias personales en estas tierras para ver si efectivamente nos buscan para complementar la sopa de pescado con un buen caldo de pollo español o prefieren nuestra supuesta vivacidad y alegría latina para la sobremesa.

Espero que disfrutéis con esta colección de artículos de “Buscando paralelos entre Hungría y España a través de la lengua, sus reminiscencias, estereotipos y malformaciones” y que os animéis, quienes viváis o hayáis vivido en Hungría a escribir en las próximas ediciones. Solo tenéis que enviarnos un e-mail y os contestaremos a la brevedad indicándoos formato y tema.

XIV Coloquio Internacional de Lengua y Literatura Catalana

por Sebastián Santos


El 4 de septiembre y hasta el próximo día 9 se celebra en Budapest el XIV Coloquio Internacional de Lengua y Literatura Catalana.
El encuentro está organizado por la l’Associació Internacional de Llengua i Literatura Catalanes (AILLC) y se celebra en la ELTE, la Universidad Eötvös Loránd de Budapest.
Los organizadores han puesto a disposición de los asistentes y público en general una muy competente página web donde se puede consultar la programación general e incluso una reseña de cada una de las comunicaciones que se presentan.

En breves líneas los temas a tratar en el Coloquio, en palabras de sus organizadores, son los contactos internacionales de la literatura y la lengua catalana y fraseología en general.
El Coloquio a su vez se estructura en conferencias plenarias, ponencias, mesas redondas y comunicaciones.

Septiembre es un mes especialmente importante para el pueblo catalán ya que el 11 de septiembre se festeja la Diada de Catalunya, una fiesta nacional de tono reivindicativo en la cual se recuerda, entre reclamos y festejos, la derrota sufrida frente a Felipe V de Borbón en 1714, a partir de la cual Catalunya perdió las libertades nacionales, sus propias leyes y peor aún, la cultura y la lengua catalana quedaron prohibidas de la vida pública.

Coincidiendo con este momento de exaltación patriótica cabe interpretar este Coloquio como una avanzada económico-cultural de Catalunya hacia el Este europeo. Este el primero que se realiza en la nueva Europa Comunitaria, después haber pasado por Estrasburg (1968), Amsterdam (1970), Cambridge (1973), Basilea (1976), Andorra-Barcelona (1979), Roma (1982), Salou-Tarragona (1985), Tolosa de Llenguadoc (1988), Alacant-Elx (1991), Frankfurt am Main (1994), Palma de Mallorca (1997), París (2000) y Girona (2003).

La expansión de las empresas catalanas en esta parte de Europa es selectiva y digamos hasta exquisita. No participa como el capital de otras partes de Europa del Oeste del gran bocado que representan estos países emergentes, pero sí, con habilidad van ubicándose y copando pequeños terrenos a partir de una delicada trama donde mezclan desarrollo tecnológico y mito latino.
Un buen ejemplo de ello son justamente buena parte de los patrocinadores de este evento: la SEAT, automotores; el grupo ETS, asesoría en ingeniería de la construcción; ARES, transportes internacionales y ESMA, publicidad.
En esta línea la Generalitat y las Universidad de Vic y Ramón Llull forman parte de otro especializado conglomerado financiero que tiene por objetivo vender la obra literaria catalana, al mismo tiempo que promociona Catalunya como destino turístico excelente.

De esta manera no es sorprendente que buena parte del Coloquio esté orientado a las traducciones y a los problemas derivados de ellas. Caben destacar la ponencia de Marina Abràmova “Traducció del Tirant lo Blanc al rus: ¿una altra llengua, un altre lector?” del martes 5; la mesa redonda del jueves 7 “Les traduccions del català a les llengües de l’Europa Centroriental”; y la conferencia de Faluba Kálmán “Coincidències lèxiques entre el català i l’hongarès” del viernes 8.

Exportar piezas de lujo parecería ser la estrategia básica del gobierno de la Generalitat, orquestada a través de diferentes entes, como por ejemplo COPCA (Consorci de Promoció Comercial de Catalunya) y en este caso las Universidades catalanas. No se trata de un negocio para muchos, sino más bien de un negocio de volumen moderado pero a dividir entre muy pocos.
De ahí que también es de elogiar la estrategia selectiva de promoción que han elegido este selecto grupos de húngaros entregados al estudio de la lengua catalana. No traducirán muchos libros, pero son los especialistas y los únicos aptos para ello. Suficiente. Un aplauso para Barbara Łuczak, ldikó Szijj, Kata Pálvölgyi, Dóra Faix, Katalin Kulin, Dóra Bakucz, Sylvia Kotlan, Károly Morvay y Balázs Déri. Espero no olvidarme de ninguno o ninguna.

Y apoyando el terreno de las exportaciones catalanas en Europa Central u Oriental me parece que es de imprescindible lectura la obra de K. Pálvölgyi sobre entonación catalana y húngara.
La mayoría de negocios en este país se hacen mediante traductores simultáneos, personas muy competentes y capaces, pero lo que no pueden evitar, ni explicar instantáneamente, es el código corporal y de entonación catalán o húngaro, posible fruto de malos entendidos ya que el mundo de acentuaciones y la parca o excesiva gesticulación de los hablantes hace que las traducciones aparezcan, a veces, confusas.
Un previo contacto con la variedad cultural del lenguaje, entonación y modos, que tan bien explicaba Michael Agar en su “Language Shock”, acelerarían considerablemente los negocios y la multiplicación de los mismos.

A veces es cierto que esto que he dado en llamar inversión exquisita y selectiva puede a veces presentarse en un formato un tanto forzado. Esa es la sensación primera de este Coloquio. Las coincidencias entre Catalunya y Hungría son más que escasas y tal como reconoce uno de sus principales organizadores, Faluba Kálmár, estas son fundamentalmente indirectas y fruto de los cánones internacionales vigentes. En otros tiempos el latín, hoy el inglés.
La imagen de los catalanes sobre Hungría es pobre y en general se limita a su aspecto externo, al Danubio y a sus grandes y ruinosas edificaciones de la época imperial. No hay, a simple vista, un contacto cercano y profundo de la realidad húngara. La mayoría de referencias, salvando los autores de fines del XIX y principios del XX, son de postal. Se pretende conocer, decir que se conoce, para crear cierta proximidad, digamos de venta, pero esto está muy lejos de ser verdad.
Una excepción sería Eloi Castelló que también participa en el Coloquio a través de su producción, también excepcional, de traducciones del húngaro al catalán. El día 8 habla sobre “Traduccions de frases fetes i expressions col·loquials de la literatura hongaresa comtemporània al cátala.”
Pero es un bicho raro, un amante de lo húngaro, en la línea que ya he comentado, de la estrategia de la especificidad.

La imagen que perdura en Catalunya de Hungría es la de Hungría modelo de autonomía, cuando a fines del XIX consiguió de manos del Emperador Austriaco su propio parlamento y el mantenimiento de su lengua en usos oficiales. Esto fue lo que recogió la Lliga en el famoso y emblemático “Mensaje a Su Majestad Doña María Cristina de Habsburg-Lorena, reina regente” en 1888 con motivo de la celebración de la Exposición Universal de Barcelona y la venida de la regente a la ciudad.
A partir de ahí Hungría fue, para la burguesía catalana, un símbolo, un espejo donde regodearse, un puede ser y un por qué. Por eso buena parte de los literatos de la época miraban con buenos ojos y con curiosidad las producciones a la orilla del Danubio.
Pero lamentablemente con Franco y su acérrimo odio a lo comunista quedó paralizada la perspectiva húngara y así se mantuvo hasta el día de hoy, en un impasse melancólico. También hay que decir que desde Hungría no se esfuerzan mucho para renovar el imaginario pre-soviético. Estamos a la espera de la renovación cultural, de un ser húngaro un poquito más moderno.

Y para terminar recalcar que en realidad el vínculo fuerte, en términos de identidad política y reivindicaciones catalanistas no sería exactamente con la Hungría país, sino más bien con la Transilvania oprimida, tal como indica Katalin Kulin en su comunicación “Les veus del Pamano de Jaume Cabré i El districte de Sinistra d’Ádám Bodor: paral·lelismes i divergències.” Y es así, en realidad los grupos catalanistas tendrían mucho más de qué hablar con los hungaristas de Transilvania y los que desde Hungría-país defienden sus derechos.

Hungría, desde su lejanía europea, puede ser un buen ejemplo para los que temen por la perduración y el enriquecimiento de su lengua. Su historia está marcada por derrotas y de hecho, como en el caso catalán, sus dos fiestas nacionales más importantes son fracasos políticos-militares, una a favor de los austriacos (1848) y otra a favor de los rusos (1956); ni hablar del penoso estado en que quedó después de ambas Guerras Mundiales.
Pese a todo y con la importante salvedad de que Hungría es un estado-nación, su lengua perdura con tranquilidad y con una buena producción literaria.
Si la apuesta catalana por el desarrollo y la autonomía de las regiones en Europa perdura, probablemente la idea de estado vaya volatilizándose en el conjunto europeo y las regiones tomen el relevo. En este caso el ejemplo húngaro puede ser enriquecedor.

Fuentes:
http://aillcbudapest.elte.hu

Extrañas coincidencias entre el húngaro y el español como lengua extranjera estudiada como L2 después del inglés

por István Papp


En nuestros días el inglés tiene prácticamente una dominancia absoluta en el campo de las segundas lenguas estudiadas. Los estudiantes de lengua materna no indoeuropea están en una situación particularmente difícil por la diferencia de estructura de su propia lengua y la lengua extranjera, el inglés. Este es el caso, por ejemplo, del húngaro, por su sistema de conjugación y declinación y su carácter aglutinante absolutamente distinto de la estructura aislante y analítica del inglés.

Según estadísticas globales, el segundo idioma más estudiado, como lengua extranjera en el mundo, es el español, que pertenece a la familia de las lenguas indoeuropeas. De ahí que manifiesta una relación mas cercana con el inglés, aunque desde la perspectiva lingüística oficial prácticamente no tiene ninguna relación con el húngaro. Pero hay algunos aspectos del español y del húngaro que acercan estas lenguas, al comprarlas con el inglés. Estos aspectos pueden ser divididos en tres grupos. El primero y el segundo pueden ser explicados fácilmente al relacionarse en el primer caso con un sistema de conjugación parecido y en el segundo por coincidencias léxicas*. El tercer aspecto, aunque es el más interesante, es bastante más difícil de explicar.

A pesar de la enorme distancia geográfica, en ambas lenguas aparecen similitudes inexplicables en el modo de la formación de expresiones.
Veamos el primer aspecto.
  1. Para los estudiantes húngaros no hay dificultades en el sistema de preposiciones del español. Es similar al del inglés, pero resulta una sorpresa agradable encontrar similitudes en el sistema de la conjugación que permiten, entre otras cosas, la omisión del sujeto o el ordenamiento de las palabras de forma mucho más flexible.


  2. Las coincidencias léxicas mencionadas en segundo lugar, pueden tener una explicación histórica y etimológica. Los árabes, durante su permanencia en la península Ibérica durante quinientos años enriquecieron el vocabulario español. Y en Hungría, la presencia de los turcos durante siglo y medio también dejó rastros en el vocabulario local. Entonces podemos afirmar con gran probabilidad, que similitudes formales como e.j.: cerdosertés; cervezaser (sör), pueden ser explicadas por palabras comunes árabes-turcas. Aquí podemos mencionar un aspecto fonético observado en el húngaro en palabras recogidas de otras lenguas. Cuando la palabra tiene consonantes l y r, cambian de lugar dentro de la palabra e.j. calfior = kalfiorkarfiol; calrabi = kalarábékaralábé. Curiosamente también, en español existe este fenómeno: AlgeriaArgelia; parolapalabra; etc. Hay palabras comunes recogidas del gitano, por e.j.: chavalcsávó; chorrearcsór, csórel; bujeríabuherál.


  3. La colección de expresiones examinadas según el tercer punto puede ser lo más interesante para estudiantes húngaros de español. A veces se encuentran fenómenos totalmente inexplicables en la formación de frases y estructuras, que manifiestan un pensamiento lingüístico extrañamente similar. El idioma húngaro tuvo una relación estricta con el eslavo en el medioevo, con el italiano en el renacimiento, y después con el alemán durante el dominio de los Habsburgo. No obstante los hechos previamente mencionados, y a pesar de la gran distancia geográfica, encontramos similitudes sorprendentes, cuyas explicaciones científicas son la tarea del futuro.

El español es la única lengua indoeuropea (con excepción del portugués) que usa estructuras como e.j. cuando alguien llama por teléfono: ¿está tu padre?, en húngaro Apukád van? Ambas lenguas omiten el adverbio del lugar. Como sí dijéramos en inglés: Is your father? en lugar de Is there ...? o en italiano: é tuo padre? en vez de c’é tuo padre o en alemán: Ist dein Vater? a cambio de Ist dein Vater dort?

Sin pretender organizar una teoría general comparativa aprovecho para repasar algunos ejemplos interesantes** que presentan similitudes:

  • a lo largo y ancho = széltében – hosszában,

  • en todos los rincones del mundo = a világ minden szegletében vagy zugában,

  • blanco como una pared = fehér mint a fal,

  • ha ofrecido una imagen lamentable = szánalmas képet nyújtott,

  • es cuestión de días = napok kérdése,

  • abrigo = feltöltő,

  • abrigarse = feltöltözni,

  • no cae lejos = nem esik messze,

  • como qué no? = hogy-hogy nem,

  • no hay pero = nincs de!,

  • en que quedamos? = miben maradunk (búcsúzáskor),

  • las malas lenguas dicen = a rossz nyelvek úgy mondják,

  • con un buen sabor de boca = jó szájízzel,

  • humanamente posible = emberileg lehetséges,

  • con el paso del tiempo = az idő múltával,

  • no cabe duda = nem fér kétség,

  • amargarse la vida = megkeseríti az életét,

  • niega rotundamente = kereken tagadja,

  • eso es = ez van,

  • el qué = ami,

  • más bien delgados = jóval soványabbak.


(continuará)

*  Por una parte palabras de origen indoeuropeo que existen también en el húngaro y por otra, palabras de origen árabe-turco.
** Por supuesto, solo interesante para hablantes de ambas lenguas.

Los españoles

por Aranyos Eszter


“Su carácter dominante es el bilioso. Su sangre picante, marrón, está en constante ebullición, esta es la causa de su irritación vehemente; su ánimo no es ligero, más bien denso, y esta es la causa de su pasión indomable. En general les caracteriza una dignidad solemne, la valentía y el amor por la patria, un orgullo nacional exagerado. La infatuación, la soberbia, la lentitud, la tiesa mesurada, y la ampulosidad que sobresale tanto en su habla como en su literatura no los abandonan siquiera en sus más íntimos instantes.
El amor entusiasmado por la patria y el amor a todo lo que es grande y extraordinario, lo heredaron, según parece, de los romanos; la seriedad y la valentía perseverante, de los godos; la lujuria oriental y la propensión a la deleitación y haraganería, de los moros. Y para todo esto les favorece tanto el clima como la naturaleza.

El extranjero, al llegar a España mejor que no cuente con una acogida amable y mejor decir por anticipado que los españoles no confían en quien no conocen. Sus secretos no se los dicen a nadie, nunca salen al encuentro de sus huéspedes y no desconocen las palabras elegantes y sin significado, tan propias de la cortesía y el saludo.
Raras veces se hacen amigos, más raras veces todavía ofrecen sus servicios; pero son hombres de palabra y cumplen a rajatabla lo que prometen.

Su querer es fiel, ardiente; su celos delirantes; su odio y su venganza feroz, incluso cruel.
Su orgullo, por sus propias contradicciones es único en su género; su fanfarronería es muchas veces casi ridícula, contra toda lógica; no obstante llegan a convencer, ridículos pero también serios. La dignidad y un ánimo más que decidido no los dejan ni aún durante sus exageraciones más absurdas.

Su nación es lo primero, lo que se les puede perdonar, ya que tantos otros lo hacen; sin embargo es de una presuntuosidad trastornada creer a su patria la más linda del mundo, o decir: “donde se presenta Madrid, el mundo se calla”, (...).

Su honradez es un refrán. Quién jugó su buena fama y renombre alguna vez a la ligera, no los recuperará nunca más. Siempre quedará marcado por la sociedad.
La honradez, muchas veces, es el resultado de su orgullo, y como tal, no se reduce a la pureza del alma verdadera, sino mejor dicho, a las expresiones externas. Por este motivo, aquí también son habituales los duelos como en Francia, y llegan a ser tan sanguinarios como en Inglaterra. Con la diferencia de que la honradez de un inglés o de un francés, después de un pequeño arañazo en la frente, vuelve a brillar como antes. En cambio las manchas de la honradez de los españoles no se lava ni con sangre. En otros lugares luchan por moda, en el País Español la venganza es inextinguible; en otros lugares los contrincantes se reconcilian, recuperan la amistad o las buenas costumbres, en el País Español no. (...)

Ninguna nación es tan orgullosa como la española, sobre todo por su procedencia goda. Después de la batalla de Xeres (712), el duque Pelayo, el godo, con un grupo de nobles, logró llegar, después de muchos combates, gran audacia y valentía, hasta las montañas de Ausena (en Asturias). A los descendientes de este grupo de héroes se los consideran la raza más original de los godos, les tienen gran respeto, y los invisten con privilegios y prerrogativas excelentes.
Hasta el más pobre de ellos se hace llamar “ilustre Godo” y por nada del mundo se casaría con alguien de otra raza, aunque el o la recomendada fuese rica o noble; todo para que no se bastardee su encomiada pura sangre goda. (...)

Entre las pasiones que los dominan está el vicio por el juego. Todos, grandes y chicos, si pueden, juegan; con tanta pasión que pueden llegar a olvidarlo todo, a arriesgarlo todo. Les gusta divertirse solamente si pueden hacer ruido. Les gusta llamar la atención, dar la nota, alardear, porque todos sufren de una especie de mal por la actuación.
En el País Español es natural también el vicio por el baile, pero el baile siempre que sea “Fandango” o “Seguidilla”, porque los españoles – todo sea por su honor–, no tiene ninguna vergüenza en dar prioridad a todo lo que sea nacional. Solo así se puede entender la alegre e ininterrumpida continuidad de luchas seculares que asolan la península, tan original que es difícil encontrar algún paralelo en otras partes de Europa.

Su país les basta. Todo está en él. Viajar, imitar, innovar no les gusta en absoluto.
Adoran a sus antepasados y a todo lo que provenga de su más lejana prehistoria. No hay otra nación que se apegue tanto a sus tradiciones, ni donde sea más difícil terminar con la multitud de prejuicios enquistados durante siglos y siglos en ella.
Tanto en religión como en política prevalece la imagen externa. En todas partes se imponen los ritos y las costumbres, inundadas de santuchos e ilusiones.

Las más brillantes de sus virtudes son la verdad y la sobriedad y las dos son encomiadas hasta entre la plebe. El comilón desmesurado y el borracho siempre son extranjeros, sobre todo alemán y no se puede olvidar al típico mentiroso francés. (...)

Su imaginación es fervorosa y audaz, y no sin gusto; lo que queda reflejado en su poesía y pintura excelentes. Su mente es ligera, aguda y profunda, pero carece de interés por el trabajo, es falto de perseverancia, y del mas mínimo amor por las ciencias.
Sus universidades perviven gracias a viejos y famosos títulos académicos, pero sin embargo en filosofía, en ciencias naturales, en medicina y en cualquier otra ciencia más mas o menos rigurosa no pasan de principiantes y están mucho más atrás, de cualquier otra nación culta de Europa.
Los españoles brillaron alguna vez en los campos de batalla, pero en el campo de la cultura más noble todavía no han siquiera actuado.
Hubo un tiempo cuando los tesoros de todo un continente se filtraron por aquí y el poder y la gloria elevó a esta nación a su punto más brillante, sin embargo en lo que se refiere a cultura científica no avanzaron ni una página. Aunque lucharon contra los moros y arrastrando cadenas de oro y de hierro hasta llegar a ser espectacularmente poderosos nada cambió en ellos, siguieron siendo una banda de haraganes, tal vez más apasionados y ricos.”

Las líneas anteriores fueron escritas por Rónay Jácint en 1847 y representan, junto con otras obras, como por ejemplo el Mapa intelectual y cotejo de naciones de 1728 de Benito Jerónimo Feijoo, el pensamiento europeo de toda una época, ávido de etiquetar con un rótulo claro y diferencial a cada pueblo.
Ahora invito a todos a opinar sobre la veracidad y persistencia de esta impresión sobre el carácter de los españoles en el foro de nuestro blog.

El texto original ha sido traducido por Aranyos Eszter del libro Nemzetkarakterológiák, redactado por Hunyady György, editado en 2001, Budapest a través de Osiris Kiadó (p.169-175)

¿Una lengua complicada podría desaparecer?

por Kléber Mantilla


Philip Meyer, autor de “The Vanishing Newspaper” dice que el 2043 será el último año de la prensa escrita. Álvaro Vargas Llosa escribió algo parecido en “The Wall Street Journal” y el semanario “The Economist” planteó lo mismo. Dentro de este análisis juega un factor central la tecnología y la homogeneidad lingüística. Por un lado, internet empieza a copar la atención de los lectores y por otro, el idioma común de la tecnología absorbe al resto de lenguas consideradas débiles o difíciles.
En los últimos años los lectores de entre 15 y 24 años dedican un 30% menos a los periódicos tradicionales desde el momento en que acceden a internet. En este momento, son los diarios gratuitos los que más daño están haciendo a la prensa tradicional, pero a largo plazo, la amenaza llega online. Al mismo tiempo, el inglés y el español se extienden por la geografía mundial, a través de un juego bicéfalo entre tecnología y economía.
¿Pero la dificultad de un idioma puede producir su desaparición? Pues habría que definir primero qué es dificultad y para qué. Varios lingüistas dicen que el húngaro es la lengua más difícil de toda Europa y una de las más complicadas del mundo. El estonio, el euskera, el saami, el maltés, el finés y el húngaro no son de origen indoeuropeo como el castellano, francés o italiano. En la actualidad una lengua que no es de origen indoeuropeo sin duda corre riesgo de ser considerada difícil. Esto si se relaciona con la acción intelectual de aprenderla y hablarla.
En realidad, el húngaro o magiar, pertenece a las lenguas finoúgricas de tribus originales de los montes Urales. Por ello, el vocabulario húngaro es muy diferente a las grandes lenguas indoeuropeas clásicas. La falta de étimos latinos o griegos, lo hacen difícil de memorizar para hispanohablantes o francófonos. Además, su sistema fonológico presenta armonías vocálicas muy distintas a las lenguas indoeuropeas. ¿Pero qué tan distante está la desaparición o al menos la transformación de una lengua?
Según la teoría más aceptada, los magiares viajaron en el siglo nueve (d.c.) al actual territorio del país de Hungría y su lengua evolucionó de un estilo protohúngaro (en el 1000 a.c.), pasando por el húngaro arcaico (hasta 896 d.c.), húngaro antiguo (hasta el siglo 16) y el húngaro medio (de fines del siglo 18), hasta llegar al húngaro moderno.
En la actualidad, el húngaro se habla en Hungría y en territorios dispersos por Austria, Eslovaquia, Eslovenia, Rumania, Serbia y Ucrania, que pertenecían a Hungría dentro del Imperio Austrohúngaro, y que pasaron a los países actuales al acabar la Primera Guerra Mundial. Así, en Rumania se concentró la mayor parte de los hablantes del húngaro fuera de Hungría: en la actual Transilvania. Y se calcula que los hablantes pueden ser unos 14 millones, unos 10,5 millones en Hungría, entre 1,5 y 3 millones en Rumania y 1 millón en el resto de los países limítrofes.
Algunos viajeros confirman que existe una radio permanente en lengua húngara en el centro norte de los Estados Unidos, para la gran cantidad de radioescuchas de esa zona. Sin embargo, dentro de la actual Hungría existen lenguas que ya desaparecieron y otras que pasan desapercibidas. En su historia recibió gigantescas oleadas de inmigración gitana. La última, en la segunda mitad del siglo XIX tras la liberación de los feudatarios y el inicio del desarrollo capitalista. Según la historia de los gitanos húngaros, en un censo de 1893, vivían unos 280 mil gitanos en este país. El mayor grupo, correspondía a los gitanos que llegaron más temprano y cuya lengua y cultura se perdió en su totalidad y se los conoce como “romungro”. Otro grupo eran los procedentes de los territorios rumanos, que hablan su lengua materna gitana, y se les denomina “gitanos valacos“. Un tercer grupo más pequeño son los gitanos “beas”, que viven en la zona suroeste de Hungría y hablan dialectos arcaicos del idioma rumano.
Pese a todo, la Unión Europea reconoce sólo al húngaro como lengua oficial de Hungría, que también es oficial en tres municipios de Eslovenia y Vojvodina en Serbia, y como una lengua de minorías en Austria, Croacia y Eslovaquia. En estos países vecinos el proceso de desaparición del húngaro es acelerado y dentro de Hungría la transformación es evidente.
A causa de su larga y complicada historia, el húngaro ha recibido muchos préstamos de otras lenguas como iránico, túrcico, eslavo y europeo occidental. Por ejemplo, del iránico vienen palabras como tej, vár (leche, castillo). Del osmano turco (siglos 16 y 17): egyetem, papucs, mecset, dzsámi (universidad, pantufla, mezquita, iglesia turca). Del latino: iskola, kollégium, múzeum (escuela, colegio, museo). Del italiano: cselló, kontó (violonchelo, cuenta). Del alemán: beigli, kastély, sógor (pastel, castillo, cuñado). Del eslavo: kapa, kasza (azadón, guadaña). También existen palabras húngaras que se fusionaron en el español como coche de kócsi o húsar de huszár. Una riqueza lingüística magistral y compleja.
Para entender lo difícil de aprender húngaro habría que revisar detalles gramaticales, como por ejemplo que se trata de un idioma aglutinante. Es decir, las palabras se forman uniendo a la raíz uno o varios sufijos. Estos sufijos pueden ser indicativos del caso, posesivos o el plural. Se trata de un tipo de lengua en el que, a una raíz fija, normalmente monosilábica, se aglutinan sufijos que modifican o precisan su sentido. El euskera, la lengua vasca, el quechua, el aymara, el finés, el húngaro y el turco son otras lenguas aglutinantes.
Además, en húngaro no existe el género como en español. El plural se forma añadiendo el sufijo -k al nombre, con la vocal de enlace de ser el caso. En cambio, el orden de las palabras no está establecido por reglas fijas, sino por la importancia que se les quiera dar en una determinada frase. Sin embargo, como tendencia general se escribe: sujeto, objeto y verbo.
Si bien algunos sonidos tienen correspondencia en español, muchos sonidos húngaros no la tienen. El húngaro dispone de algunos dígrafos (dos grafías) para hacer una letra, como “dz, dzs, sz, zs, cs, ty, gy, ny, ty, ly” y diacríticos como la “ű” que no existen en castellano aunque usan sonidos que sí existen como “cs” que suena como “ch” y “ny” que suena como ñ en castellano.
El húngaro posee 14 vocales, mientras en el español son apenas 5. Las 7 vocales básicas tienen sus respectivas vocales largas, a cada vocal le corresponde otra de pronunciación más larga. Las vocales largas se distinguen de las cortas por llevar acento simple o doble. (cortas: a, e, i, o, ö, u, ü.; largas: á,é,í,ó,ő,ú,ű). Si son frontales o traseras determina la forma de pronunciarlas, la lengua atrás o delante. Esta clasificación determina la armonía vocal, al momento de unir sufijos. Por ejemplo: ház (casa) házam (mi casa) o bajusz (bigote) – bajuszod (tu bigote).
En húngaro existen prefijos verbales que unidos a la raíz del verbo cambian o matizan el significado de éste. Los modos verbales son indicativo, condicional e imperativo, y los tiempos presente, pasado y futuro (“én írok” puede traducirse como yo escribo o yo estoy escribiendo). Los verbos poseen dos conjugaciones, la definida y la indefinida. El uso depende de reglas que se pueden resumir en la presencia o no de un objeto directo y que éste sea definido o no. Puede existir objeto directo pero si va precedido por la partícula indefinida egy (un/a) se utiliza la conjugación indefinida.
Y no solo en la actualidad existió la dificultad de comprender el húngaro, pues el nombre en castellano sería un error también, ya que se debe al asentamiento de los ávaros en las tierras de la antigua Panonia tras la caída del Imperio Romano de Occidente. Durante los primeros siglos de la Edad Media se consideraba que los ávaros estaban relacionados con los antiguos hunos o descendían de estos y muchas veces se les llamaba por este nombre, por lo que su reino se acabó conociendo como Hungaria, que luego derivó en Hungría.

lunes, agosto 21, 2006

Los sabores de Hungría. Densos y efímeros, como el dolor y la alegría

Se puede comer y beber de muchas maneras diferentes en Hungría, con más o menos glamour, de forma más o menos convencional o con un poderoso ramalazo alternativo igual que en otras tantas capitales europeas o americanas.
Hay imágenes de la mesa húngara que nos pueden transportar por mimetismo a rincones alejados. Antes de ahora nunca un buen chorro de soda me había hecho sonar a centro Europa, más bien a un asado en el jardín de mi abuela, la ensalada y el tinto. Ahora resulta que es un invento húngaro. ¡Fantástica esta gente que me rodea!

¿Y la sopa? Si Mafalda hubiese nacido en Budapest otro gallo cantaría.
Vivimos en el reino de la sopa. Las hay de todos las formas y sabores, incluso no es raro encontrarse con una sopa de frutas con tejföl de primero, por supuesto frutas rojas, como la hasta ahora para mi incógnita grosella que nunca antes había visto en su forma natural.

Y de la comida, clave de la vida y de la muerte, salen cientos de frases, algunas dulces y acarameladas y otras duras y agresivas. Dejando de lado las calabazas que son todo un tema, y no justamente como accesorio para tomar mate, hay una expresión muy visual que dice “Comemos sopa negra”. Va todo mal, estamos cuesta abajo. No quiero decir con esto que lo de la tormenta de la noche de los fuegos artificiales en el Danubio fuese un augurio de lo que nos espera, pero sí se trata de una llamada de atención a lo divino, a un oráculo más que claro. Habría que festejar con más discreción, tal vez.

Todo cambia tan rápido en estas tierras... Y para eso no hay más que ver la volatilidad de bares y restaurantes que tintineando aparecen y desaparecen de la órbita de la ciudad. La clave es ir tan rápido como los acontecimientos y sobre todo sobrevivir, abrir bien grande la boca y disfrutar del bocado que se nos presenta en cada nueva oportunidad, porque probablemente sea único, sea el último.

Espero que disfrutéis con esta colección de artículos de “Los sabores de Hungría. Densos y efímeros, como el dolor y la alegría” y que os animéis, quienes viváis o hayáis vivido en Hungría a escribir en las próximas ediciones. Solo tenéis que enviarnos un e-mail y os contestaremos a la brevedad indicándoos formato y tema.

Agua de Seltz

por Zsuzsanna Fehér


Este artículo está dedicado a un invento húngaro: el agua de Seltz, y al vino con soda.

Las aguas acídulas gaseosas se imitan perfectamente por medio del arte, se les da el nombre de agua gaseosa simple o agua de Seltz artificial.
La producción industrial del agua de Seltz fue inventada en 1829 por Ányos Jedlik, cura y educador benedictino, físico e inventor. Jedlik creó, además, el primer motor eléctrico cuyo funcionamiento se basa exclusivamente en el principio del electromagnetismo, descubrió el principio de la dínamo, y desarrolló condensadores especiales, entre otras cosas.
El agua de Seltz se conoce por el sabor acídulo, picante y agradable, y desprende muchas burbujas por agitación. Por su moderada acidez, al agua saturada del gas de óxido carbónico se le atribuyeron efectos curativos. Es indudable que algunos vasos de agua de Seltz, bebidos durante y después de un cuantioso almuerzo o cena, ayudan a la digestión, y producen una sensación de bienestar.
En muchas ocasiones es la única bebida que un paciente puede soportar. El agua gaseosa conviene igualmente en muchas enfermedades febriles, asociada con el jarabe de limón, de naranja, o de grosella. Las aguas acídulas convienen a todas las personas cuyas fuerzas digestivas se hallan debilitadas, por lo cual carecen de apetito, y cuyas digestiones son tardías y laboriosas.

En Hungría, actualmente funcionan unas 1500 pequeñas plantas de producción de agua de Seltz. La asociación profesional de los fabricantes logró que la Unión Europea reconociera la denominación de origen del agua de Seltz húngara. Según la calificación oficial, este hungaricum, es un producto particular, garantizado tradicional.

La gente se ha acostumbrado al multifacético uso del sifón de agua de Seltz y les gusta. El sifón es una botella de cristal que contiene agua con gas y tiene un precioso artilugio, hecho de metal, que sirve para accionarla. En vano se ofrecen a la venta los tipos más nuevos de agua mineral, en vano se gastan enormes cantidades de dinero en la publicidad de las grandes marcas internacionales para mantener vivo el interés de los consumidores, el sifón mantiene su posición sin publicidad alguna.

¿Cómo se preparan las aguas acídulas gaseosas? Pues, hay que llenar una botella de agua hasta el cuello, la que se tapará con un tapón que cierre herméticamente; antes se echará en el agua una dracma de ácido tártrico y otra de bicarbonato de sosa; se tapa al instante de echar los ingredientes y se ata el tapón con una cuerda. Al cuarto de hora ya se puede beber; también se puede beber echándole una cucharada de jarabe de grosella u otro cualquiera, y entonces toma un gusto parecido al vino de Champagne.

El agua de soda se consume en todo el mundo: fuera de Europa entre los mercados más importantes se encuentran Argentina, Canadá, y Australia.

Hay cosas para las que se necesita agua de soda. Tal es, por ejemplo, el vino con soda, llamado „fröccs” en Hungría, el que nos ayuda soportar el calor veraniego. Este „refresco” se compone de vino y de agua de soda con muchas burbujas de gas carbónico – en proporción según el gusto de cada uno. La soda da a los vinos un gusto muy agradable. Se dice que los verdaderos aficionados de vinos nunca lo toman con agua mineral, porque esta tiene un sabor y aroma característicos, y el „fröccs” necesita un agua de aroma neutro.

Esta palabra húngara viene de un poeta húngaro, Mihály Vörösmarty: la leyenda dice que él y el inventor, Ányos Jedlik estaban tomando vino en una cantina, cuando el poeta probó por primera vez el vino con soda. Jedlik le dio el nombre de Spritzer a su creación, pero el poeta le dijo: „Esto suena demasiado alemán. Vamos a darle el nombre fröccs.”
Para este refresco se pueden utilizar varios tipos de vino, pero sólo de calidad buena. El vino con soda clásico es el fröccs grande, para el que se mezclan 0,2 litro de vino y 0.1 litro de soda. El fröccs pequeño consiste en 0,1 litro de vino y 0.1 litro de soda. El llamado paso largo tiene 0,1 litro de vino y 0.2 litro de soda. Existen muchos otros tipos de fröccs, pero vale la pena mencionar el fröccs de Krúdy, quien era un famoso escritor, y gran experto en gastronomía: su mezcla contiene 0,9 litro de vino y 0.1 litro de soda.
El escritor, Béla Hamvas también escribió sobre el vino con soda: él dice que sólo las vírgenes y la gente esnob tienen miedo del fröccs, porque esta bebida no tiene que ver nada con el alcoholismo: quita la sed, es refrescante, y da una sensación especial. Según él, el vino ideal para el fröccs es el blanco, producido en el área del lago Balaton.

Queridos amigos, hasta aquí el episodio de hoy sobre el agua de Seltz y el vino con agua, conocido en Hungría como fröccs. Gracias por su atención dispensada.

De cómo campear la cocina húngara cuando estamos de viaje

por Sebastián Santos


Buena parte de los viajes que he estado haciendo fuera de mi lugar de residencia en los últimos años han estado guiados para satisfacer mis más profundos deseos afectivos con el universo de personas que en mi infancia o adolescencia fueron poco menos que hitos. La mayoría de las veces viajé solo, los viajes intercontinentales son algo caros y los precios suelen espantar.
Hungría y la banda húngara con la que me refriego resulta ser bastante más atrevida que la antigua de España y ahora mismo acabamos de volver de un intenso viaje por el “fin del mundo”. El miércoles volvimos de Argentina donde vive mi padre y mi abuela, junto con una preciosa bandada de primos.

El espíritu de patria húngaro, que ya hemos comentado en algún número del 15, nos hizo protagonistas de una coqueta exposición itinerante de Hungría que fuimos arrastrando por la Pampa y la Mesopotamia argentina. Entre los detalles que íbamos enseñando y a la vez repartiendo en cuanta casa visitábamos había cuadros, cerámicas, música, libros y por supuesto brillantes paquetes de pimentón, a los que presentábamos como pura y dura paprika.

Siguiendo esta línea de compensación, unión de lazos y orgullo de lo nuestro, en dos ocasiones mis compañeras de viaje nos halagaron con típicos platos húngaros. No sé exactamente qué es lo que se mueve en el imaginario de la húngara cuando se decide por uno u otro plato que muestre ser típico y a la vez enamore. Creo que esta vez la lógica estuvo marcada por la carne.
Durante todo el viaje la carne, la de vaca, estuvo más que presente en nuestra dieta, sobre todo en la versión asado, con la que recurrentemente nos recibían aquí y acullá. Así que al final pasamos de la curiosidad y la sorpresa por la cantidad y variedad de piezas de carne que se ponían a tiro, especialmente el universo de las vísceras de la vaca, a un boqueo intermitente pidiendo una pausa.
Los dos platos que las chicas ofrecieron al pueblo argentino fueron en la primera etapa de “oda a la vaca” un gulyás y en la segunda, la de “por favor abanicame con la lechuga” unas judías con albóndigas de requesón enloquecidas con eneldo.

El gulyás se dio en Posadas, la capital de Misiones, la provincia que se enorgullece de ofrecer las famosas Cataratas del Iguazú. En el palco de los críticos, en el test y la cata, estaban Lulú, Ulises y Pitu, tres maravillas misioneras que se desvivieron por atendernos y enseñarnos todos los colores de la provincia, llevándonos más allá del rojo ladrillo que lo cubre todo. Fue el 1º de agosto y la cuota de alcohol estuvo bien cubierta, con Syrah tinto durante toda la velada y la correspondiente copa de Legui, un aguardiente medio dulzón que se suele tomar en estas fechas como antídoto para la gripe y los males del invierno.

La imagen de la cena que me dibuja una sonrisa fue hacia las 2 de la mañana, cuando después 2 abundantes platos de gulyás por cabeza, en un exquisito y enloquecedor revés Lulú declaró con un delicado grito sapucai que venía el postre: una fondue de chocolate con frutas y al instante instaló en medio de la mesa todos los artefactos mientras Ulises acomodaba una multitud de platitos llenos de frutas. Nos pusimos las botas y el cansancio del turista terminó por evaporarse, por fundirse con el chocolate.

La comida estuvo bárbara, aunque las cocineras, Eszter y Kinga, insistían en que había faltado cierta precisión en la receta. Fundamentalmente echaron en falta el piros arany, una salsa de paprika que en Hungría se vende en un tubo rojo como si fuese una mayonesa o un dentífrico. Además nos volvimos a encontrar con el diferente uso de las plantas. Tal vez uso o simplemente resulta que las plantas se desarrollan de forma distinta por el clima y las cualidades de la tierra. En este caso quedó pendiente el apio y el perejil, pero no las hojas, que por allí son cosa común, sino los bulbos, que en Argentina no se usan, ni se dejan ver.
También faltó el toque mágico del picante, tanto el de la paprika fresca como el de la seca o la líquida, el famoso erős Pista.
Ellas compensaron el handicap con las hojas del perejil y el apio y el tema del picante con pimienta y algún otro tipo de ají que encontraron en el mercado, del que llamamos “putaparió”.

En el viaje en avión hablamos, entre película y película, sobre el tema y Kinga me remarcó que la cebolla también representó un punto crucial, allá por el sur era demasiado jugosa y sobre todo demasiado dulce.
De cualquier modo rompo una lanza por las dos hermosas cocineras que nos dejaron a todos pipones y llenos de sueños de ultramar.

El segundo plato, de la etapa de melancolía por los verdes, ya a punto de volvernos a Hungría, las judías con albóndigas de requesón enloquecidas con eneldo fueron un alto en el camino a través de las entrañas de la vaca. Esta vez fue en San Telmo, uno de los barrios más tradicionales de Buenos Aires y en casa de mi padre, que demostró no solo amor y cariño por nosotros sus huéspedes sino un nivel de tolerancia y atención dignos de mención Guinness.
La noche estuvo matizada por tinto Syrah otra vez (nosotros apostamos por lo seguro) y por Sauvignon blanc. El extra de alcohol lo puso un licor de dulce de leche que Eszter había comprado en San Ignacio y una breve cata de Fernet Branca, una especie de licor de hierbas, del club del Amaretto.

En este caso la imagen del placer y la gula fue la mezcla de satisfacción y angustia de mi viejo ante la imposibilidad de rebañar el pan en la salsa que había quedado en el plato. No es que fuese difícil la tarea, simplemente nos olvidamos de comprar pan. Una pena.
También este 14 de agosto faltaron cositas o no encontramos los equivalentes exactos. El túró fue uno de ellos. Las chicas usaron ricota, pero decididamente no es igual. En Hungría los derivados de la leche se procesan de forma diferente. Ni que hablar del añorado tejföl, que al final optaron por transmutarlo en queso untable, un rojo Mendicream. Querían mezclarlo con yogurt natural, pero aunque parezca raro, no pudimos encontrar, todos los que había en uno y otro súper de la zona tenían algún tipo de sabor incorporado.
La diferencia de consistencia entre la ricota y el túró la compensaron agregándoles un extra de avena a las albóndigas. Quedaron muy bien, tal vez medio densas.
El eneldo brilló por su ausencia, como en el anterior caso de los bulbos encontramos eneldo en semillas, pero no las hojas, así que la operación se decantó por un sucedáneo verde. Hicieron una mezcla curiosa entre orégano y romero.
El piros arany siguió faltando y las Juliska-bab, que en Argentina, según averiguamos se llaman chauchas de manteca, también hicieron campana. Las reemplazaron por judías verdes, de las redondas, no de las perona.

Haber llevado la paprika molida fue todo un punto y le dio a la cocina y al evento un aire real, como si el polvito ese fuese una especie de certificado de autenticidad. Para la próximo vez agregaría una dosis de paprika picante seca, fácil de transportar y de sabor punzante y a las luces reconocida.

¡Salud y buen provecho!

Lugares que nacen y desaparecen en Budapest

por Aranyos Eszter


Primeros encuentros, amores platónicos, citas nocturnas secretas, veranos inolvidables se relacionan en mi memoria con los lugares mágicos de las noches de Budapest. Cada uno tiene su historia personal, que pertenece a diferentes épocas y personas de mi vida.

Lugares de verano

En Hungría es de obligación disfrutar de las terracitas temporales de verano. Apenas cobran vida en mayo-junio y su aletear no va más allá de fines de septiembre, pero son los mejores sitios para las largas charlas veraniegas olvidadas de estrés, acompañadas con cerveza, o con alguna de las variantes más diversas del fröccs (fröchch), vino y soda.

A continuación, os ofrezco un mini diccionario fröccsiano, pero antes dos salvedades fundamentales para seguir el hilo:

  1. dl, decilitro es la medida utilizada para las bebidas, en cantidades menores que el litro, es la décima parte del mismo. Muy similar al dg., decagramo, para pedir cantidades menores de un kg.

  2. soda, que no es igual al agua con gas, sino su prototipo, sin embargo en muchos lugares, en los más pijos por cierto, ya no existe soda, así que lo sustituyen con agua con gas. Lamentable, porque el sabor es bastante diferente.


Y ahora sí el minidiccionario fröccsiano:

  • kicsfröccs, lo básico: un dl de soda, un dl de vino.

  • nagyfröccs: un dl de soda, dos dl de vino.

  • hosszú lépés (gran paso): dos dl de soda, un dl de vino.

  • viceházmester (portero, digamos): tres dl de soda, dos dl de vino.


Normalmente, los fröccs se piden indicando uno de estos cuatro, y el tipo de vino de nuestra preferencia, que puede ser vino blanco o rosado. No es imprescindible que la calidad del vino sea exquisita, ni mucho menos.

Pero volviendo a los sitios de verano, estos forman parte de un juego, que se repite cada año y que consiste en encontrar los que han abierto nuevos y confirmar los que siguen en la cancha.
Hay muchos que nomás ya solo existen en nuestra nostalgia. El Ráczkert (1) es uno de esos. Un lugar histórico con sus mesitas con manteles a cuadritos y conciertos de ocasión. Estaba en Tabán, un parque enorme que se formó a resultas de la destrucción en la Segunda Guerra Mundial de todo un barrio, por cierto bastante humilde.
Ráczkert vivió dos veces el momento de su cierre final, con fotografía de grupo de los últimos clientes y fiesta de despedida y todo. Y después, sorpresivamente, el verano de hace tres años no abrió, y no volvió a abrir nunca más.
Ahora Baglioni Hotels está trabajando con máquinas gigantes para construir el Hotel Budapest & Rácz Thermal Spa que abrirá la primavera de 2007, y quizás incluso una cremallera que subirá al monte Gellért.

Ahora de los vivos, el imperio Szimpla. Fue la idea de cuatro jóvenes, basándose en el mundillo de Berlín comenzaron a revivir los espacios residenciales, industriales o institucionales sin uso, abandonados, en pleno centro de la ciudad. Así soñaron y llevaron a cabo por primera vez, en el patio de una abandonada casa típica pestiana, en pleno centro de Pest, un precioso bar-jardín. Tenía pasillos circulares, con un montón de mesitas y sillas de desguace. Se llegaba hasta la barra a través de una sencilla puerta después de pasar un parking, también bastante temporal. Szimplakert (2) nomás duró dos años, sin embargo, en este breve período otros tantos empezaron a seguir su ejemplo. Y así aparecieron otros bares muy similares en la misma zona, a pocas calles. Con el Szódakert (3) y el Gozsdu udvar (4) (ahora en venta para pequeños inversores por un grupo inmobiliario con el mismo nombre) el barrio se empezó a transformar en una versión budapestiana del Soho de New York o el Raval de Barcelona, por mencionar dos ejemplos que tengo vistos.
En 2004 abrieron, en lugar del Szimplakert que se había cerrado, dos bares hermanos. El menor, el Szimpla kiskert (5) usaba el patio de una escuela durante el verano, y el mayor, el Szimpla nagykert (6) se ubicaba en un antiguo taller.
Hoy, gracias al pataleo de los clientes habituales, queda todavía el Szimpla nagykert, rebautizado como Szimplakert otra vez. Mantiene, por el momento, algo así como un jardín habilitado para el invierno, y ampliado con un cine. Incluso ahora cuenta con un cartel en la puerta que indica su nombre. Algo ha cambiado en las estrategias de marketing de estos jóvenes.

Volviendo otra vez a la nostalgia, aprovecho para recordar una lengua de tierra poética y tranquila de la capital, el dique Kopaszi-gát, famoso en sus épocas doradas por el restaurante Aranyhal (7). Y más tarde por el West-Balkán (8), justo al lado del Aranyhal, con un jardín hermoso que daba al Danubio, donde uno podía bailar o se podía echar sobre unos almohadones gigantes para ver cine o charlar.
Hace unos años desalojaron del dique al último de los alternativos que allí quedaban y dejaron el campo libre para que otro tipo de inversores tomen el relevo del terreno. Se construirá un centro
de ocio
con hoteles, baños, instalaciones deportivas, y otros edificios para fines artísticas, etc.
Ahora el Kis West-Balkán (9) se halla justo detrás del cine Corvin, en un jardín lleno de árboles, con un chef de manos lentas pero que prepara ricos platos. El ambiente es agradable y muy familiar. Para visitarlo, queda menos de un mes, ya que este año los desalojan –otra vez-, por la construcción del proyecto Corvin-Szigony, una zona muy similar a la de la Rambla del Raval en Barcelona.
Pero la semilla quedó ahí y en el descampado de los futuros terrenos ya han instalado otro W-B, el Nagy West-Balkán (10) con alegres globos y mesas al aire libre. Aunque sin el aire alternativo de los primeros este último tal vez perdure.

¿Y qué decir de Margitsziget? La perla de Budapest empezó a recobrar vida en estos años. Se echaban a faltar los lugares de ocio en la isla. Así abrió Sarkkert (11), el jardín del Sark de Klauzál tér, tan simple como nunca, usando solo bancos de las paradas de los buses y unas sillas nomás. Este verano, llegó la competencia, Holdudvar Margitsziget (12), justo al lado, en un lugar ya más elegante, en el mismo edificio del antiguo casino de la isla.

He dejado por último el tan famoso Liszt Ferenc tér, que hace unos diez años era todavía un lugar familiar, con apenas tres bares, el Incógnito, el Mediterrán, y la pizzería de la esquina. Hoy en día, con la brutal subida de precios de la zona y la constante clientela, solo falta que transformen en bar la biblioteca del barrio y ya toda la plaza será un gran pasacalles de bares.

Pero en los alrededores de estos típicos y cada vez más populosos sitios ya están abriendo otros bares más íntimos y originales. A ver que nos espera el verano que viene. Seguramente habrá nuevas inversiones y nuevos bares surgiendo de debajo de la tierra.

PD.: Los sitios indicados no representan para nada una totalidad, y los lugares de invierno los he dejado para otro número. Que disfrutéis de las noches veraniegas que nos quedan.

Distribución de los sitios indicados en el texto:


1. Ráczkert: I. Hadnagy u. 10.

2. Szimplakert: VII. Király u. 25.

3. Sz ódakert: VII. Dob u. 19.

4. Gozsdu udvar: VII. Király u. 13-Dob u. 16.

5. Szimpla kiskert: VII. Hegedű u. 3.

6. Szimpla nagykert: VII. Kazinczy u. 14.

7. Aranyhal: XI. Kopaszi-gát

8. West-Balkán: XI. Kopaszi-gát

9. Kis West-Balkán: VIII. Kisfaludy u. 36.

10. Nagy West-Balkán: VIII. Futó u. 48.

11. Sarkkert: en Margitsziget, detrás de la fuente, a la derecha

12. Holdudvar Margitsziget: en Margitsziget, en el jardín del Casino, detrás de la fuente

Una remolacha y pescado en trípode

por Kléber Mantilla

“La cuisine hongroise” es un libro que recopila la preparación de los platos de Károly Gundel, un maestro cocinero que murió en 1956. Época tensa, de revolución, cuando ni los cocineros se salvaban. Se dice que su vida estuvo vinculada al restaurante del Hotel Gellért de Budapest. Al parecer, en sus últimos días debió ensayar muchas salsas y cremas, a riesgo de caer preso o morir ahogado en el Danubio si sus exigentes comensales no resultaran satisfechos.

En una sugestiva primera experiencia por entender algo de cocina húngara decidí anotar y repetir una de sus famosas ensaladas, puesto que mi experiencia en preparación de carnes ha sido desastrosa. De ser su colega, ya me hubieran echado al río.
En todo caso, Gundel indica que los ingredientes son simples: medio kilogramo de remolacha roja, sal, comino, unos cinco centilitros de vinagre, 20 gramos de azúcar, 8 rabanitos y 50 gramos de mostaza. Después se incorpora una mayonesa que debe ser hecha con dos yemas de huevo, tres centilitros de zumo de limón, pimienta de Cayena, 3,5 decilitros de aceite de oliva y una lechuga no muy grande. Además falta algo para decorar que puede ser perejil y un limón.
Para preparar, un día antes hay que cocer las remolachas, después de lavarlas bien, en agua salada abundante, pelarlas y cortarlas en rodajas. En una fuente, preparar una mezcla con todo: agua, vinagre, sal, comino, azúcar, los rabanitos cortados en trozos, y colocar allí las remolachas. Esto hay que dejarlo toda la noche en la nevera.
Al día siguiente, se retiran las rodajas de remolacha, para cortarlas en tiras anchas y escurrirlas, dejándolas sobre unas hojas del rollo de papel de cocina. Simultáneamente hay que preparar una mayonesa espesa, la cual requiere de zumo de limón, la mostaza y la pimienta de Cayena. Esta crema espesa se añade a la remolacha al momento de servir.
Las hojas de lechuga sirven para revestir la fuente, donde se colocarán las rodajas de remolacha “enmayonesadas”. Luego se riega el perejil picado y se decora con pedacitos de limón.

El autor asegura que esta ensalada puede acompañar a escalopes empanados y carnes a la parrilla, aunque también a asados de ternera o de cerdo, a volatería o, incluso, a pescados.
Después de practicar esta ensalada me sentí algo seguro: sí es posible disfrutar los platos tradicionales húngaros, pues para complacer un paladar sudamericano exigente el tema de cocina y comidas puede resultar catastrófico. De hecho, dos años después de degustar carnes, salsas y dulces, nunca he logrado acertar en los menús un plato similar, parejo o sin tanto condimento como los de América.
Un paladar anodino dirán muchos, pues la opinión universal retrata ese sabor picante de la paprika (o pimientos rojos) en fornicación majestuosa con el pálinka. Pero, más allá de las descripciones gráficas turísticas, los sabores húngaros poco encierran ahora tradiciones remotas en la condimentación y en los métodos de preparación, pues es evidente en muchos restaurantes que ya han sido afectados por el industrialismo de la cocina mundial. Muchos condimentos vienen de fábrica y por marcas.
No así, las fotos recopiladas sobre cocina húngara son interesantes, pues ofrecen una vista colorida y juguetona sobre todo las hileras de paprikas colgando en las paredes blancas de Szentendre o en los pueblos altos que bordean el lago Balaton. Siempre me recuerdan aunque con otro color, otras fotos tomadas a los indios otavaleños cuando hacen secar el maíz en las puertas de sus casas antes de las fiestas del sol americano.

No obstante, sin perder el tema, otro libro culinario explica que si alguien quisiera reproducir perfectamente los sabores de las comidas húngaras, tendría que conseguir manteca húngara, paprika verde y molida húngaras, tomates y cebollas de Hungría.
La sorpresa para los foráneos está en la utilización de la manteca de cerdo, que puede ser sustituida por aceite, mantequilla o margarina, cuyo objetivo es lograr el efecto necesario para adquirir sabores típicos húngaros. “Sólo es buena la manteca frita a alta temperatura, con sabor ahumado (o sea que tampoco sirve la preparada al vapor). En ella es donde mejor prevalece la esencia de la cebolla”, dice.
Ya en el plano técnico se dice que en el caso de la paprika molida es la manteca de cerdo la que mejor puede extraerle sus colores. En manteca hirviendo la paprika de condimento toma un gustillo amargo y su color se descompone, cambiando a un tono marrón.
Vale saber que la paprika tiene diferentes tipos: molida no picante o semipicante, “especial”, “noble dulce” y “deliciosa”, y según los recetarios de preparación de comidas, las cantidades estipuladas aunque se muestren exageradas, son muy necesarias para obtener el efecto preciso de sabores. En Hungría existen más variedades de paprika denominadas “fuerte” y “rosa” que son utilizadas sólo para completar el gusto foral y el color. En cambio, la paprika verde hace que un plato sea picante. Si pasamos la punta de la lengua por la nervadura donde se encuentra el elemento picante, la capsicina, volveremos a recordar la mordedura del ají americano.
Pica pero la paprika tiene vitaminas A y C y ayuda al aparato digestivo. Así, el pescado o la carne al natural, antes de ser asado a la parrilla o frito si es pasado por paprika con harina, el resultado es un gusto más sabroso y saludable.

¿Pescado húngaro? Pero si no hay mar en Hungría me pregunté la primera vez. Pero después me sorprendí con la pesca en el Balaton y su sopa. Una de las características consiste en que se espesa la mayoría de las sopas y guisos mediante una salsa de manteca de cerdo y harina tostada. Se busca dar sabor y cuidar lo nutritivo. Al preparar las verduras o legumbres se pierden vitaminas y valiosas sales minerales si se disuelven en el agua hirviendo; pero cuando se sirve este caldo espesado en forma de sopa cremosa no se pierde nada.
El “gulash” y la “sopa de pescado” se sirven en un caldero de mesa con su trípode, que puede ser personal o para mayor cantidad, como una sopera familiar. Todo junto y ya terminado, ponen el corazón contento a cualquiera.
Si Gundel preparaba una sopa de pescado, su ensalada de remolacha, una palacsinta de chocolate y al finalizar un pálinka, era más que probable que se salvaba. Jó étvágyat!

martes, agosto 08, 2006

Hungría, entre las inversiones del parque automotor y los biocombustibles

¿De qué vive Hungría? Si hacía algunos años esta preguna podía ser fácil de responder por cualquier húngaro hoy con tantos ires y venires, recuerdos y desventuras del pasado socialista y la sucesión de inversiones que aterrizan sobre el país, no es cosa fácil.

Para entender mejor cuales podrían ser las principales fuentes de ingresos del país hay que remontarse a la herencia de los últimos años de dominación y control soviética: la producción industrial del agro y la industria automotriz, aderezada con su participación en el esquema de la industria pesada con la bauxita y la posterior cadena hacia el aluminio.

Los últimos 16 años de apertura democrática y capitalista han reciclado estos ámbitos de producción presentando actualmente a Hungría como parte del cónclave de países productores de automóviles y accesorios. Años atrás Hungría contaba, en el esquema de distribución soviética, con la fabricación de autobuses, los famosos Ikarus; camiones, los prestigiosos Rába y maquinaria agrícola varia, por ejemplo los de la firma Digép. Hoy la distribución en Europa Central y del Este se mantiene pero en función de los grandes de la industria automotríz, planteo dentro del cual a Hungría le ha tocado el ramalazo oriental bajo la dirección de Suzuki o Hankook. Por su parte el sector agrario también experimentó y mantiene una línea de cambios. La explotación masiva de territorios se quebró de golpe con la parcelización del campo y la múltiple privatización de las grandes propiedades, pero a su vez estamos presenciando durante los últimos años una serie de inversiones europeas que utilizan los productos del agro para la producción de biocombustibles como el bioetanol. El bioetanol representa una vuelta de tuerca del sector agrario hacia una economía más competitiva y desarrollada, paliando la disminución de la producción con la fabricación de un material, los biocombustibles, de mayor valor agregado.

Es en este marco de país-ficha del parque industrial europeo y reelaborador de materias primas del agro en el cual las inversiones extranjeras participan y explotan los recursos locales. Las inversiones extranjeras se interpretan entonces siguiendo estas dos lógicas. Por un lado la de parque automotriz internacional y por el otro la de mercado fiel de la Unión Europea. De ahí las inversiones de Suzuki y Hankook, entre otros; y las sucesivas inversiones de capitales europeos, resaltando el aluvión de importaciones de los paises de la UE, que representan, de lejos, la mayoría de las que recibe Hungría. El capital húngaro, fuera de CBA y algún que otro holding de la carne o la inmobiliaria, no parece ser la base fundamental de la economía húngara, sino más bien esta está regentada por el capital extranjero y el gobierno, apostando por esta política esponja se desvive por seducir al capital foráneo, con un mercado laboral barato, calificado y flexible; con un sinfín de beneficios impositivos y con una red viaria en constante mejora. Y no se detiene ahí, también está decidido a invertir en cuanta plataforma que se preste para facilitar el tráfico de mercancías entre Hungría y sus potenciales socios de los rincones más remotos del globo.

Finalmente en el desfile de inversores extranjeros llaman la atención unos cuantos cientos de inversores que no responden a las lógicas del mercado internacional, aunque se benefician de ella cuando toca, sino más bien participan de una cierta economía étnico-nacional aprovechando los sucesivas diásporas en las que el pueblo húngaro ha tomado parte.

Espero que disfrutéis con esta colección de artículos de “Hungría, entre las inversiones del parque automotor y los biocombustibles ” y que os animéis, quienes viváis o hayáis vivido en Hungría a escribir en las próximas ediciones. Solo tenéis que enviarnos un e-mail y os contestaremos a la brevedad indicándoos formato y tema.

Después de IKEA el mayor desembarco sueco

por Gábor Sándor

La empresa sueca Svensk Etanolkemi AB (Sekab-BKZ), en cooperación con Domsjö Fabriker ya tiene todo el papeleo en orden para comenzar, a principios de 2007, la construcción de cuatro plantas para la producción de bioetanol en Hungría.

Sekab fue fundada en 1985 y sus oficinas centrales están ubicadas en Domsjö cerca de Örnsköldsvik. Es parte NEAB, un consorcio privado regional formado por Övik Energi, Umeå Energi, Skellefteå Kraft y Länsförsäkringar.

Las plantas se ubicarán en Mohács, al sur de Hungría, Gönyű, al norte, Marcali, al suroeste, y Kaba, al este. Se prevee que la producción de bioetanol empiece plenamente en 2008. Con estas obras, cuyo presupuesto alcanza los 380 millones de euros, funcionarán otras tantas plantas de bioenergía de aproximadamente 8,5-11 MW, se crearán unos 300 nuevos lugares de trabajo y se elaborarán y exportarán unas 120.000 toneladas de bioetanol anuales. Y el total de dicha producción estará dirigida a Suecia.

Planeamos construir cuatro plantas de bioetanol en Hungría que utilizarán 1,5 millones de toneladas de trigo para producir 600 millones de litros de bioetanol por año”, declaró László Zsemberi, gerente de Sekab Bioenergy Hungary Zrt en rueda de prensa el pasado miércoles 19 de julio. Y agregó que esperan vender unos 294 millones de euros por año a partir de 2009, de los cuales más del 90% estarán destinados a la exportación. Y remató constatando que este proyecto es el más grande y relevante del sector en Hungría.

Sekab es la última, y la más importante, de una serie de empresas que está inviertiendo en plantas de bioetanol en Hungría, aprovechando las copiosas reservas de materias primas, las subvenciones de la Unión Europea y las ayudas y facilidades que el propio gobierno húngaro otorga a tales fines.

En lo que va del año 5 empresas diferentes ya han anunciado su intención de invertir en este sector en Hungría. Se trata de empresas mixtas de capitales húngaros con capitales provenientes de los Estados Unidos, Alemania y Suiza y las inversiones alcanzan los 700 millones de euros.

Para Stig-Gunnar Eriksson, uno de los directores de Sekab “Hungría tiene importantes reservas a largo plazo de materias primas, una ubicación privilegiada en Centro Europa, manejo de alta tecnología y apoyo gubernamental real y potencial para las inversiones en biotecnología”.

El bioetanol, puntualmente la acetaldeina y el atilacetato, que son los compuestos en los que se especializa Sekab, se producen a partir del trigo, el maíz o la caña de azúcar y puede ser utilizado como aditivo de gasolina o como combustible en sí mismo. La Unión Europea tiene entre sus planes el aumento de la producción y el consumo de biocombustibles y se espera que para 2010 los biocombustibles representen el 6% del total energético de la UE.

Es en beneficio de Hungría utilizar recursos energéticos alternativos como el bioetanol, de ahí el apoyo del Ministerio de Agricultura y del gobierno húngaro a los proyectos que sirvan a tales fines”, declaró József Solymosi, consejero del ministro de agricultura József Gráf.

Sekab, por supuesto, tiene intención de solicitar subvenciones al gobierno húngaro y a la Unión Europea para las cuatro plantas de bioetanol, pero todavía no se ha sabido cuál podría ser el monto de las mismas. La Unión Europea, por norma, podría financiar hasta el 40% de la obra.

Las plantas no solo van a contribuir a la creación de 300 empleos directos sino que además crearán a su alrededor un significativo tejido productivo, sobre todo en el sector de la agricultura. Se espera que el valor ocupacional que este proyecto genere involucre a más de 30.000 personas, entre pequeños productores y empleados de distintas industrias subsidiarias. Por otra parte cabe decir que ya se han cristalizado las compras de los terrenos que ocuparán las fábricas. La producción anual de Sekab necesitará aproximadamente de 1,5 millones de toneladas de maíz y trigo, 612 mil toneladas de pastos y 57 mil toneladas de residuos orgánicos.

El análisis de Zsemberi es aún más complejo ya que asegura que la industria del bioetanol en Hungría mejorará substancialmente los índices macroeconómicos del país al reducir la necesidad de importación de gas y petróleo, saneando de esta manera la balanza comercial.

Finalmente además de los repetidos 600 millones de litros de bioetanol, las cuatro plantas producirán 124 GWH de energía, 423 mil toneladas de dióxido de carbón líquido y 460 toneladas de DDGS (Granos destilados secos con sólidos), un producto alimenticio de alto contenido nutritivo.

La apuesta por el etanol no es simplemente económica sino que forma parte de las distintas tentativa que pululan en el planeta para el desarrollo de combustibles alternativos al petróleo, y menos contaminantes. Sekab produce biológicamente etanol a partir de la fermentación de azúcares, procesando la pulpa de papel con el propio oxígeno atmosférico. El etanol se presenta como un combustible no contaminante y cabe resaltar que el etanol que resulta evaporado en el proceso de producción o en su posterior utilización se disuelve fácilmente en agua o dióxido de carbono revirtiendo en el ecosistema como oxígeno, entrando a formar parte de un ciclo cerrado sin residuos, muy diferente del patétio caso del petróleo.

Fuentes:

El borboteo de las melancólicas importaciones argentinas hacia Hungría

por Sebastián Santos

Hungría, después de la caída del bloque soviético y su paulatina incorporación a la Unión Europea se ha convertido en un mercado por más seductor e interesante a las inversiones e importaciones extranjeras. Con un crecimiento mantenido del 3% anual y un volumen de importaciones en aumento, que solo en el sector alimentario alcanzó en el último período los 1600 millones de dólares, Hungría, junto a otros países de Europa Central, es una perla.

Pero es un hueso duro para el sector exportador argentino que en los últimos años ha visto como las pocas importaciones que había conseguido consolidar se han ido esfumando. El escaso movimiento de la balanza comercial entre ambos países se explica porque, al menos tradicionalmente, los dos son productores agrícolas, y por ende rivales. Argentina, por otra parte, no ha sabido aprovechar el impasse económico-político desde que Hungría dejó la órbita de Moscú hasta su incorporación a la UE en mayo de 2004. En este período hubo tímidos intentos de gestar un circuito comercial entre ambos mercados, por ejemplo con la visita, en 1999, de Attila Chikán.

Pasado el titubeante franeleo político-económico, la Unión Europea prácticamente se ha apropiado de la potestad de importar a Hungría, superando en la actualidad el 65% de las importaciones. La política de cuotas se complementa con la proteccionista para asegurar por un lado el movimiento oeste-este, dentro de Europa y por otro para evitar la intromisión de competidores de fuera de la Unión.

Tal vez si Argentina pudiese cambiar el perfil de sus exportaciones, básicamente agrícolas, podría adaptarse a las nuevas necesidades del mercado húngaro, que hoy por hoy giran en torno a los bienes de consumo durables, debido al creciente mercado interno; a las inversiones en infraestructura derivadas, sobre todo, de los subsidios de la UE a tales fines; y a las industrias secundarias de las ya instaladas en la zona, fundamentalmente las de automoción y de elementos electrónicos básicos. Los productos manufacturados ocupan mas del 80% de las importaciones y van en aumento, principalmente los bienes de capital que representan el 50% del total de importaciones.

De cualquier manera la importante bajada en los números de las importaciones argentinas a Hungría habría que matizarla por el cambio, a partir de 2004, del sistema de contabilización de las importaciones, en el cual solo quedan registradas las directas y no, como anteriormente, aquellas que se nacionalizaban antes de llegar a Hungría en otro país europeo.

Argentina no solo exporta a Hungría sino también a otros países del área de Europa del Este, fundamentalmente a Polonia, que sobrepasa con creces el volumen de importaciones a Hungría. Con esto Argentina ha diseñado un plan de exportaciones y logística para la zona, amortizando costes al compartir el aparato de distribución. Lamentablemente todavía los costes logísticos son considerablemente más elevados que para la parte oeste de Europa, donde existe una más larga tradición de importación de productos argentinos.

Finalmente remarcar que las relaciones institucionales que podrían favorecer el fluido de productos hacia Hungría son parcas y han sido prácticamente abandonadas después de la debacle económica de 2001 en tierras del sur. Hay un acuerdo vigente para protección de inversiones firmado en ‘93 y otros del ’97 de cooperación aduanera y desarrollo de intercambio comercial entre los entes oficiales de promoción (ITD y ExportAr). Pero vuelvo a repetir que son básicamente formales, poco atrevidos y vacíos de contenido que pueda llegar a plasmarse en un incremento real de los intercambios comerciales.

Lo curioso es que pese a que Argentina en los últimos 10 años ha duplicado el volumen de sus exportaciones (alrededor de los 600 millones de dólares mensuales), y que Hungría también ha aumentado vertiginosamente sus importaciones (por ejemplo en el período 1992-2002 aumentó un 240%, llegando a los 37,6 mil millones de dólares), el flujo entre ambos países simplemente ha ido a la baja, pasando de los 40 millones de dólares anuales de los ’90 a los 20 actuales. Pese a ello el margen de la balanza comercial entre ambos países se inclina hacia la Argentina, tal como muestran los datos de la oficina de estadística de Hungría:

Balanza comercial

El tipo de importaciones que se reciben de Argentina es, como ya comenté, básicamente del sector agrícola, principalmente pescado (37%), maníes (23%), cueros (11%) y residuos de la industria alimenticia (6%), a cargo de los grandes holdings del país.

Pero otra parte y tal vez este sea el detalle más prometedor e interesante, existe todo un abanico de productos, a cargo de una serie de Pymes que pese a no ser relevantes en la balanza comercial generan dividendos y relaciones multilaterales. Este es el caso de las importaciones de melocotones, mermeladas, miel, mate, maíz, medicamentos, colas adhesivas, hilados de algodón y cuchillas para máquinas industriales. Para promocionar estas actividades existe la Cámara argentino-húngara de comercio e industria presidida por E. Kalpakian y Américo de Gosztonyi.

La particularidad de esta cámara junto con una multitud de iniciativas individuales es la importante y creciente presencia de algún tipo de economía, podríamos decir, étnica, entre ambos países a cargo de los distintos grupos de colectivos húngaros de Argentina.

En este país existen 21 asociaciones húngaras y 4 colectivos religiosos también húngaros, todos organizados alrededor de la FEHRA, la Federación de Entidades Húngaras de la República Argentina. Llega a ser sorprendente el fuerte espíritu nacionalista con que los húngaros de primera, segunda y tercera generación cultivan los valores y los modos culturales de Hungría. El guiño húngaro promueve, junto con los aspectos culturales y la consabida mirada hacia Europa, un flujo de intercambios comerciales, constante y exquisito. Además seguro que buena parte de las más de 100 familias húngaras retornadas de Argentina colaboran en la tarea de mantenimiento y estímulo de los vínculos culturales y económicos entre ambos países. Quizás solo es cuestión de ver, mirar y potenciar. Un pequeño grupo puede llegar a hacer país. Las relaciones entre las grandes empresas argentinas y húngaras se ven estimuladas por estos pequeños núcleos étnicos que insisten en mantener viejos lazos. El desafío consiste en apretar a los principales importadores de productos argentinos, como AGP General Trading de Godolló, Hungarofruct y Gubas de Budapest, Kaiser’s Stores y Plus Food Discount de Nagyvasartelep y Tisza Grocery Trading de Szeged.

Para visibilizar la cara argentina en tierras de Europa Central resulta especialmente interesante la participación en las ferias que se realizan en Budapest, en el caso que nos ocupa y dado el tipo de importaciones, aquellas referidas a alimentación. Este año ha ocurrido con éxito IFE (Feria Internacional de Alimentos, Bebidas y Hospitalidad para Hungría y los países balcánicos) entre los días 21 y 23 de febrero y todavía nos falta por ver FOODPEST (Feria Internacional de Alimentos, bebidas y comidas elaboradas) en noviembre, del 21 al 24. Aunque, como sugerí anteriormente sería interesante para los exportadores argentinos prestar atención a la posibilidad de posicionarse en los sectores en expansión, sobre todo el del automóvil. En septiembre, a partir del 28 y hasta finales de mes, se espera con expectación Autotechnika –AUTO-DIGA 2006 (Feria Internacional de la Industria del Automóvil).

Fuentes:

Inversores para cuzar por el ombligo de América

por Kléber Mantilla

En la economía globalizada, el desarrollo de la producción tecnológica, industrial o farmacéutica se extiende por el planeta según la efectividad y velocidad como se realicen las rutas comerciales de conexión, sean marítimas, terrestres o aéreas. Por decir, si Hungría quiere llegar más rápido cargado con más productos a Japón y viceversa, se tendría que pensar en rutas marinas directas y con buques de gran calado. Pintada la línea en un mapa daría como resultado una parábola directa que parte de algún puerto del Mediterráneo, España u Holanda, luego atraviesa por el ombligo de América, para terminar en Yokohama, en Tokio, pues cualquier otro intento sería absurdo, como bordear por toda el África y la India, para llegar al mismo destino.

Hace unas semanas en Budapest se expuso a la prensa internacional y al sector empresarial húngaro las ventajas de la amplicación del Canal de Panamá. Esta fue la ocasión para comprender cómo funciona la dinámica del comercio contemporáneo. Sin duda, se evidencian las posiciones encontradas al respecto: por un lado, está el sector empresarial mundial que busca robustecer sus economías sin limitaciones y por otro, están los débiles grupos ambientalistas, que alertan sobre el impacto al ecosistema y la vida silvestre de la zona. El Estado de Panamá destaca sin resquemor que se trata de una obra al servicio de la humanidad y durante los últimos meses realiza una campaña de información por Europa para fortalecer su idea. Esta claro que se requiere de inversores foráneos y además que debe pasar por un complicado proceso político interno, pues se realizará en octubre una consulta nacional para preguntarles a los ciudadanos panameños si están de acuerdo con esta obra majestuosa de infraestructura.

El encargado de negocios, Luis Martínez, explicó en Budapest, con detalle, que se trata de un proyecto ambicioso para permitir que crucen barcos mucho más grandes que los actuales, entre los dos océanos: Atlántico y Pacífico. Asimismo, el presidente Martín Torrijos, ya anunció que en el 2007 se iniciarán las obras de ampliación del Canal de Panamá, después de que se aprobara el proyecto para mejorar esta infraestructura. ”Se prevee que las obras se alarguen hasta el año 2014, cuando se cumplirá el centenario de su inauguración. Los trabajos de ampliación consistirán en la construcción de un tercer juego de esclusas, que agilizará el transporte marítimo y aumentará la capacidad del canal.

"El Canal de Panamá absorbe un 5% del total del comercio marítimo del mundo y, en los últimos años, ha visto como aumentaba la demanda de carga del mismo. Con la ampliación, se pretende facilitar el paso de buques de gran tamaño que, en estos momentos, no pueden pasar por el canal al ser demasiado estrecho", señala un informe oficial. Las obras de ampliación del canal costarían unos 5.250 millones de dólares, que se sufragarán con el aumento progresivo de los peajes que se cobran para cruzar a través del canal. Asimismo, se calculan 40.000 empleos directos e indirectos entre 2007 y 2014.El proyecto busca el paso de barcos de mayor calado y capacidad de carga, llamados Post Panamax, que pueden tener un ancho de 41 metros. Un 42% de los alrededor de 14 mil barcos que transitan anualmente por el canal son del tipo Panamax, con 32,30 metros de ancho.

El debate sobre la ampliación culminará el próximo 22 de octubre, con el referendo nacional, que costará unos ocho millones de dólares. Así, 2 millones 134 mil 707 ciudadanos panameños deben contestar la pregunta: ¿Aprueba usted la propuesta de construcción del tercer juego de esclusas en el Canal de Panamá?”. Los detractores consideran que la propuesta no incluye un plan de desarrollo social y sostienen que carece de base financiera sólida ya que se han minimizado los costos. Entre los más fuertes críticos se encuentra el Frente Nacional por los Derechos Económicos y Sociales (Frenadeso), que convoca a la población a emitir el voto negativo. Ellos dicen que la construcción es peligrosa para el ecosistema, pues afectará a las comunidades y sacrifica recursos necesarios para combatir la pobreza y el desempleo. Sin embargo, las encuestas locales preveen que ganará el Sí.

Otro analista, Roberto Castellanos, dice que la ampliación del Canal de Panamá representa una de las decisiones más trascendentales de su historia; pese a ello, ”quienes la propician y visualizan son los interesados en preservar la vía acuática como medio por el cual la flota marítima mundial acrecienta los márgenes de ganancias económicas derivados de los negocios del trasporte marítimo”. De ahí se pregunta, ¿es la autoridad del Canal de Panamá una agencia estatal al servicio de las navieras e intereses de las potencias marítimas del mundo? Otro analista afirma que el impacto económico, social y ecológico de la construcción del tercer juego de esclusas y del sistema de embalses o represas inundarán miles de hectáreas de bosques, que desarraigará a miles de campesinos y que afianzará mucho más la función transitista y de servicios del istmo, en perjuicio del desarrollo agrícola e industrial local.

Con relación a los efectos sobre el medio ambiente, un documento alternativo reitera que unas 80 mil hectáreas de bosque serán afectadas, considerando las áreas sumergidas, construcciones de hidroeléctricas, caminos, torres de transmisión eléctrica, sitios de depósitos de materiales, trayecto de canales y túneles, entre otros. Además confirma que afectaría el equilibrio natural de toda la región, sobre todo el Corredor Biológico Mesoamericano, un frágil sistema ecológico que incluye a siete países centroamericanos con posibles alteraciones climáticas y la afectación de la propia cuenca del Canal.

Pese a todo, el Canal de Panamá quedará obsoleto en el año 2013 al no poder atender el tráfico de barcos de mayor tamaño. Si no se amplía, los partidistas dicen que “se anticipa que mucha de la demanda relevante que no pueda ser atendida migrará hacia el canal de Suez y el sistema intermodal de los Estados Unidos”. Otro documento identificó también como competidores de la vía panameña un posible canal que se construya en Nicaragua, la red ferroviaria del río Amazonas hacia el Pacífico en Brasil y Ecuador, una carretera en Honduras que interconectaría varios puertos y la posibilidad de adicionar servicios para barcos Post Panamax en el canal de Suez.

Los Post Panamax, por su gran tamaño, no pueden pasar por las esclusas o compuertas construidas entre 1904 y 1914. El Canal tiene capacidad para movilizar cada año 325 millones de toneladas de carga, lo que representa el paso de unas 13 mil naves. Y hasta hace poco solo la empresa tecnológica e industrial alemana Siemens confirmó su voluntad de participar en la ampliación y modernización del Canal de Panamá.

La empresa alemana se mostró atraída por los proyectos para la instalación de un tren ligero en la capital y la ampliación del sistema de esclusas de la vía acuática. Otros campos de participación incluirían el suministro de equipos de automatización y grúas portuarias, así como la incursión en el mercado energético nacional. Siemens emplea a 170.000 trabajadores en el mundo y tiene 18 años de presencia en Panamá, donde es reconocida como fabricante de equipos de alta tecnología. "El Canal de Panamá utiliza desde hace varias décadas maquinarias y equipos de precisión fabricados en Alemania para asegurar el tránsito expedito y seguro de las naves mercantes. La vía interoceanica superó en el ańo fiscal 2003-2004 la barrera de los 1.000 millones de dólares en ingresos por peajes, debido al aumento en el tonelaje de los buques en tránsito".

¿Habrá alguna empresa húngara interesada en contribuir con la obra?

Un proyecto redondo, Neumáticos Hankook

por Aranyos Eszter

El 14 de julio de 2006 en Dunaújváros tomó lugar la celebración oficial de la fundación y de la puesta de la primera piedra de la fábrica en Hungría de la empresa Hankook Tire de Corea de Sur.

Hankook Tire, fundada en 1941, en 2005 era la octava productora en el mercado de neumáticos. Ya que el 37% de su producción se orienta hacia el viejo continente, para reducir gastos y tiempo de transporte, decidió instalar una fábrica en Europa. En 2005, después de una serie de negociaciones con varios países, entre otros Eslovaquia, y después del viaje del ministro de economía –Kóka János– a Corea del Sur, los directores de Hankook Tire eligieron como terreno para su inversión Hungría, específicamente Dunaújváros.

El lugar del antiguo reinado de la industria del hierro, con la gigantesca Dunaferr que daba trabajo a muchos miles de personas, tiene una ubicación excelente en el tejido de Europa: está a 65 kms de Budapest –en la nueva autopista M6 a menos de media hora de viaje–, junto al Danubio. Con la promesa de la construcción de un nuevo puente sobre el Danubio abrirá la posibilidad de captar trabajadores no solo de Dunántúl, sino también de la parte más pobre del país. Por otro lado, con la Escuela Superior de Dunaújváros y la Universidad de la cercana Veszprém no habrá ningún problema para conseguir buenos ingenieros de la industria química.

El objetivo de Hankook Tire es iniciar la producción en julio de 2007 y alcanzar la capacidad máxima de 10 millones de ruedas en noviembre de 2010. Con una inversión de 500 millones de euros, la empresa sudcoreana dará trabajo a unos 1500 trabajadores en relación de dependencia y a otros 750 trabajadores indirectos, a través de la red de proveedores. De esta manera, Hankook Tire logrará abastecer cualquier punto de venta en Europa en menos de 5 días e intentará competir por el cuarto puesto en su mercado.Por otra parte, la empresa también quiere edificar en la ciudad un centro de investigación que daría trabajo a otras 20 personas de educación superior.

El gobierno está especialmente interesado en apoyar esta inversión. El Sr. Garamhegyi Ábel, secretario del Ministerio de Economía y Transporte, en la rueda de prensa de la ceremonia de inicio de obras, confirmó que el estado húngaro prestará una subvención de 15 mil millones de forintos en forma de financiación ulterior y beneficios impositivos, con la condición de que Hankook contrate esos 1500 trabajadores, especialmente la cuota de trabajadores diplomados y que la empresa mantenga el prometido y desado volumen de facturación y exportación. De esta manera esperan reducir significativamente tanto la tasa de desempleo de los diplomados del país, como la tasa de desempleo de la región en particular.

Previa a la ceremonia de inicio de obras ya los verdes habían pactado con Hankook para que este cumpla con los más estrictos reglamentos en materia ecológica de la Unión Europea, incluso aplicándolos desde el mismo año del inicio de la producción, en lugar de a partir de 2010, como exige la Unión.

Paralelamente, el parque industrial cercano, poco a poco, se está llenando de empresas que se preparan para convertirse en los fieles proveedores de este gigante de la automoción.

Esperemos que la empresa sudcoreana cumpla sus promesas y objetivos tanto de producción como de utilización de proveedores y de mano de obra locales; que pague salarios justos y que no se repitan los conflictos sindicales de Suzuki; que, tal como han afirmado controlen el tema de la contaminación y respeten la flora y fauna del lugar; y que finalmente las condiciones del mercado, local e internacional, le sean propicias para no dejar Hungría por algún otro paraíso de inversiones más ventajoso.

De aquí a dos años podremos empezar a comprobar, en base a las estadísticas regionales, si este sueño circular es tan de color de rosa como lo pintan. ¡Ojala!